Este jueves 3 de septiembre se conoció una carta que la gobernadora del Meta, Rafaela Cortés Zambrano, le envió al director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Santiago Tamayo, ante lo que la administración departamental calificó como una situación que supera las capacidades técnicas, operativas y financieras de los municipios y del departamento por las fuertes lluvias que se están registrando.

“El departamento del Meta atraviesa una situación crítica como consecuencia de la actual temporada de lluvias, que ha generado inundaciones, crecientes súbitas, movimientos en masa, vendavales, erosión fluvial, pérdida de conectividad vial y graves afectaciones sociales, productivas y económicas”, dijo la mandataria.
La Gobernación del Meta pide al Gobierno de Abelardo De La Espriella sumar maquinaria, recursos y obras para atender la emergencia por las lluvias. Ha reforzado la atención a las comunidades afectadas. https://t.co/f0wz5K8LNE pic.twitter.com/RX8DKMlGOE
— Revista Semana (@RevistaSemana) September 3, 2026
De acuerdo con el balance entregado por la Gobernación, 179 veredas están impactadas; 8.471 familias resultaron afectadas y otras 2.615 aparecen como damnificadas. Además, se reportan 259 viviendas destruidas, 1.237 averiadas, 95,1 kilómetros de vías afectados y 27 puentes y estructuras hidráulicas comprometidos.
Asimismo, indicaron que la mayor preocupación está en el Alto Ariari. En Cubarral, El Dorado y El Castillo, la pérdida de infraestructura vial y el incremento de los niveles de los ríos han dejado comunidades aisladas y generado problemas para movilizar la producción agropecuaria.
“En El Dorado se reportan ocho veredas afectadas, 754 familias afectadas, 350 damnificadas, 65 viviendas destruidas, 930 hectáreas de cultivos afectadas, 10 kilómetros de vías comprometidas y dos puentes afectados. Existen además comunidades sin electricidad, internet y con dificultades para acceder a servicios básicos”, advierte el documento.

La vereda El Reposo presenta una inundación cercana al 80 %, mientras varias familias están incomunicadas y sin acceso a alimentos. El puente conocido como Siete, sobre el río La Cal, presenta afectaciones y riesgo de colapso.
La emergencia también amenaza directamente la seguridad alimentaria y la economía campesina. Según el reporte, aproximadamente 500 toneladas de productos agropecuarios —entre plátano, yuca, aguacate, maracuyá, arroz y maíz— permanecen represadas por los daños en el corredor El Castillo-El Dorado-Cubarral. En todo el departamento, 157.664 toneladas de alimentos están en riesgo de pérdida por dificultades de transporte y movilidad.

“El departamento del Meta y sus municipios han desplegado sus capacidades institucionales y financieras para responder a esta emergencia. Sin embargo, la magnitud de los eventos ha superado la capacidad territorial y requiere la concurrencia inmediata del Gobierno Nacional para proteger la vida de las comunidades, recuperar la conectividad y evitar que las afectaciones sociales y económicas continúen aumentando”, concluyó la administración departamental.
Ante el panorama, la Gobernación solicitó a la UNGRD una operación humanitaria inmediata con apoyo aéreo y logístico, recuperación urgente de la conectividad entre Cubarral, El Dorado y El Castillo, maquinaria amarilla, ayudas humanitarias complementarias y el desplazamiento permanente de personal técnico especializado.
