Entrevista

“Deberían colgarlos”: la mamá del fiscal paraguayo Marcelo Pecci habló con SEMANA y pidió justicia contra los responsables del asesinato de su hijo

SEMANA habló con Maricel Albertini, mamá del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, asesinado en las playas de Barú, en Cartagena, hace cuatro años. Afirma que los responsables deben sufrir y reclama justicia.

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16 de mayo de 2026 a las 3:35 a. m.
Maricel Albertini, mamá del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.
Maricel Albertini, mamá del fiscal paraguayo Marcelo Pecci. Foto: SEMANA

SEMANA: ¿Cómo han sido estos cuatro años de espera por justicia por el asesinato de su hijo, el exfiscal antimafia Marcelo Pecci?

Maricel Albertini: Esto no va a terminar. Uno aprende a convivir con la ausencia, pero es muy doloroso. Lo mataron en su luna de miel, su señora estaba esperando un bebé, él tiene un hijo póstumo, un nene que no conoció a su papá. Él quería con locura tener un hijo. Era una persona grande, se casó a los 45, estaba tan feliz con el embarazo. Pero bueno, aquí estamos procurando que se haga justicia, que de algún modo llegue el día que tengamos a los autores intelectuales. Ahí recién vamos a descansar, vamos a bajar la guardia; mientras tanto estamos peleando.

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Un computador, pieza clave para esclarecer el crimen del fiscal Marcelo Pecci

SEMANA: Ya que nos está hablando de temas de la investigación, ¿en qué va? ¿Hay pistas ciertas de los autores intelectuales?

M.A.: Es algo inconcluso; obviamente, queremos que a quien dio la orden le caiga el peso de la ley. Yo soy católica, pero cuando levantaron a Correa (Luis Fernando Correa, coautor asesinado en la cárcel), yo dije: “Estoy feliz, soy católica, no puedo estar feliz con la muerte de alguien, pero realmente lo estaba porque murió en su ley”. Así como él hizo matar, a él lo mataron. Pudo ser una venganza de los que participaron, de Margareth (Lizeth Chacón, financiadora del crimen) o de los hermanos Pérez Hoyos (Andrés Felipe y Ramón Emilio, estructuradores). Gracias a Correa cayeron todos, gracias a que él habló, pudieron agarrar al resto. Esto fue una venganza: hablaste, tienes tu merecido. Sobre la investigación, según me dijeron, hay nuevas aristas; esto es algo transnacional, no es solo en Paraguay, posiblemente en Colombia estén algunos de ellos, pero sé que también hay gente de Italia, de Brasil, que hicieron, como decimos nosotros, una vaquita para llevar a cabo ese crimen.

SEMANA: Usted dice que se puso feliz, pero es un golpe a la investigación porque, finalmente, a quien habló lo mataron para silenciarlo...

M.A.: Los Pérez Hoyos saben perfectamente quién fue y Margareth también. Hay tres personas que están vivas y que saben por dónde viene la mano. Es una pirámide, el que está abajo no sabe quiénes están dos pasos más arriba. Estoy segurísima de que Correa no tenía idea de dónde venía la mano o lo habría contado. Ellos le entregaron el dinero, él no sabe de dónde vino el dinero, quién lo mandó. Los que saben son Margareth Chacón y los Pérez Hoyos.

Maricel Albertini, mamá del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, habla con claridad y crudeza. Reclama respuestas de las autoridades y sabe que a su hijo lo asesinó una alianza de narcotraficantes. Afirma que es católica, pero que a los asesinos deberían colgarlos.
Maricel Albertini, mamá del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, habla con claridad y crudeza. Reclama respuestas de las autoridades y sabe que a su hijo lo asesinó una alianza de narcotraficantes. Afirma que es católica, pero que a los asesinos deberían colgarlos. Foto: SUMINISTRADO A SEMANA API

SEMANA: En Colombia se escuchó una versión que dice que Correa murió en una riña en la cárcel. ¿Por qué afirma usted que lo mandaron matar?

M.A.: Lo que me está diciendo es una cosa de niños, todo el mundo sabe que dos más dos es cuatro. ¿Una riña? Nada que ver, eso fue una venganza. A él lo hicieron matar porque habló. Él hizo unas declaraciones estúpidas una vez, diciendo que el que lo había matado era un detenido que tenía el apodo (alias) de Presidente, pero era tal vez por desviar la investigación.

SEMANA: ¿Cuéntenos sobre la vaca que hicieron los narcos para financiar el asesinato de Marcelo Pecci?

M.A.: Marcelo participó de casos muy grandes, hizo perder mucho dinero a los narcos. En uno de los casos creo que confiscó 17 avionetas y no sé cuántos kilos de droga. Un golpe tremendo para ese grupo. No eran carguitas. Uno de los que está involucrado es el narco uruguayo Sebastián Marset, siempre se ha mencionado, un narco con mucho poder. Se vengaron de él porque les hizo perder mucho dinero al grupo de narcos. Confiscó muchos cargamentos de droga, confiscó estancias, casas, terrenos, coches, lanchas. Les hizo perder mucho, mucho dinero.

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SEMANA: ¿Por qué señala usted a Sebastián Marset, el poderoso narcotraficante que fue capturado hace poco en Bolivia y ahora está respondiendo ante la justicia de los Estados Unidos?

M.A.: Porque en uno de los casos grandes de Marcelo cayeron grandes cabezas y desmembró un poco el grupo de Marset, uno sabe que él está relacionado, pero la pregunta sobre el autor es la misma que tienen las autoridades de Estados Unidos, Colombia, Brasil, Chile, Bolivia y, por supuesto, Paraguay.

Marcelo Pecci fue asesinado cuando estaba de luna de miel con su esposa Claudia Aguilera. Acababa de enterarse de que iba a ser papá.
Marcelo Pecci fue asesinado cuando estaba de luna de miel con su esposa Claudia Aguilera. Acababa de enterarse de que iba a ser papá. Foto: Fiscalía/ INSTAGRAM @aguileraclaudi

SEMANA: ¿Qué le han dicho a usted allá en Paraguay, su país, sobre las investigaciones y la autoría intelectual?

M.A.: No dicen nada y no lo van a decir, sería una locura, porque eso entorpecería la investigación. Ellos manejan toda la información con mucho sigilo.

SEMANA: ¿Cree que se llegará al autor intelectual?

M.A.: Yo creo que sí. No creo que sea muy rápido porque estos casos llevan tiempo. Ya pasaron cuatro años y no tenemos nada. Colombia hizo un trabajo maravilloso con los autores materiales, increíble, fue algo impresionante. Pero acá se comenta que tanto Margareth como los Pérez Hoyos al comienzo quisieron hablar, pero el fiscal de Colombia, Mario Burgos, no los dejó.

SEMANA: ¿Qué opina de las condenas? 39 años para Margareth y 25 años para Andrés Ramón y Emilio Pérez…

M.A.: Como madre te digo que ellos merecían ser colgados en una plaza pública, en presencia de todo el pueblo. Tendrían que haber sido colgados o decapitados. Eso es lo que yo pienso.

Sebastián Marset, narcotraficante presuntamente involucrado en el crimen. Fue detenido en Bolivia y está respondiendo ante la justicia de Estados Unidos.
Sebastián Marset, narcotraficante presuntamente involucrado en el crimen. Fue detenido en Bolivia y está respondiendo ante la justicia de Estados Unidos. Foto: AFP

SEMANA: Usted destacó la rápida acción de la Policía colombiana para dar con los autores materiales, ¿siente que no ha sido así con los intelectuales?

M.A.: No soy abogada, pero creo que se tiran la pelota. Acá dicen que el crimen ocurrió en Colombia, desde allá dicen que la orden salió de Paraguay. Hay un peloteo, es como yo veo.

SEMANA: Usted fue muy dura con la condena que deberían imponerles a los hermanos Pérez Hoyos y a la señora Chacón ¿Quisiera decirles algo?

M.A.: Colaboren con la justicia de Colombia, de Paraguay e incluso con la de Estados Unidos. Ellos también son padres, ojalá que nunca les llegue a pasar algo como esto. Si realmente están arrepentidos, que colaboren, que ayuden a encontrar a esa gente para que se lleven el castigo que se merecen. A Andrés, en la prisión, le hicieron una entrevista, habló un poquitito y luego dijo: “Tengo hijos y no quiero que le pase nada a mi hijo, así que mejor no hablo”. El hijo ajeno no le importó, ellos ya están condenados, pues esperaría una condena mayor.

SEMANA: Luego de cuatro años de dolor y de búsqueda de justicia, ¿qué le daría paz?

M.A.: Antes que nada, ellos se tienen que pudrir en la cárcel, tienen que morir. Tienen que sufrir no solamente estando encerrados, sufrir dolor. Yo soy católica y no debo hablar de esa forma, pero tienen que sufrir dolor, eso es lo que siento realmente. Ellos deberían pasar el resto de su vida sufriendo de la peor forma. Necesitamos conocer quiénes fueron los autores intelectuales y que también se pudran en la cárcel. Marcelo no va a volver, pero eso nos va a dar cierta paz.

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SEMANA: ¿Usted los perdonaría?

M.A.: No, no perdono a ninguno, no perdono. Dios mío, lo que me hicieron, me sacaron un hijo, me sacaron la mitad de mi cuerpo. No tienen derecho a matarle a nadie.

SEMANA: Es claro, no los perdona. ¿Qué les pide?

M.A.: Que si saben algo, que hablen, que colaboren para llegar a la gente que realmente ordenó y financió el crimen.

SEMANA: ¿Cómo ha avanzado el caso en la justicia de Paraguay?

M.A.: Acá no hay un nombre claro, se comenta que puede ser Sebastián Marset, también que puede ser uno de los hermanos Isfrán (clan de narcotraficantes). Se comenta que es un árabe extraditado en Brasil, pero no hay cosas así firmes. Aquí no avanzó. Mira que soy amiga de los fiscales, me llaman tía porque eran muy amigos de Marcelo, pero, por más tía que sea, no me van a comentar porque ellos manejan eso con mucha reserva, pero no, no hay nada.

Ahora que cayó Marset (Sebastián), todo el mundo celebró porque es un chiflado, desafiaba a la gente. Alguna vez dijo: “No voy a caer nunca preso y el día que yo hable, voy a hablar tanto que va a caer toda la estructura de la gente que está arriba, van a caer como castillo de naipes”.

No sé si en Estados Unidos lo ha hecho, ellos no lo comentan y creo que él está negociando la reducción de su pena. Ojalá termine colaborando y cuente todo lo que sabe.

 Los hermanos Andrés Felipe y Ramón Emilio Pérez Hoyos fueron los estructuradores del crimen, están detenidos, pero no han contado nada a la justicia. Margareth Chacón (derecha superior) fue la financiadora del crimen y sabe quiénes dieron la orden. Luis Fernando Correa, coautor, fue asesinado en prisión cuando empezó a hablar.
Los hermanos Andrés Felipe y Ramón Emilio Pérez Hoyos fueron los estructuradores del crimen, están detenidos, pero no han contado nada a la justicia. Margareth Chacón (derecha superior) fue la financiadora del crimen y sabe quiénes dieron la orden. Luis Fernando Correa, coautor, fue asesinado en prisión cuando empezó a hablar. Foto: Fiscalía/ SUMINISTRADO A SEMANA API

SEMANA: ¿Cómo fue su última conversación con su hijo?

M.A.: Mi última conversación con mi hijo fue estando él en Colombia, el día anterior a su muerte. Justamente fui yo la que le organicé su viaje, yo tengo una agencia de viajes y estuve en Barú y me encantó el agua calentita, no había olas, era tranquilo. El día previo a su muerte me llamó y me dijo que en el hotel le ofrecían llevarlo al aeropuerto, pero eso estaba incluido en su paquete. Yo le digo que no, que por dos horas vas a volver a pagar, no tiene sentido.

SEMANA: ¿Qué siente usted al haber organizado el viaje a ese destino trágico?

M.A.: La gente es tan mala, tan estúpida, no tengo otras palabras, que acá, por ejemplo, salieron a decir que el viaje fue parte de una coima que le regalaron, que le pagaron, es increíble. Marcelo pagó peso por peso de su bolsillo. Él jamás aceptó ningún regalito. La gente tiene la lengua larga y no tiene escrúpulos para hablar.

SEMANA: ¿Cómo recuerda usted a su hijo, no al fiscal, sino al hijo que perdió?

M.A.: Marcelo desde chiquitito fue un niño grande. Estaba en el jardín de infantes y la maestra me decía que era un niño adulto. Se iba impecable y volvía impecable, sin ensuciar su camisa, sin ensuciarse las manos. Siempre fue un chico muy tranquilo, nunca se peleó con nadie, asumió el papel de papá de sus hermanos menores; viajó mucho también porque yo trabajaba en una compañía aérea. Te voy a comentar algo que nunca le dije a nadie: su primer viaje fue a Colombia, yo lo llevé a San Andrés cuando tenía dos añitos. ¿Te imaginas? Colombia fue su primer viaje y su último viaje también.

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SEMANA: A Marcelo Pecci lo asesinaron, pero dejó a su hijo. ¿Qué ve usted de Marcelo en él? ¿Qué le recuerda a él?

M.A.: Se llama Marcelo también, es la cara de su papá, es un chico brillante, tiene el carácter de su papá, es el calco de su papá.

SEMANA: ¿Cómo está Claudia Aguilera, la esposa de su hijo?

M.A.: Claudia trabaja mucho. Ella es periodista, se dedica mucho a su trabajo y eso hace que le pase un poco el tiempo. Ella siguió una terapia que le hizo mucho bien, es una excelente periodista. De repente se quiebra, pero tiene mucho control. Es una excelente madre, Claudia es fantástica. Marcelito no pudo tener una mamá más divina.

SEMANA: ¿Qué llamado le hace usted a la justicia?

M.A.: Como le dije, estoy cerca de la Fiscalía porque sus compañeros me tratan como una tía. Yo creo que esta es una causa nacional. Están haciendo lo que se puede para conocer quién fue el actor intelectual. Les pido que, si están poniendo dos gramos de fuerza, que ahora pongan diez gramos, que acentúen el esfuerzo para lograr realmente tener un resultado bueno.

SEMANA: ¿Y las autoridades de Estados Unidos, usted ha tenido algún contacto con ellos?

M.A.: No. Al comienzo, la gente de la DEA, de la Embajada, fue al velorio, porque Marcelo trabajaba con ellos, pero también son muy celosos de todo. Los americanos son así, no hablan un gramo más de lo que tienen que hablar o decir. Me llama la atención que Estados Unidos, con lo fuerte que es, cuando quiere lograr algo, al rato lo tiene. No sé en este caso cómo no se movieron, cómo no lo hicieron. Veo un poco dormidos a los Estados Unidos en ese aspecto.

SEMANA: Háblele a su hijo, ¿qué quisiera decirle a su hijo, al fiscal Marcelo Pecci?

M.A.: Que agradezco que me haya elegido como mamá. Que tuvo una vida brillante, que es un ejemplo para la gente de su generación. Él es un héroe nacional, hasta ahí te puedo decir (entre lágrimas). Marcelo está latente en nuestros corazones. Como te dije, yo soy católica, pero lo siento muy cerca: su espíritu está acá, su cuerpo está en otro lado, pero él está acá.