El problema no estaría solamente en el combustible que desaparece. Según explicó el Gobierno, parte de lo hurtado tendría como destino actividades relacionadas con actividades al margen de la ley y la minería ilegal.

El Gobierno nacional anunció nuevas medidas de seguridad para el sur del Cesar y Norte de Santander, con la reactivación de la denominada Operación Urano, una estrategia que busca combatir el robo de hidrocarburos y afectar a las estructuras criminales que operan en esta región.
La operación concentrará sus esfuerzos principalmente en el corredor Tamalameque-Aguachica, con especial atención al robo de gasolina. La estrategia, sin embargo, busca ir más allá del lugar donde se produce el hurto.
De acuerdo con lo explicado por el ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, parte del combustible hurtado sería trasladado hacia el Catatumbo, donde presuntamente terminaría relacionado con actividades de narcotráfico y minería ilegal.

Por eso, el Gobierno pretende afectar toda la cadena criminal: desde el robo de los hidrocarburos en el sur del Cesar hasta las estructuras que se benefician de estas rentas ilegales.
Y para hacerlo, la estrategia tendrá un componente tecnológico. El Ministerio del Interior anunció que utilizará recursos de su fondo de seguridad para apoyar la instalación de cámaras inteligentes con identificación biométrica y sistemas antidrones, en coordinación con el Ministerio de Defensa.
La medida fue anunciada este 11 de septiembre durante un Consejo de Seguridad realizado en Aguachica, por instrucción del presidente Abelardo de la Espriella.

La reunión fue liderada por el ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo, y el ministro de Defensa, general Jorge Mora, y contó con la participación de la Gobernación del Cesar, más de ocho alcaldes, la cúpula militar y autoridades policiales y territoriales.
El objetivo del encuentro fue coordinar acciones concretas frente a las amenazas de seguridad que afectan al sur del departamento y fortalecer la respuesta institucional en una zona donde el robo de hidrocarburos es señalado como una fuente de recursos para otras actividades criminales.
Con la reactivación de Operación Urano, la apuesta del Gobierno será combinar la presencia de la Fuerza Pública con nuevas herramientas de vigilancia para detectar movimientos sospechosos y avanzar contra las estructuras que estarían detrás del negocio ilegal.
La estrategia también pone el foco en la relación entre el sur del Cesar y el Catatumbo, al considerar que el combustible hurtado podría estar siendo utilizado para alimentar otras economías ilegales.
Así, el Gobierno busca que la operación no termine con la recuperación de la gasolina o la captura de quienes participan directamente en el hurto, sino que permita golpear las redes que se benefician de este negocio y sus conexiones con otras actividades criminales.
