La polémica por la parranda vallenata en la cárcel de Itagüí tiene unos protagonistas. De acuerdo con las denuncias, los capos de las organizaciones criminales más peligrosas de Antioquia se encargaron de financiar una fiesta entre rejas.

Entre los cabecillas, que están sentados en la mesa de paz con el Gobierno del presidente Gustavo Petro, aparece José Leonardo Muñoz, conocido con el alias de Douglas, de vieja data en la organización criminal de la Oficina de Envigado y vocero de otros privados de la libertad.
Douglas aseguró, luego del escándalo por la parranda vallenata, que nada tenía que ver con esta fiesta, pues el día y hora de los hechos estaba con su familia en un patio diferente al escenario que recibió al cantante Nelson Velásquez.
“Los miércoles en la cárcel de Itagüí hay visita familiar y yo estuve durante el tiempo de visita acompañado de mis familiares que tengo autorizados bajo los lineamientos establecidos por los reglamentos internos del Inpec”, dijo alias Douglas.

Algunas denuncias hechas por la concejal Claudia Carrasquilla advertían que fueron los propios capos los encargados de financiar la fiesta al interior de la cárcel de Itagüí y buena parte de ese dinero salió justamente de alias Douglas. El señalado capo también hizo referencia a ese punto.
“No contraté, ni pagué, ni me reuní con el cantante Nelson Velásquez, quien ingresó por otro patio distinto al mío, que es el patio 3 de máxima seguridad; durante la visita de mis familiares no hubo ingesta de licor porque respeto las normas del establecimiento carcelario”, explicó alias Douglas.
Insiste el cabecilla de la oficina de Envigado que actualmente hace parte de las mesas de negociación de paz urbana en ese centro de reclusión y que incluso su estado de salud le impide consumir licor y ha estado comprometido con las normas de los establecimientos carcelarios.

“Rechazo tajantemente cualquier violación a las normas del establecimiento carcelario y, en caso de existir algún ilícito, insto a las autoridades a que tomen las medidas necesarias con los responsables si hubiera el lugar a ello, y reitero mi compromiso con la paz y mi resocialización”, señaló Douglas.
La parranda vallenata en la cárcel de Itagüí derivó en una serie de investigaciones de distintos órganos de control, incluso del propio Inpec, que tomó la determinación de suspender a 11 funcionarios que estaban el día y la hora de la fiesta tras las rejas.
