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Juanita Gómez
Por el momento, el ‘apocalíptico’ huracán Ian sigue siendo un ciclón de categoría 4 de gama alta con vientos sostenidos de 155 mph y ráfagas muy altas. - Foto: Semana

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Juanita Gómez cuenta detalles sobre ‘apocalíptico’ huracán Ian, que tiene bajo amenaza a la Florida

Este es el ciclón más fuerte que haya tocado tierra en la costa occidental de la península de Florida.

Tras su catastrófico paso por Cuba, el fuerte huracán Ian amenaza la Florida, Estados Unidos, y en este momento hay 12 condados de ese estado en donde las autoridades ordenaron la evacuación obligatoria de comunidades costeras, casa móviles y zonas bajas.

Por el momento, el ‘apocalíptico’ huracán Ian sigue siendo un ciclón de categoría 4 de gama alta, con vientos sostenidos de 155 mph (millas por hora), o cerca de 249 kilómetros por hora, y ráfagas muy altas, lo que lo convertirán en el ciclón más fuerte que haya tocado tierra en la costa occidental de la península de Florida.

Juanita Gómez explica en SEMANA que el paso del huracán Ian por Cuba se mantuvo en categoría 3, con vientos sostenidos de 195 kilómetros por hora. Ahora que se dirige hacia la Florida, en Estados Unidos, ha aumentado a categoría 4.

Las autoridades le piden a la comunidad que se preparen y busquen un refugio, porque la tormenta que se avecina es grave y las próximas horas 24 horas son cruciales.

De acuerdo con las autoridades de Estados Unidos, más precisamente el Centro Nacional de Huracanes (NHC) en su último boletín, se tiene previsto que el huracán Ian, de categoría 4 en la escala de 5 de Saffir-Simpson, provoque “catastróficas marejadas, vendavales e inundaciones en la península de Florida”.

En este momento, más de 100 mil personas se encuentran sin electricidad debido al paso del huracán Ian. De este modo, se espera, según los cuerpos de emergencias y prevención del riesgo, una serie de precipitaciones entre 300 y 450 mm en el centro y noreste de la península de Florida, y de hasta 600 mm en algunos lugares.

Siga acá una transmisión en vivo:

Sobre la intensidad del ciclón, los expertos han precisado que este se dirige a la Florida con vientos sostenidos de 250 km/h y ráfagas más fuertes, precisando que entrará a territorio de Estados Unidos a través de la costa oeste de Florida.

Por su parte, el presidente Joe Biden ya aprobó ayuda federal de emergencia para 24 de los 67 condados de Florida y advirtió el pasado martes que Ian “podría ser un huracán muy violento, cuyo impacto sería devastador y pondría vidas en peligro”.

La angustia de los residentes de la Florida se apodera cada vez más de ellos por el paso de este de huracán, por lo que han implementado sus medidas particulares de prevención, cubriendo puertas y ventanas para menguar el impacto de los fuertes vientos, mientras que muchos otros han migrado a refugios.

“Cuanto más se acerca, la ansiedad aumenta un poco. Tapiar la casa también lo hace más real, así que estoy bastante nerviosa, pero esperando lo mejor”, dijo Chelsea Thompson, de 30 años, mientras ayudaba a sus padres a tapar con maderas las puertas ventanas de la casa, situada en la zona de evacuación obligatoria.

Hasta el momento, las autoridades han reportado cerca de 40 mil hogares que han quedado sin luz en Florida y se espera que el número aumente, luego de que el huracán toque tierra en el estado.

El paso del huracán Ian en Cuba

En su paso por Cuba con categoría 3, Ian dejó dos muertos en la provincia occidental de Pinar del Río, donde tocó tierra, y a la isla sumida en la oscuridad tras provocar un apagón generalizado. “No hay servicio eléctrico en ninguna zona del país en estos momentos”, dijo el martes por la noche Lázaro Guerra, director técnico de la estatal Unión Eléctrica.

En San Juan y Martínez, a 190 km de La Habana, uno de los lugares más golpeados, y la zona de plantaciones de tabaco de Pinar del Río se veían cultivos anegados, árboles arrancados y cables tirados por todos lados, constataron periodistas.

En la población Consolación del Sur, Caridad Fernández, un ama de casa de 65 años, contemplaba el desastre en el umbral de su hogar inundado, con colchones mojados. Las tejas francesas se fueron con el huracán: “Todo lo tenemos dañado, pero lo que hay es fe en mantener la vida, y eso lo tenemos. De todo se sale, menos de la muerte”, dijo la mujer con ojeras tras una larga noche.