elecciones 2019

La estruendosa derrota del uribismo en sus principales apuestas a lo largo del país

El partido de Álvaro Uribe y es uno de los más apaleados en las elecciones. El Centro Democrático quedó en el último lugar en Bogotá, en Medellín contra todo pronóstico Ramos perdió, y en Cali Roberto 'Chontico' Ortíz no pudo con Jorge Iván Ospina. ¿Qué le falló al partido del presidente Iván Duque?


El expresidente Álvaro Uribe madrugó a votar en la Plaza de Bolívar y aprovechó para lanzar su último mensaje de apoyo a todos los candidatos de su partido, encabezados por la apuesta de Miguel Uribe Turbay para la alcaldía de Bogotá. El exmandatario aseguró: "He votado por el Centro Democrático, por un país seguro, libre, con vigorosa empresa privada, con cohesión social integral".

Y agregó un dato final para cautivar indecisos: "En el Centro Democrático los candidatos son en un 35 por ciento mujeres, y el 31 por ciento jóvenes. Hicimos todo el esfuerzo por tener candidatos que se puedan definir en una palabra, rectitud". Luego la jornada trasncurrió en calma y pasadas las cuatro de la tarde, conforme se fueron conociendo los resultados, el uribismo en general empezó a sufrir una sorprendente paliza electoral.

Para empezar, lo ocurrido en Bogotá hay que mirarlo a la inversa. No fue una sorpresa que Milguel Uribe no triunfara pues las encuestas nunca lo ubicaron en esa posibilidad. Pero tampoco se suponía que iba a tener la peor votación. Mucho menos si se considera que los últimos sondeos lo ubicaban creciendo sostenidamente e incluso metiéndose en la pelea por el segundo puesto. Pero el resultado oficial deja al candidato de Centro Democrático como la opción menos votada por los capitalinos quienes además elegieron a Claudia López con una votación sin precedentes. Es decir, la candidatura antangónica del uribismo se alzó con el triunfo e impuso una votación importante.

El candidato Miguel Uribe hizo lo propio, salió a votar muy temprano, se tomó fotos con su familia y lanzó mensajes de optimismo. Uribe recorrió varios puntos de votación, le hizo guiño a varios de sus candidatos al Concejo y Juntas de Acción Comunal y hasta grabó un video con su abuela Nyndia Quintero Turbay en su mesa de votación.

Pero los últimos arrestos de la campaña de poco sirvieron. Miguel Uribe no solo contó con el apoyo determinate del Centro Democrático, sino también con el partido Liberal, Conservador, Mira y los cristianos de Colombia Libre y Justa. Además era el candidato del saliente alcalde Enrique Peñalosa y de una buena parte del empresariado y gremios. La propuesta de Uribe tuvo amplia difusión con cuadernillos publicitarios en periódicos y espacios televisivos, además de una constante presencia en redes sociales. Pero ni el apoyo de todo un cúmulo de partidos ni gran pauta le dieron alejarse del fondo de la tabla. 

A las 5:40 de la tarde el sucesor de Peñalosa admitió la derrota. "No importa dónde estemos, vamos a seguir trabajando por esta ciudad que tanto amamos", dijo Miguel Uribe desde su sede de campaña. Para ese momento, con el 98 por ciento del escrutinio, su votación acumulaba apenas el 13,5 por ciento (419.000 votos), le seguía Holman Morris en el tercer lugar con el 13.9 por ciento (431.000), Carlos Galán en segunda posición con 32.4 por ciento (1‘004.000) y Claudia López, nueva alcaldesa con el 35.2 por ciento y 1‘088.000 votos.

Un primer análisis indica que el apoyo de Enrique Peñalosa no significó un aporte a la candidatura de Uribe Turbay, sino que probablemente fue un factor de detrimento. Así mismo, quedó en claro que la capital del país sigue siendo un escenario negado para el Centro Democrático. Uribe Turbay aceptó la derrota enviando una felicitación a Claudia López y le deseo éxitos "para que le vaya bien a Bogotá". Y agregó un mensaje final, en nombre de sus 400.000 votos: "Que asuma con responsabilidad pues uno gana con un sector pero gobierna para todos". 

Pero tal vez la más dolorosa derrota para el uribismo se dio en su tierra. Lo ocurrido en Medellín sorprendió a todo mundo. Contra todos los pronósticos, el candidato del movimiento Independientes, Daniel Quintero, logró llegar al Centro Administrativo La Alpujarra. Su victoria es una derrota sentida del Centro Democrático que en los últimos cuatro años no ha logrado el poder en Medellín y Antioquia, tierra uribista por naturaleza. Pero la gran sorpresa radica en que todos los sondeos y encuentas le daban el triunfo a Alfredo Ramos, el candidato Uribe en Medellín.

A diferencia de las elecciones de hace cuatro años, en las que Federico Gutiérrez superó a Juan Carlos Vélez, candidato del Centro Democrático, solo por 10 mil votos, en esta oportunidad Quintero (a la altura del 82 por ciento de las mesas escrutadas), le llevaba a Ramos casi 50 mil votos de diferencia. Esta es una derrota demoledora para el uribismo, que no pudo a ganarle a un supuesto modelo "fallido traído de Bogotá".

Y lo ocurrido en Cali tampoco es menor. El candidato de la Alianza Verde, Jorge Iván Ospina –aunque sin el apoyo de Claudia López– derrotó a Roberto ‘Chontico‘ Ortíz, el candidato uribista quien alcanzó el 24,7 por ciento del electorado local, poco más de 128.000 sufragios. Ospina se quedó con la alcaldía con 190.000 votos que reflejan el 38 por ciento.

A nivel de gobernaciones el uribismo también registra significativos fracasos. La gobernación de Córdoba, territorio de tradición uribista, quedó en manos del partido Liberal. El candidato de este partido, Orlando David Benítez se impuso con el 54,5 por ciento sobre la aspiración del Centro Democrático, Carlos David Gómez quien apenas alcanzó el 35,7 por ciento de los votos.

Pero tal vez el fracaso más estruendoso en términos numéricos a nivel de gobernaciones para el partido de gobierno se dio en Sucre. Allí se dio la sorpresa de la derrota del cuestionado candidato Yahir Acuña sobre quien se impuso el nuevo gobernador Héctor Olimpo Espinosa del partido Liberal. Para encontrar el candidato del Centro Democratico hay que descender seis escalones: en la última posición está el nombre de Eduardo Enrique Pérez, quien contó también con el apoyo de Cambio Radical y del partido Conservador. Esta aspiración apenas alcanzó el 2.1 por ciento de la votación (8.595 votos).

Al partido de gobierno también se le escapó la gobernación de La Guajira. Allí ganó Nemesio Raúl Roys con 46.8 por ciento sobre Dalay Manuel Magnadiel, la fórmula uribista en asocio con Alianza Social Independiente que solo logró 24.4 por ciento de los votos.

A nivel de la Costa el Centro Democrático puede cantar victoria relativa solo en el departamento de Bolívar. Allí triunfó el cuestionado candidato Vicente Antonio Blel Scaff quien contó con el apoyo de media docena de partidos. Además del de gobierno los partidos Conservador, Liberal, ASI y La U. El nuevo gobernador de Bolívar es hijo del exsenador Vicente Blel Saad, condenado por parapolítica, y hermano de la senadora Nadia Blel Scaff. Los lazos de sangre lo llevaron al concejo de Cartagena y a recibir el aval de una colición de partidos para la gobernación. En medio de su campaña se conoció la existencia de una presunta red de corrupción que compromete a Vicente Blel Saad. El caso está en manos de la Fiscalía y la Procuraduría, pero la sola divulgación de audios de Blel Saad y el gerente de Aguas de Bolívar Miguel Torres Scaff hablando de detalles sobre cómo se mueve un cartel de contratación en el departamento, llevó a que el Centro Democrático le retirara el apoyo al candidato. Es decir, el cuestionado candidato candidato ganador en rigor no es ficha del uribismo, sin embargo, dado que el problema surgió al final de la campaña el logo del partido quedó en el tarjetón y fue el más votado en Bolívar.