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La valiente o temeraria reacción de un conductor de bus que estaba siendo atracado en Barranquilla

Ante la presión de los delincuentes con arma de fuego, el hombre aceleró el vehículo, logrando que se bajaran sin lograr su cometido.


En una cámara de seguridad instalada dentro de un bus de servicio público en Barranquilla, con el propósito de evitar atracos dentro de los articulados por delincuentes dedicados a la piratería terrestre, paradójicamente siguen quedando grabados los hechos de inseguridad, sin muchas soluciones.

Esta vez el video se ha hecho viral en las redes sociales y en los portales noticiosos de la capital de Atlántico, por la inesperada reacción del conductor del bus, quien al parecer fue atacado y no precisamente por los delincuentes, sino por los nervios.

Sin que se notara mucho y en una actitud desafiante, el hombre decidió no entregarle el producido de su trabajo a los ladrones, quienes se lo exigían con arma en mano.

Así las cosas, él tomó su celular y el dinero y lo lanzo a sus pies para esconderlo.

Pero como si fuera poco ante las amenazas de los antisociales con dispararle en la cabeza si no colaboraba, el habilidoso conductor al volante pisó el acelerador del vehículo ante la mirada atónita de los pasajeros y los gritos amenazantes de los dos sujetos.

Según contó el conductor del vehículo a un medio de comunicación, él ya sospechaba cuál era la real intención de los dos jóvenes que se habían subido haciéndose pasar como pasajeros.

“Yo sentí que el pelao se levantó de la parte de atrás, lo vi por el retrovisor cuando venía y sospeché, cuando veo que me saca la pistola y me dice dame la plata. Mi reacción fue tomar el celular, cogí parte del dinero y me lo tiré en los pies”, dijo el hombre.

En medio del relato, el conductor reconoció que aunque estaba siendo apuntado con una pistola que pudo estar cargada, su osadía fue retar al delincuente.

“Me dicen que me van a matar y esa fue mi reacción. Le dije bueno, vamos a matarnos todos. Yo aceleré el carro. Él me dijo apuntándome, ‘baja la velocidad o te zampo un tiro’. Yo le dije que me quitara la pistola de la cabeza y bajaba la velocidad”.

Después de un largo recorrido desde el norte de la ciudad en donde se subieron los dos atracadores hasta llegar al corredor universitario, ambos decidieron bajarse del vehículo.

Y como para terminar la carrera contra el reloj de la delincuencia, el conductor volvió a acelerar sin dudarlo mucho, dejando atrás a los bandidos.

Según indicó el chofer de servicio público, esta es la cuarta vez que le toca enfrentarse a situaciones como estas, pues el mismo número de veces ha sido víctima de robos cuando está sacándole el ‘zigzag’ al día a día.