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Gabriel Gilinski y Jaime Gilinski, durante la asamblea extraordinaria de accionistas del Grupo Sura, realizada esta semana en Medellín.
Gabriel Gilinski y Jaime Gilinski, durante la asamblea extraordinaria de accionistas del Grupo Sura, realizada esta semana en Medellín. - Foto: alexandra ruiz poveda-semana

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Grupo Sura, sin tapujos: Gilinski pidió a las directivas no volver a ocultar acuerdos

Jaime Gilinski, socio mayoritario de Grupo Sura, pidió a las directivas del conglomerado no volver a ocultar acuerdos que, a ojos de la firma de revisoría fiscal, son relevantes en los estados financieros.

La llegada de un nuevo inversionista a las empresas del Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) tiene sus ventajas para todos los accionistas de compañías como Grupo Sura, Grupo Argos, Grupo Nutresa o Bancolombia, entre otras, pues es un ojo más que puede estar pendiente de circunstancias que, en general, pasarían de agache, pese a su alto impacto.

Por décadas, el GEA manejó un enroque societario a través del cual cruzaban la propiedad y ejercían el control como mayoritarios, dado que unas empresas son accionistas en otras y viceversa. Los socios con pequeñas inversiones escuchaban los reportes de los estados financieros en las asambleas ordinarias anuales y los aprobaban. Sin embargo, esta vez fue distinto. La firma de revisoría fiscal Ernst & Young (EY) reveló la existencia de tres acuerdos con Grupo Bolívar, la reaseguradora Munich RE y Caisse de dépôt et placement du Québec (CDPQ), compañías que invirtieron en dos de las filiales del Grupo Sura: Suramericana y Sura Asset Management.

De inmediato, surgieron preocupaciones entre los nuevos socios, ya que los contratos incluyen la obligación de recompra por parte de la casa matriz. Esto, en el momento de hacerlos efectivos, podría causar pasivos cercanos a los 4 billones de pesos, en una compañía en la que aún tienen propiedades los fondos de pensiones, que manejan el ahorro para la vejez de millones de colombianos.

Tras la revelación de EY, el Grupo Gilinski, como socio mayoritario de Sura, con más del 38 por ciento de la propiedad, tomó la vocería y pidió la convocatoria a una asamblea extraordinaria. La intención era que todos los accionistas tuvieran la oportunidad de conocer las explicaciones de las directivas sobre la información no revelada, que el revisor fiscal consideró como relevante, y de la cual tuvo conocimiento solo hasta este año con ocasión de las solicitudes de nuevos miembros de la junta directiva.

En respuesta a la petición del Grupo Gilinski, se realizó esta semana la asamblea en Medellín, en la que, finalmente, las directivas admitieron que no se reveló oportunamente sobre las implicaciones en los estados financieros de los contratos suscritos con inversionistas, pese a que algunos se hicieron 20 años atrás. Aunque el presidente de Sura, Gonzalo Pérez, insistió en que el mercado siempre estuvo al tanto de la existencia de los tres socios estratégicos, el abogado Néstor Camilo Martínez, en representación de la empresa Nugil, de propiedad del grupo empresarial caleño, manifestó que “una cosa es contarle al mercado sobre la existencia de estos socios estratégicos, pero otra muy distinta es revelar las obligaciones significativas a cargo de Grupo Sura bajo los acuerdos”.

Según el abogado, a pesar de ser un hecho relevante, esas obligaciones “jamás fueron puestas en conocimiento del mercado y de las autoridades ni se revelaron, como se debió hacer, cuando la empresa ofreció acciones y bonos en Colombia y en el extranjero”.

Asamblea de Accionistas de Sura
Asamblea de Accionistas de Sura - Foto: Alexandra Ruiz

En la asamblea estaba previsto que se aprobara la solicitud presentada por Gilinski de someter el caso a una revisoría externa. Sin embargo, el empresario retiró la petición, decisión que Martínez explicó así: “Argos y Nutresa bloquearon una auditoría adicional sobre acuerdos complejos celebrados por Sura. Dichas empresas anunciaron que no estaban dispuestas a dar su visto bueno para la contratación de una auditoría externa especializada”, dijo el abogado, quien consideró que esa posición de las empresas del GEA ya marcaba la ruta hacia una negativa generalizada de la asamblea para poner una nueva lupa a los estados financieros.

No obstante, el encuentro se cerró con un acuerdo para que la firma EY revise más a fondo el caso. Al finalizar la asamblea, Jaime Gilinski se dirigió al presidente de Sura y dijo: “No tengo dudas éticas sobre usted. Estoy convencido de que Sura es una gran empresa y que la administración ha hecho un buen trabajo, pero no reveló al mercado algo fundamental”.

Por ello, pidió que en el futuro se ponga en conocimiento de todos los socios este tipo de operaciones, que sucedieron hace años y debieron ser explicadas a todos.

*Gabriel Gilinski es accionista de Publicaciones Semana.