El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) advirtió a la ciudadanía sobre la venta ilegal del producto denominado Vil Nutrition Women’s.

Este es un probiótico femenino que promete ayudar con la “salud, energía y vitalidad, ayudándote a alcanzar tus objetivos y a vivir de manera plena y equilibrada” de las mujeres.

Este producto adquirió su fama gracias a ser publicitado por la influencer Ana Gabriela Espinosa, quien es además la fundadora de la marca.
Tras revisar sus bases de datos oficiales, Invima confirmó que el ítem no posee registro ni autorización sanitaria válida como medicamento, suplemento dietario o producto homeopático.
Al ser promocionado como un tratamiento homeopático sin el debido aval institucional, el Invima catalogó el producto como fraudulento en virtud del Decreto 3554 de 2004.
La entidad enfatizó que su distribución representa un riesgo elevado para la salud pública debido a que se desconoce su fórmula real, procedencia y condiciones de fabricación.
Riesgos para la salud y canales ilegales de distribución
La autoridad sanitaria explicó que la falta de estudios clínicos que respalden la eficacia y seguridad del producto impide garantizar que sea apto para el consumo humano.
Adicionalmente, alertó que este tipo de sustancias fraudulentas suele comercializarse mediante redes sociales, plataformas de internet y grupos de mensajería instantánea.
El Invima hizo un llamado urgente a la ciudadanía para que verifique la autenticidad de los registros sanitarios en el portal web institucional antes de adquirir insumos médicos.
Asimismo, solicitó a los consumidores abstenerse de comprar medicamentos o suplementos fitoterapéuticos que carezcan de la debida certificación sanitaria vigente.
Instrucciones del Invima para la ciudadanía y el sector salud
Para los ciudadanos que actualmente consuman Vil Nutrition Women’s, la autoridad recomendó suspender de inmediato su uso e informar a las secretarías de salud sobre los puntos de venta.
En caso de presentar efectos adversos, los afectados deben realizar el reporte formal a través de la plataforma Vigiflow o del correo electrónico institucional de farmacovigilancia.
Finalmente, la entidad impartió directrices a las secretarías de Salud, Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) y a la Red Nacional de Farmacovigilancia.
Las autoridades locales deberán ejecutar labores de inspección, decomiso y destrucción del producto fraudulento, mientras que los profesionales de la salud tienen la indicación de orientar a sus pacientes sobre los riesgos de este consumo.
