JUSTICIA

Fiscal del caso Uribe responde algo así como 'aquí estoy y aquí me quedo'

Gabriel Ramón Jaimes, designado por el fiscal Francisco Barbosa para instruir el caso contra el expresidente, se negó a admitir la recusación que le formuló el senador Iván Cepeda. El funcionario señala que no está impedido y que seguirá adelante. Estos son sus argumentos.

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8 de septiembre de 2020 a las 7:02 a. m.
Foto: Semana

El fiscal Gabriel Ramón Jaimes Durán, quien fue designado por el fiscal general Francisco Barbosa para instruir el llamado caso del siglo, que tiene en casa por cárcel al expresidente Álvaro Uribe, se negó a apartarse del expediente como lo solicitó la contraparte del exmandatario, el senador Iván Cepeda, quien lo recusó el pasado viernes.

Jaimes, quien el viernes pasado tomó una primera decisión trascendental, al no atender la petición de libertad del expresidente sino remitirla a un juez, ahora señala que no hay ningún sustento que lo ponga en inhabilidad frente al caso. El fiscal, quien tienen el cargo de coordinador de los fiscales delegados ante la Corte Suprema, enfatizó que no ha tenido la oportunidad de conocer a Iván Cepeda ni recuerda haber tenido algún asunto judicial que lo relacione con él.

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En la recusación formulada Cepeda argumentó que el fiscal de conocimiento fue funcionario cercano a Alejandro Ordóñez cuando ejerció la magistratura del Consejo de Estado y, posteriormente, cuando se desempeñó como procurador general, cargo desde el cual habría perseguido a Cepeda. Al respecto Jaimes indicó que desconoce por completo los alcances de la relación conflictiva entre Cepeda y el exprocurador Alejandro Ordóñez, y que en últimas, ello en nada lo compromete o vincula.

Al mismo tiempo, Jaimes señaló que "no existe una grave enemistad" entre él y el abogado Ramiro Bejarano, quien funge como abogado suplente de Cepeda. Este punto radica en que Bejarano, años atrás, presentó una denuncia penal contra Jaimes, actuación que fue archivada por las autoridades respectivas en etapa preliminar.

"De manera taxativa las prerrogativas del numeral 5° del artículo 56 de la Ley 906 de 2004, exigen que la enemistad grave se tenga con alguna de las partes o con la víctima, mientras la argumentación del peticionario (Cepeda) plantea la causal respecto del apoderado suplente, quien es un interviniente especial no una parte. Las argumentaciones del solicitante no guardan relación con lo que indica la norma, puesto que el doctor Ramiro Bejarano no es víctima ni parte en este caso. Resulta, entonces, improcedente esta causal", argumenta la Fiscalía en el documento oficial con el que se rechaza la recusación.

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En tal argumentación Jaimes recalca: “Nunca he tenido una actitud o palabra, oficial o informal, pública o privada, contra el doctor Ramiro Bejarano Guzmán".

Teniendo en cuenta esos argumentos, el fiscal en cuestión estimó que "no se configuró ninguna de las causales de impedimento y recusación legalmente establecidas, por lo que en tales términos se remitió lo planteado por el apoderado de víctimas, al señor fiscal general de la nación para lo de su competencia".

El jefe de delegados ante la Corte Suprema también capoteó otro asunto aún más espinoso. Con ocasión de su designación como instructor del caso Uribe, al fiscal Jaimes le llovieron críticas el episodio de su visa anulada por Estados Unidos y por la primera instrucción que dio una vez fue nombrado en la cúpula del búnker.

Jaimes es un hombre de la entera confianza del fiscal general y también un personaje controvertido. Como jefe de la unidad de fiscales delegados ante la Corte Suprema ocupa uno los puestos más altos junto a la vicefiscal y al director del CTI. Jaimes tuvo figuración como la mano derecha del procurador Alejandro Ordóñez y terminó distanciado de este por el lío que le costó su visa.

Ocurrió en junio de 2010, cuando Jaimes era coordinador de procuradores delegados para asuntos penales. Ordónez le encargó la misión de ir a Washington y entrevistar al narco extraditado Luis Ernesto Gómez Bustamente, alias Rasguño, sobre el magnicidio de Álvaro Gómez. Después de esa diligencia el funcionario, según las autoridades norteamericanas, hizo uso indebido de esa información reservada. El agregado judicial de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá, James Faulkner, visitó a Ordóñez y lo puso al tanto al enseñarle evidencias contundentes de esa actuación. Desde entonces, el hoy fiscal del caso Uribe perdió la visa y Ordóñez lo relegó discretamente para evitar un escándalo.

Así, Jaimes pasó de jefe nacional de los procuradores a ser un fiscal en Fusagasugá. Cuando Francisco Barbosa se convirtió en jefe del ente acusador lo rescató y lo puso en la cúpula de la Fiscalía. Su debut como fiscal fue polémico. En una comunicación les ordenó a todos sus fiscales “remitir todos los proyectos sobre decisiones de fondo… a mi correo con suficiente anterioridad para informar y valorar cada situación con el señor fiscal general”. Esa instrucción quedó grabada en un pantallazo de chat (ver imagen arriba) y echó al traste el mito de la autonomía de los fiscales delegados frente al jefe del búnker.

Ahora, cuando Jaimes rechaza la recusación de Cepeda, aprovecha para dejar claro su punto de vista sobre este último episodio. Dado que el senador del Polo señaló como uno de los argumentos para ir contra Jaimes que este no tendría autonomía, el fiscal señaló que la entidad tiene diseño jerárquico y que cuenta con más de 25.000 servidores liderados por el señor fiscal general de la nación, quien debe organizar la mejor manera en que pueda cumplir su fin constitucional. 

"El que el coordinador de los fiscales delegados ante la Corte Suprema de Justicia recoja y sistematice la producción e información de la Unidad con destino al fiscal general de la nación, no debe ser malinterpretado y presentado fuera de este contexto", dice el documento con que Jaimes rechazó la recusación.

Y agrega que "no es una opción sino una obligación del fiscal general conocer lo que ocurre en la Fiscalía General de la Nación. No solo en cumplimiento del rol de vocero, sino del conocimiento del funcionamiento de la entidad. Conocimiento indispensable para el trazado y dirección de la política criminal del país. Tiene la obligación de adoptar determinaciones administrativas, más no decisiones al interior de los procesos, siendo los únicos competentes para ello los fiscales delegados como líderes de cada caso concreto.

En síntesis, el fiscal delegado rechazó todos los señalamientos hechos por Cepeda y resolvió no declararse impedido. Sus argumentos de réplica, en términos políticos, son un ‘aquí estoy y aquí me quedo‘. 

Este es el comunicado de la Fiscalía:

Comunicado Recusación Caso Delegada Corte (1) by Semana on Scribd