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Diego Felipe Becerra. - Foto: Archivo particular.

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Caso grafitero: imputarán cargos al excomandante de Policía de Bogotá

El general Francisco Patiño será citado a imputación por la manipulación en la escena del crimen.

Una vez se conoció la decisión de una juez de conocimiento de condenar a varios oficiales de la Policía por la presunta manipulación en la escena del crimen en el caso de Diego Felipe Becerra, el grafitero, la Fiscalía anunció que citará a imputación de cargos al general en retiro Francisco Patiño, excomandante de la Metropolitana de Policía de Bogotá, para la fecha de los hechos.

La decisión la informó al país el propio fiscal general Francisco Barbosa en el marco del congreso que reunió en Cartagena a los fiscales y procuradores del continente. El jefe del ente acusador aseguró que la Fiscalía tiene las evidencias que vinculan al oficial con el plan o montaje para hacer pasar al joven Grafitero como el responsable de un caso de hurto que nunca existió.

No sería la primera vez que se indaga la responsabilidad del alto oficial en este caso. El general en otros momentos de estos diez años de proceso ha rendido explicaciones respecto de su responsabilidad en la presunta manipulación de la escena del crimen, cuando Diego Felipe Becerra fue asesinado de un disparo hecho por un patrullero de la Policía: Wilmer Alarcón.

En todas las oportunidades que el general se acercó a la Fiscalía a dar explicaciones, en diligencias de interrogatorio, se mantuvo en una versión, que nunca impartió órdenes distintas a respetar el procedimiento y apegarse a la norma, contrario a lo dicho por las víctimas y ahora por el fiscal del caso: que el general en retiro conocía la situación que derivó en la condena contra varios oficiales.

Se trata de los coroneles José Javier Vivas, Johan Peña, Nelson de Jesús Arévalo, el teniente Rosemberg Madrid y el intendente Juan Carlos Leal. Todos fueron citados esta misma semana para conocer la lectura del fallo, que en el caso de los dos primeros, resultó absolutorio. El resto de uniformados y un abogado terminaron condenados por la justicia al considerar que se probó su responsabilidad en la manipulación en la escena del crimen.

El caso ocurrió el 19 de agosto de 2011 cuando Diego Felipe y varios amigos pintaban un grafiti bajo un puente en Bogotá. Fueron increpados por la Policía y decidieron correr antes de enfrentarse, seguramente a una multa o arresto temporal. Los uniformados del cuadrante los persiguieron y cuadras más adelante se escucharon los disparos. En el suelo quedó el grafitero y en ese momento arrancó el montaje.

La información preliminar indicaba que Diego Felipe participó de un atraco a un bus y en su huida fue abordado por la Policía tras el llamado de auxilio del conductor. Incluso en el lugar de la escena se encontró un arma de fuego, la que supuestamente usó el grafitero en el atraco. Los resultados de Medicina Legal revelaron detalles que no coincidían con el relato de los uniformados.

Los disparos en el cuerpo de Diego Felipe explicaron el lugar y la posición en la que se encontraba cuando fue impactado, además en sus manos no se hallaron rastros de pólvora que indicara que disparó o usó algún arma de fuego. Después aparecieron testigos que confirmaban la hipótesis de los uniformados implicados, testimonios que luego se supo eran falsos.

Sin duda la imputación de cargos contra el general Patiño revive un capítulo de relevancia en este proceso, especialmente para las víctimas que durante una década trataron de demostrar que el entonces comandante de la Policía de Bogotá conoció la forma en que sus subalternos se esforzaron en hacer pasar a Diego Felipe como un atracador de buses y esconder la responsabilidad de los uniformados que llegaron al puente en el norte de Bogotá.