Nación

Cruz Roja advierte que lo más difícil tras el terremoto apenas comienza: este es el gran reto

La emergencia dejó 331 muertos, más de 466.000 personas afectadas y 36.326 viviendas destruidas. Ahora comienza una etapa mucho más larga.

GoogleSiga las noticias que marcan la agenda del país en Discover y manténgase al día

11 de septiembre de 2026 a las 11:21 a. m.
Un voluntario de la Cruz Roja entrega mercados a familias damnificadas por el terremoto, como parte de la atención humanitaria en las zonas afectadas.
Un voluntario de la Cruz Roja entrega mercados a familias damnificadas por el terremoto, como parte de la atención humanitaria en las zonas afectadas. Foto: Cortesía: Cruz Roja colombiana

Ha pasado un mes desde que un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia, pero para miles de familias la emergencia está lejos de terminar.

Mientras los primeros días estuvieron marcados por rescates y atención humanitaria, ahora comienza una etapa que podría tomar cerca de dos años: la estabilización de las comunidades y la reconstrucción de viviendas, hospitales, colegios, infraestructura y medios de vida.

Después del terremoto de magnitud 7.4, el día lunes 10 de Agosto de 2026 y que sacudió a la ciudad de Cali, se inició la búsqueda de sobrevivientes del edificio colapsado Casa Médica Veno-Estil i.
Un mes del devastador terremoto en Colombia; la nación se prepara para la reconstrucción

La parte más larga todavía está por comenzar

La advertencia la hizo Francisco Moreno, director ejecutivo nacional de la Cruz Roja Colombiana, en diálogo con El Tiempo.

Según explicó, la recuperación de los territorios afectados no puede reducirse a reparar casas: también tendrá que atender las condiciones de vulnerabilidad que quedaron expuestas después del sismo.

“Lo que viene es grande, demorado y mucho más costoso”, afirmó Moreno al referirse a la nueva fase de la emergencia.

Para la Cruz Roja, será necesario combinar recursos públicos, aportes privados, cooperación y participación de las propias comunidades.

La magnitud del desafío se entiende mejor al mirar las cifras. El último balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte al 9 de septiembre, registra 331 personas fallecidas, 4.505 heridas y 111 desaparecidas.

La emergencia alcanzó a 16 departamentos y 498 municipios, con 296.738 familias y 466.709 personas afectadas.

El impacto no termina en las cifras de víctimas. La UNGRD reportó 202.002 viviendas averiadas y 36.326 destruidas, además de 6.005 edificios afectados y 743 colapsados.

También resultaron afectados 400 centros de salud, 4.313 centros educativos, 6.033 centros comunitarios, 521 vías, cinco aeropuertos, 141 acueductos y 102 puentes vehiculares.

Además, la Cruz Roja movilizó alrededor de 1.840 voluntarios y funcionarios durante la respuesta inicial, con equipos de búsqueda y rescate, salud, telecomunicaciones y logística. Cali, Manizales, Armenia, Pereira y Quibdó estuvieron entre los puntos donde se concentraron inicialmente los esfuerzos.

Un proceso de recuperación que irá mucho más allá de reparar viviendas

La Cruz Roja plantea un proceso dividido en varias etapas. La primera corresponde a la respuesta inmediata y contempla aproximadamente tres meses.

Después vendría una fase de estabilización que podría extenderse entre tres y seis meses.

En ese periodo seguirán siendo necesarios los alojamientos temporales, la ayuda humanitaria, el agua potable, el saneamiento básico, la atención en salud y el acompañamiento psicosocial.

También continuará el trabajo para recuperar las telecomunicaciones en las zonas donde todavía existen dificultades de acceso.

“La primera parte son 3 meses de respuesta, 6 meses de estabilización, y completaremos los dos años con la fase de reconstrucción”, explicó Moreno.

Es decir, los dos años planteados por la Cruz Roja no corresponden únicamente al tiempo que tomaría levantar nuevamente las edificaciones.

Se trata de un proceso completo de recuperación que empieza con la atención de las necesidades más urgentes y termina con la reconstrucción y recuperación de las comunidades.

El objetivo, según Moreno, es que la recuperación no termine simplemente cuando una familia vuelva a tener techo.

La Cruz Roja Colombiana participa en las labores de atención humanitaria tras el terremoto del 10 de agosto, brindando apoyo a las comunidades afectadas por la emergencia.
La Cruz Roja Colombiana participa en las labores de atención humanitaria tras el terremoto del 10 de agosto, brindando apoyo a las comunidades afectadas por la emergencia. Foto: Redes sociales Cruz Roja Colombiana

“Esta es una primera parte, una ayuda importante que reciben las comunidades”, señaló, insistiendo en que el proceso debe contribuir a reducir la vulnerabilidad de las familias y de las ciudades afectadas.

Ahora, la atención cambia según las necesidades de cada territorio. Una ciudad como Cali o Pereira no enfrenta los mismos problemas que un municipio pequeño o una comunidad apartada del Chocó, explicó Moreno.

Y mientras esa transición ocurre, el Gobierno también comenzó a poner en marcha mecanismos para financiar la reconstrucción.