Este martes, 3 de febrero, SEMANA conoció fotografías del cuerpo sin vida de alias Gonzalito, segundo cabecilla del Clan del Golfo, quien murió ahogado en un río situado en el departamento de Córdoba. Las imágenes están en poder de pescadores y de integrantes de las Fuerzas Militares.
Esta revista conoció que el cuerpo sin vida fue encontrado en zona rural de Tierralta, Córdoba. Vestía indumentaria militar como un arnés táctico en el que sujetan municiones, armamentos, entre otros elementos.
El cadáver está en la sede de Medicina Legal en Montería, donde lo entregarán a una comisión de la OEA. Todo esto se dio bajo un estricto dispositivo de seguridad que fue implementado por el Ejército Nacional tras una orden del presidente Gustavo Petro.

Este sanguinario nació el 30 de diciembre de 1974 y tenía más de 20 años en los grupos armados ilegales. Todo comenzó en 1998, cuando integró a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Y en 2003 hizo parte del Bloque Móvil del Catatumbo y de las ACCU, lo que lo convirtió en una ficha clave dentro de los paramilitares.
Aunque hubo conversaciones y se dio la desmovilización, este sujeto no cedió y continuó en el mundo criminal, lo que hizo que tiempo más tarde se conociera su protagonismo en el Clan del Golfo.

De acuerdo con la inteligencia militar, en 2018, alias Gonzalito ya era cabecilla de la estructura Roberto Vargas Gutiérrez, y en el 2021 asumió el mando de los hombres y mujeres que integraban ese bloque. En 2023, fue designado como segundo cabecilla de este grupo armado e integrante del Estado Mayor Conjunto, quienes toman las decisiones más importantes de estos ilegales.
Desde este cargo, alias Gonzalito coordinaba y enviaba comisiones en zonas rurales de Córdoba y Antioquia, en poblaciones claves como Montería, Ayapel, Tierralta, Caucasia y Puerto Libertador. Dichas zonas eran clave para el tránsito de la ilegalidad.
De igual manera, la inteligencia tiene clara cuál es la lista de las acciones violentas ordenadas por este cabecilla. Por ejemplo, el 10 de enero de 2018, dos militares terminaron lesionados en combates en la vía del municipio de Canalete en el departamento de Córdoba. Luego, el 3 de enero de 2019, un soldado tuvo una amputación en la pierna izquierda en medio de un campo minado en Tierralta.

Los campos minados fueron una de las acciones que lo hicieron popular entre los hombres que lideraba, la comunidad y los integrantes de las Fuerzas Militares y de Policía que le seguían el rastro. El 10 de febrero de 2022, hubo una emboscada con explosivos y ráfagas de fusil en la vereda Las Claritas, en Puerto Libertador, en Córdoba.

Ese mismo año, pero en el mes de julio, en el Nudo de Paramillo, hubo ataques con estos campos minados que dejaron soldados heridos y un muerto. Lo que pretendían era frenar las operaciones de la Fuerza Pública en contra del Clan del Golfo en esta zona de Colombia, donde los criminales tenían el poder.
Asimismo, el 3 de febrero de 2023, se registró el secuestro de tres fiscales en Antioquia y una funcionaria judicial en la carretera entre Cáceres y Medellín, exactamente en el municipio de Valdivia. En ese momento, pretendía mandar un mensaje claro al Gobierno nacional: que ellos tenían el control de esta zona del país.










