El proyecto del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que presentó la administración de Claudia López al Concejo de Bogotá ya es analizado por los cabildantes de la ciudad con el fin de hacerle reparos y aprobar o rechazar la propuesta. Se trata de la hoja de ruta de la capital para los próximos años y por eso su importancia.
El concejal Germán García, del Partido Liberal, hizo varios reparos de la propuesta, algunos de forma y otros de fondo, como por ejemplo, que considera que el tiempo que tienen para discutir el proyecto es muy reducido. Aunque el plazo de discusión de la iniciativa es de 90 días calendario que terminan el 13 de diciembre, otros procedimientos, como la ponencia que reúna todas las iniciativas para las sesiones plenarias debe llegar a un acuerdo el 21 de octubre, es decir, algo menos de 30 días.
Según el cabildante, que es coordinador ponente de la iniciativa, una de las implicaciones es que se trata de la ciudad capital, la más grande e importante del país, por lo que el plazo establecido para discutir el proyecto es equivalente a un municipio pequeño de 7.000 habitantes. Sin embargo, Bogotá cuenta con casi 9 millones de personas y por eso García considera que se necesita más tiempo para dar el debate, además de las complejidades que tiene la capital en temas como movilidad, transporte, productividad, infraestructura, entre otros.

“Los esquemas de productividad, vivienda, regionalización, transporte, conectividad, manejo de residuos y regularización de espacios, que hoy tiene desarrollados la ciudad, hacen que este gran proyecto tenga variables que deben ser atendidas no sólo por la visión del gobierno de Claudia López, sino también por todos los actores sociales que participan del desarrollo de ella y por supuesto de todos los ciudadanos que a diario reconocen y soportan las problemáticas más sentidas”, señala el concejal del Partido Liberal.
Otro punto que menciona el cabildante es que considera que no se ha consultado de forma correcta a la ciudadanía, y por eso pide que se busque el desarrollo de la capital más allá de visiones e ideologías políticas que quieran imponerse. García considera que esta debería ser la base del proyecto y lo que allí se establezca. Solicita que se haga una norma que esté a la altura de las grandes ciudades capitales del mundo.
Asegura que estas preocupaciones no han sido solamente de los concejales sino también de los gremios, actores sociales y hasta líderes comunales, y que los espacios de concertación no habrían logrado recoger las expectativas de la ciudadanía.

Por ejemplo, dice que le afectaría a los líderes de los barrios el hecho de que se proponga crear las 33 Unidades de Planeamiento Local que serán la redistribución de las 20 localidades que existen actualmente.
“La dificultad que se ve aquí es que esta es una decisión basada en la Ley 2116 que fue sancionada el 29 de julio de este año 2021, donde se modifica parcialmente el Estatuto Orgánico de Bogotá y que en efecto dice que el POT debe incluir la delimitación de las nuevas localidades”, explicó el concejal.
También, pide que se cumpla lo solicitado por la ley pero que no se cierre el debate a mirar realmente cuántas localidades necesita Bogotá, sino, analizar los criterios técnicos que deben tenerse en cuenta, inversiones, focalización de proyectos sociales, creación de alcaldías locales, entre otras aristas con respecto a este tema.
García señala que si bien aún no se ha creado la Región Metropolitana de Bogotá -aunque en el Congreso avanza la discusión del proyecto- no se pueden desconocer las realidades y dinámicas de la ciudad con sus municipios aledaños y por eso se deben generar conexiones a las afueras de la capital.

“Esta región, además de garantizar los flujos necesarios de tránsito de pasajeros o carga, debe garantizar los canales de conexión para lograr el sostenimiento y preservación de los ecosistemas de soporte a la estructura ecológica principal de Bogotá, entre otros aspectos que deben ser coordinados, por lo que no puede ser un tema menor”, pide el concejal.
Un punto que ha sido polémico en el POT es con respecto a la construcción de vivienda. El cabildante liberal dice que de acuerdo con cifras del DANE la ciudad al 2035 requiere de alrededor de 1 millón de viviendas; sin embargo, el contenido programático del POT establecería que la meta es de casi 600.000 hogares. Para el concejal esto propiciaría la compra de inmuebles a las afueras de la ciudad. Pide que se pueda concretar el proyecto de los Regiotram como opciones para el corto plazo.
Con respecto a las obras de movilidad, García señala que las expectativas son muy amplias o muy cortas por lo que habría que encontrar un punto medio para que se compartan las necesidades de las vías desde cargas hasta pasajeros, peatones o biciusuarios.
