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Atención: estalla escándalo porque Carlos Mattos salía y entraba en La Picota como Pedro por su casa

El empresario, procesado por el caso Hyundai, fue grabado en una oficina en el norte de Bogotá pese a la medida de aseguramiento que existe en su contra.


El director del Inpec, general Mariano Botero Coy, salió de su cargo después que se conocieran los videos de las salidas irregulares del empresario Carlos Mattos, uno de los principales implicados en el caso Hyundai. En las imágenes, reveladas por el periodista Ricardo Calderón en Noticias Caracol, se observa que en la tarde del 25 de febrero, Mattos llega escoltado a un edificio en la calle 106 con carrera 19 de Bogotá en un vehículo del Instituto Penitenciario y Carcelario (Inpec).

En la grabación, el vehículo del Inpec entra al parqueadero del edificio, que parece estar en obra. Pocos minutos después, aparece caminando tranquilamente el empresario -quien viste una chaqueta café, un buso negro y un pantalón claro, porta gafas oscuras y el tapabocas. Camina diez pasos, lentos pero seguros, hasta llegar a la puerta del edificio donde es recibido por el vigilante.

Pocos minutos después aparece en el cuadro un solo guardia del Inpec que no parece tener muchas ganas de seguirle el paso al empresario. Entra igualmente al edificio, el cual, como dato curioso, tiene bolsas negras sobre las ventanas, lo cual impide saber con certeza qué es lo que ocurre adentro.

La escena no tendría nada de raro sino fuera por el simple hecho que en esa salida Mattos aprovechó para reunirse, a sus anchas y sin ningún tipo de afán, con diferentes personas, entre ellos el abogado Iván Cancino, quien hace parte de su grupo de defensores, pese a que estos encuentros se deben realizar en el centro carcelario en el que se encuentre privado de su libertad, en su caso, la cárcel La Picota.

Fuentes cercanas indicaron que en ese edificio Mattos tiene una oficina privada, la cual era utilizada hace varios años para realizar sus negocios dentro de la compra y venta de vehículos, así como de reuniones con inversionistas nacionales y extranjeros. Todo indica, que el empresario continuó manejando todos sus negocios desde esa oficina pese a estar cobijado con una medida de aseguramiento en centro carcelario desde noviembre pasado cuando fue extraditado a Colombia.

Mattos, según confirman las imágenes, estuvo casi tres horas en ese edificio. Posteriormente sale igual de campante con los funcionarios del Inpec. Esta no habría sido la primera salida del empresario sin un permiso justificado por parte de las directivas del Inpec.

Tras este escándalo, Mattos será trasladado a la cárcel de máxima seguridad en Cómbita (Boyacá). SEMANA conoció que por este caso tambalea el preacuerdo que firmó con la Fiscalía General en los dos procesos penales que existen en su contra por el pago de millonarios sobornos a jueces civiles para verse beneficiado con medidas cautelares que le permitieron seguir comercializando vehículos de la marca coreana Hyundai en Colombia.

¿Cómo fue el encuentro?

Pocos minutos después de la llegada de Mattos, a las 2:13 de la tarde para ser más precisos, llegan en fila al mismo dos vehículos: una camioneta marca Hyundai de palcas IEM-O62 de Bogotá y un carro Mazda GCO-369. En el reportaje se comprobó que el primer vehículo está registrada a nombre de la empresa NEOS Group S.A., compañía que tiene como socio mayoritario a Jorge Mattos, hermano de Carlos. La camioneta se moviliza libremente por las calles pese a que está embargado desde 2020 por la Superintendencia de Sociedades.

El otro vehículo está registrado en el RUNT a nombre de Laura Kamila Toro Peña, quien hace parte de la oficina del abogado Iván Cancino. Pocos minutos después aparece el jurista quien saluda efusivamente a una persona que pasaba por la calle, habla con él por unos minutos y entra al edificio. A las 2:50 de la tarde aparece en escena un vehículo Hyundai de placas DDT-312, el cual está registrado a nombre de la empresa Inmobiliaria CMB S.A.S, que hace parte del conglomerado de Carlos Mattos.

El hombre aparece varias veces entrando y saliendo del edificio, siempre con documentos en su mano y caminando afanosamente. Esa tarde se registran otras visitas. A las 5:00 de la tarde salió la abogada Toro, quien saca su vehículo del parqueadero.

El hombre de los documentos tiene varias intervenciones durante esa jornada, siempre con papeles y carpetas en su mano: sale del edificio, va al parqueadero, vuelve a entrar al edificio. En su última aparición sale en compañía de un agente del Inpec. El misterioso hombre, cuya identidad se desconoce por ahora, saca su lujoso vehículo y lo deja parqueado en la acera.

Pocos minutos después, la escena logra un estado dantesco, un repartidor de una reconocida pizzería llega al edificio para entregar un considerable pedido. A las 5:10 de la tarde, salen varios funcionarios del Inpec, muy cerca de ellos, y ahí si bastante afanado, se le ve a Carlos Mattos, quien antes de entrar al parqueadero se despide efusivamente del hombre de los documentos y del abogado Iván Cancino.

Mattos sigue el rumbo al parqueadero, se monta a la camioneta del Inpec con sus guardias. Mientras tanto, el hombre que llevaba y traía documentos, se sube a su lujoso vehículo junto a Cancino y emprenden, igualmente, su camino.