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Jorge 40, condenado a 40 años de cárcel por doble crimen

Fue hallado responsable del asesinato del comerciante Rubén Darío Quintero y de su escolta Rafael Eusebio Ovalle Daza.


El exjefe paramilitar Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40, fue condenado por un juez de Bogotá a 40 años de cárcel y a una multa de 6.500 salarios mínimos por un doble crimen registrado en 1999.

El líder paramilitar fue hallado responsable del asesinato del comerciante Rubén Darío Quintero y de su escolta Rafael Eusebio Ovalle Daza en hechos ocurridos el 14 de octubre de 1999 en Bogotá.

Según se lee en el fallo revelado por Blu Radio, en el momento en el que se registró el doble crimen, Quintero y su escolta “habían viajado desde Valledupar para cumplir una cita en la Fiscalía General de la Nación, cuya finalidad era aportar elementos materiales probatorios en la investigación del homicidio del padre del comerciante, Sixto Tulio Quintero”.

“De ese hecho se responsabilizó a integrantes del grupo paramilitar que operaba en esa región. Conforme a resultados de la investigación, se pudo constatar que el móvil del homicidio, que centra la atención de esta providencia, estuvo relacionado con el hecho de que Quintero venía adelantando diversas diligencias ante el ente acusador con el objeto de esclarecer y colaborar con el homicidio de su padre, quien fue secuestrado y asesinado en cautiverio por el grupo paramilitar al mando de Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge 40″, agrega el texto.

Jorge 40 fue deportado a Colombia en septiembre de 2020, tras cumplir doce años de condena en Estados Unidos por el delito de narcotráfico. Actualmente se encuentra recluido en una cárcel de Ibagué.

A su llegada al país, sobre el líder paramilitar pesaban 35 órdenes de captura, 38 medidas de aseguramiento y más de 1.450 procesos.

El excomandante del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia se desmovilizó en 2006, pero desde esa fecha ha sido poca su colaboración para esclarecer ante la justicia sus actos.

De las 48 versiones libres a las que lo citaron, Tovar Pupo no asistió a ninguna. Admitió algunos crímenes, pero solo por línea de mando, y negó haber ordenado reclutar menores, ejercer violencia sexual o secuestrar.

El único relato conocido del exparamilitar aparece en un diario incautado, de 111 páginas, en el que cuenta cómo se volvió combatiente de tiempo completo en las autodefensas.

Mi tiempo, a partir de ese momento, fue dedicado totalmente a la causa de la resistencia civil. Empezó en esos momentos el diseño de lo que sería el Bloque Norte”, escribió.

Aspiración al Congreso del hijo de Jorge 40 sigue en vilo

A menos de un mes de las elecciones legislativas, aún no está en firme la decisión sobre si Jorge Rodrigo Tovar Vélez, hijo del exlíder paramilitar Jorge 40, podrá aspirar al Congreso.

Tovar Vélez busca un escaño en el Congreso por medio de las llamadas curules de paz, en representación de las víctimas de la circunscripción número 12, que incluye a 13 municipios del Cesar, La Guajira y Magdalena.

La aspiración de Tovar fue demandada por el senador de Alianza Verde Antonio Sanguino, al considerar que se trata de una afrenta a las víctimas del paramilitarismo en el país.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) admitió la solicitud de revocatoria de la inscripción del aspirante al Congreso para estudiarla de fondo, el pasado 20 de enero, y ya emitió un concepto en el que deja en firme esta aspiración.

El CNE constató que el nombre del ciudadano Jorge Rodrigo Tovar Vélez reposa en el Registro Único de Víctimas (RUV) bajo el estado de “incluido”, por hechos victimizantes sufridos el 11 de marzo del año 2006 y el 24 de mayo de 2015, los dos como resultado de desplazamiento forzado ocurrido en el municipio de Valledupar, Cesar.

Sin embargo, más se demoró el organismo electoral en pronunciarse que el senador Antonio Sanguino en apelar esta decisión, por lo que se tendrá que volver a estudiar el tema en una sala plena del Consejo Electoral.

“Crea un conflicto de intereses a su persona y a la eventual representación como congresista, respecto de los derechos y la representación de los derechos de las víctimas del Bloque Norte de las AUC”, aseguró Sanguino frente a la aspiración de Tovar Vélez.

Argumenta que el propósito de estos escaños en el Congreso es que puedan representar a las víctimas de ese conflicto. “Nos preocupa que se utilicen como trampolines electorales de enclaves familiares protagonistas de fenómenos como la parapolítica”, afirmó el senador.

El congresista de la Alianza Verde recuerda que en el pasado criminal se encuentra que Jorge 40 comandó un ejército de unos 3.000 paramilitares que tuvo operación en el norte del país. Además, que entre 1996 y 2006 se asesinó a unas 900 personas en masacres cometidas en los departamentos del Cesar, Magdalena y Atlántico.

Esta información fue tomada de un informe del Centro Nacional de Memoria Histórica llamado En honor a su memoria: víctimas del Bloque Norte de las AUC en el Caribe colombiano.

Sanguino aclara que no es que esté en contra de que Tovar Vélez aspire a ser congresista, y que no tiene relación con los delitos cometidos por su padre, pero con lo que no está de acuerdo es que busque representar a las víctimas a través de esa aspiración.

“Todos estamos de acuerdo (en) que Jorge Rodrigo no cometió delitos, estos los cometió su padre; pero debe ser consciente y respetar a las víctimas que el fenómeno del paramilitarismo dejó en el país y en el cual estuvo vinculado su padre. Jorge Rodrigo puede participar en otros escenarios políticos, no en las curules de las víctimas”, pidió Sanguino.

Por su parte, Jorge Tovar ha defendido su aspiración diciendo que en los últimos siete años se ha dedicado a prepararse y trabajar por las víctimas, la paz y la reconciliación del país. Y que es una de las más de nueve millones de víctimas que ha dejado el conflicto armado en Colombia.