La amenaza y el miedo que desde hace más de un año padecen los comerciantes y transportadores en el municipio de Soacha, tras los homicidios, secuestros y extorsiones a nombre de la banda de delincuentes que se hace llamar Satanás, llegó a otros municipios del departamento de Cundinamarca.
Víctimas en el municipio de Zipaquirá advirtieron que las amenazas y mensajes con crímenes en video, empezaron a llegar como antesala de una serie de extorsiones para garantizar un ‘permiso’ de trabajar. Las primeras víctimas son transportadores, conductores de buses y taxis.

SEMANA reveló los detalles de una serie de denuncias que en la Fiscalía se quedaron engavetadas en dos despachos que atienden casos relacionados con secuestro y extorsiones. Las víctimas contaron cómo denunciar se convirtió en una pérdida de tiempo gracias a la inactividad del ente acusador.
“Ha pasado más de un año y estamos trabajando con las uñas, porque las ventas están muy malas. Cómo es posible que uno siga pagando 700.000 semanales y cuando no les paga al día lo amenazan. Ya no sabemos qué hacer, si salir o no, la verdad es una situación sumamente fuerte y acá seguimos esperando respuesta de la Fiscalía”, advierten las víctimas de las extorsiones.
En los expedientes de la Fiscalía, que se quedaron acumulados en los escritorios de fiscales, están las amenazas y las extorsiones. Una descarada negociación en la que afectados buscan descuento en el pago de las extorsiones, ya que las tarifas “establecidas” por la organización criminal son muy altas.
Víctima: Háganos un favor para que nos deje a 10.000 pesos semanales, porque está muy alta la cuota.
Moisés: Lo que pasa es que ya hay personas pagando, serias y leales. Les pedí un precio neto, un tope con todos. Usted me dice cuántas chazas son y miramos un precio redondo.
Víctimas: En total somos 84 vendedores. Nosotros le podemos colaborar, no queremos daños. Habemos familias que solo venden tinto y les queda muy duro 30.000 semanales.
Moisés: Vamos a hacer una cuenta global, un solo precio.

En el listado de amenazas en contra de las víctimas, los futuros extorsionados, se repite el alias de un criminal que estaría liderando la organización desde la captura del mismo Satanás. Se trata de alias Moisés, los sicarios que cumplen las amenazas, repiten el alias en cada crimen y advierten que es quien manda en la banda de asesinos.
“Le dejamos un panfleto por allá y ustedes no han copiado, necesitamos que se pongan al día con nosotros, con la organización de Moisés, tener claro que nosotros tenemos muertos allá. El que no se ponga al día no lo vamos a dejar trabajar”, son las amenazas para quienes están por convertirse en víctimas.

El miedo invade a los comerciantes y transportadores de la Sábana de Bogotá y con toda razón; lo que viven en el municipio de Soacha por cuenta de la entrada de esta organización criminal hace más de un año, ha dejado varios muertos y muy pocos resultados en investigaciones. Incluso tienen el mismo número de celular para consignaciones desde hace meses.
