SEMANA: Coronel, ¿qué fue lo que pasó en Estados Unidos con este proceso civil que ayer lo declaró inocente?
Alfonso Plazas Vega (A.P.V.): Es un caso muy particular. Los señores del M-19 asaltaron el Palacio de Justicia el 6 de noviembre de 1985 para asesinar particularmente a los jueces de la República que los podían llevar extraditados a los Estados Unidos. Pero no solamente asaltaron el Palacio de Justicia y cometieron la más terrorífica acción en contra de la majestad de la justicia colombiana, sino que además fueron ellos mismos, a través de sus abogados, quienes presentaron una demanda contra la Corte Interamericana de Derechos Humanos en contra del Gobierno colombiano por violación de derechos humanos. Es decir, ellos no solamente hacen el daño, sino además, demandan y lo hacen ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
SEMANA: ¿Qué pasó con su caso en 2022?
A.P.V.: Me vine para los Estados Unidos; aquí llegué el 6 de febrero del año 2016 y estaba viviendo mi vida muy contento con mis hijos y con mis nietos cuando, comenzando el año 2022, fecha en la que curiosamente llegaron tanto el Pacto Histórico como el señor Petro a la Presidencia de la República, me presentaron una impresionante demanda de carácter civil ante la Corte Federal del Distrito Sur de la Florida, en la cual afirman que yo soy el responsable del asesinato de Carlos Horacio Urán, ¡por favor!

SEMANA: ¿Por qué en Estados Unidos? O sea, ¿por qué llega ese caso a la justicia de Estados Unidos? Reitero, allí en lo civil. ¿Por qué allá?
A.P.V.: Por una razón sencilla, que corresponde a la ley de los Estados Unidos. Lo cierto es que los hechos fueron en Colombia, los victimarios eran colombianos, que fueron los señores del M-19, como lo dice la justicia colombiana, y las víctimas eran colombianas, de modo que debería resolverse todo en Colombia. Pero como yo estaba viviendo aquí en los Estados Unidos, por residencia permanente, consideraron que se abría la posibilidad de juzgarme aquí. Es algo que permite la ley de este país.
SEMANA: Coronel, usted fue absuelto por la máxima instancia de la justicia ordinaria colombiana, la Corte Suprema. ¿Por qué termina en un proceso en Estados Unidos cuando la justicia de este país lo absolvió?
A.P.V.: Pues sencillamente consideraron que yo había sufrido allá un juicio de carácter penal y lo que abrieron aquí en Estados Unidos fue un juicio de carácter civil. Todo esto está ajustado a las normas de los Estados Unidos. Los jueces de los Estados Unidos se limitan a cumplir este tipo de normas porque han sido constituidas en leyes de la nación americana.

SEMANA: ¿Qué siente? ¿Cuál es el balance que hace de todo esto que ha pasado con usted frente a los lamentables hechos del Palacio de Justicia?
A.P.V.: Lo que intentaron hacer el 6 de noviembre fue un golpe de Estado, mediante el cual el comunismo internacional, a través del M-19, se adueñaba de Colombia por la vía de las armas. Si ellos hubieran tenido éxito, Colombia desde entonces hubiera sido un país comunista y ya no habría elecciones ni libertades, ni negocios. Sería un Estado comunista totalitario desde entonces.
SEMANA: ¿Qué cambió las cosas entonces?
A.P.V.: Las actuaciones dirigidas por el Gobierno nacional del presidente Belisario Betancur, que fue el que determinó que se utilizara la fuerza pública y le correspondió hacerlo al comandante de la brigada del general Arias Cabrales, que en este momento está preso. Haber perdido esa oportunidad, ellos no lo perdonan y por esa razón se vinieron contra nosotros con todo tipo de trampas, mentiras, falsos testimonios, marrullas, etcétera. Violaron todas las normas.

SEMANA: En estos casos juega mucho el costo de los abogados…
A.P.V.: La empresa que buscaron para venirse contra mí es una compañía de California que se llama Wilson, Sonsini, Williams & Rosati. Es la empresa más poderosa de California y de pronto de los Estados Unidos. Me dicen que tiene mil abogados. Que cualquier empresa que tenga un bufete de abogados de 20 o 30 abogados es una empresa poderosa, pero que haya una empresa con mil abogados, eso creo que no existe en ningún otro lugar del mundo.
SEMANA: ¿Y usted a quién contrató?
A.P.V.: Esa empresa la contrataron y yo no tenía plata. Empiezo a buscar abogados por todas partes y de pronto encuentro un equipo joven de personas que no están interesadas en el dinero, sino en el cumplimiento de la ley y en el respeto del derecho como ciencia. Y ellos aceptaron con una cuota inicial, que además ni siquiera he terminado de pagarla, para defenderme. Empezaron a hacer la defensa con toda el alma. Esa es la empresa de Hassan, Hassan Group.

SEMANA: La familia del magistrado Urán ha dicho que se siente decepcionada de este fallo, que están revisando si hay algún recurso. ¿Qué piensa usted de eso? ¿Le quiere decir algo a la familia del magistrado?
A.P.V.: Yo les envié un mensaje ayer también en una corta entrevista que me hizo algún periodista en Miami, en la cual les digo que lamento muchísimo lo que sucedió con Carlos Horacio Urán, que fue asesinado por el M-19, y lo único que les pido es que busquen la realidad de las cosas.
En el momento en que ellos dejen de buscar en personas inocentes la culpabilidad y se centren en la realidad que la determinó ya la justicia colombiana, que los asesinos de su padre fueron los miembros del M-19, en ese momento ellos van a empezar a entender las cosas y a tener la paz de la cual no han podido disfrutar a lo largo de sus vidas.
SEMANA: ¿En este momento usted tiene algún proceso civil o penal pendiente?
A.P.V.: Ninguno. Todas las acusaciones que me han hecho han terminado con absolución. Todas. He tenido que luchar durísimo durante 40 años, pero la verdad prevalece y aquí estamos.

SEMANA: Coronel, el presidente Abelardo De La Espriella escribió en sus redes sociales que “se hizo justicia con un héroe de la patria”. ¿Qué piensa de lo que dijo el presidente?
A.P.V.: El presidente es muy generoso conmigo. Lo aprecio mucho, lo quiero mucho. Felicito a Colombia por tener un hombre de las características de Abelardo De La Espriella como presidente de la República para salvar a nuestro país después de cuatro años de desastre nacional. Gracias, presidente.
SEMANA: ¿Usted se arrepiente de algo cuando mira atrás, de todos los hechos que tantas veces hemos hablado del Palacio de Justicia y ahora con estos procesos que ha tenido que afrontar?
A.P.V.: No tengo nada de qué arrepentirme. Lo único que tengo es la satisfacción enorme de haber cumplido y mi gratitud ante Dios, que siempre ha estado protegiéndome a mí y a mi familia y los pasos que he venido dando.

SEMANA: ¿Qué le quiere decir al país?
A.P.V.: Creo que son muy pocos los colombianos que están equivocados en este tema de la subversión. Los colombianos saben claramente el enorme daño que les han hecho todos estos grupos guerrilleros a lo largo de tantos años, a lo largo de cerca de 70 años. Eso lo tienen claro todos, pero los guerrilleros tienen familias, entonces hay un pequeño grupo y, tristemente, en la clase política dirigente hay algunos personajes que están obrando mal y esos son los más grandes responsables.
De modo que lo que yo les pido a los colombianos de bien es que traten de sacar del error a los que están equivocados. Afortunadamente, un altísimo porcentaje de los colombianos está en la vía correcta.

SEMANA: Coronel, ¿y a su familia? ¿Qué le quiere decir a su familia?
A.P.V.: Que Dios los bendiga. Ellos saben lo que ha sido la lucha mía con mi Ejército inicialmente y después como funcionario público. Y saben que yo procuro hacer las cosas bien. Eso es lo que yo trato de hacer. Mi familia, tengo todo el agradecimiento y todo el amor. Y le doy también gracias a Dios por esa familia que tengo. Tania es una mujer maravillosa, tengo unos hijos extraordinarios y lo más bello en este momento son mis seis nietos.
SEMANA: ¿Le preocupa que aparezca un nuevo proceso, una nueva demanda?
A.P.V.: ¿Preocuparme? no; me incomodaría, pero preocuparme no. Cualquier cosa que se invente, volvemos y la destruimos con la ayuda de Dios.
