El Consejo de Estado rechazó una de las casi 20 demandas que cursan actualmente contra el acto que oficializó la elección de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia, acciones que han sido impulsadas por el Gobierno Petro.

El alto tribunal consideró que no se cumplían con los requisitos judiciales ni legales para realizar un estudio de fondo frente a la acción judicial promovida por el abogado Luis Guillermo Pérez Casas.
Este proceso generó un debate y en las redes sociales se pedía que se declarara la nulidad de la Resolución E-3181 del Consejo Nacional Electoral (CNE), que avaló la elección de De La Espriella como mandatario para el período 2026-2030.

“Suspender la posesión de Abelardo Gabriel De La Espriella Otero como presidente de la República, ante el Congreso prevista para el próximo 7 de agosto”, pedía el demandante como “medida provisional de urgencia”.
De Hitler a Gaitán
En la acción judicial, impulsada por el exmagistrado del CNE y exsuperintendente de Subsidio Familiar, Pérez Casas, se pedía la nulidad de la elección del Tigre como presidente por dos razones.

Primero, por una afectación a la “libertad al sufragio” y “de las garantías del debate democrático” en medio de las elecciones que se realizaron entre marzo y junio de 2026.
En segundo lugar, por el hecho de que el presidente electo cuenta con la nacionalidad estadounidense, “que implica la renuncia expresa y solemne a toda lealtad hacia Colombia”.
Con el fin de darle peso jurídico a los argumentos, Pérez Casas citó una serie de eventos históricos vinculados con la persecución a los líderes de izquierda y progresistas.

“Adolfo Hitler y el régimen nazi utilizaron discursos políticos, masivos y propaganda para deshumanizar a los judíos y a otros grupos, como gitanos, personas con discapacidad y opositores políticos, presentándolos como parásitos, ratas, langostas o una amenaza racial y económica llamada raza aria”, indicó en una de las diez páginas de la demanda publicada en sus redes sociales.

Así, alegó que los mensajes de De La Espriella durante la campaña presidencial sobre “extirpar” y “dar de baja” a sectores opositores buscaban revivir actos de violencia contra dirigentes políticos de izquierda.
“Las palabras de odio y deshumanización de quien se considera adversario o enemigo por razones étnicas, religiosas, culturales o políticas han desatado guerras, exterminios y genocidios de comunidades enteras. Todo exterminio ha comenzado a través de discursos de intolerancia, incomprensión y odio”, expresó.
Incluso, citó el caso del asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, ocurrido el 9 de abril de 1948, que “condujo a una guerra civil y a cientos de miles de víctimas”.
