Carlos Mattos, el empresario que logró tener por muchos años la distribución exclusiva de los vehículos Hyundai en Colombia, se convirtió en el referente más nombrado en discusiones sobre temas de corrupción y está por quedar en libertad.
Mattos, que hizo amigos en todas las esferas del poder, se volvió millonario con la importación de los vehículos de la marca coreana, hasta que lo sacaron del negocio y, en el desespero por mantenerse, acudió a maniobras ilegales, como corromper el sistema judicial, de una forma nunca antes vista en el país.
Fue procesado por corromper a jueces, funcionarios de despachos, investigadores, guardianes y hasta ingenieros. Mientras estaba en la cárcel, logró algo imposible para cualquier preso en Colombia: salir en vehículos del Inpec a visitar sus oficinas; por ese hecho también fue procesado.
“Maneja tanto poder el señor Mattos en los centros penitenciarios, que en las resoluciones médicas, cuando se disponía a sacarlo del patio manifiesta que no salía sin su celular, manifestación que quedó en constancia por parte de los mismos funcionarios y debieron cumplirle su requerimiento para trasladarlo a su cita médica”, señaló la Fiscalía.

En las últimas horas se conoció que un juez ordenó la libertad de Carlos Mattos en un proceso donde resultó condenado. Los otros están en camino y en juicio, incluso con acuerdos con la Fiscalía para reconocer responsabilidad, hasta reparar a las víctimas de sus actos: la justicia y el Inpec.
SEMANA conoció la boleta de libertad en favor del corrupto empresario; sin embargo, su salida no está asegurada, por lo menos hasta que se cumplan los requisitos para la misma, como revisar que en su contra no existan requerimientos judiciales de otras autoridades, como la Fiscalía.
“Le permite que se reúna con todas las personas que estaban allí, como particulares y familiares, desarrollando diferentes actividades de índole personal para posteriormente salir de este lugar a las 17:59 horas con rumbo desconocido. Se pudo establecer que, siendo a las 18:10 horas, ni el señor Carlos Mattos y ustedes, como cuerpo de custodia y vigilancia, no habían arribado a las instalaciones de la cárcel La Picota, desconociendo el paradero”, dijo la Fiscalía.

Mattos fue beneficiado con la detención domiciliaria luego de continuas solicitudes a los jueces por sus condiciones de salud y seguridad. De confirmarse que puede quedar en libertad, el empresario incluso podrá salir del país, aun con el proceso pendiente que tiene por el paseo en los carros del Inpec.
