Durante una reciente audiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) realizada en Medellín por casos de “falsos positivos” en el Oriente antioqueño, Rosalba Quintero y Yésica Giraldo protagonizaron un acto de perdón hacia el teniente (r) Andrés Mauricio Rosero Bravo, quien reconoció haber ordenado el asesinato de su familiar John Darío Giraldo Quintero el 6 de septiembre de 2003 en una vereda de Cocorná.
En medio del acto, el exmilitar expresó su arrepentimiento cuando Yésica Giraldo, acompañada de su abuela Rosalba, se dirigió a Rosero Bravo con un mensaje directo:
“Yo sé que no es fácil para usted, para mí tampoco, pero aquí estamos, ustedes asumiendo su responsabilidad y nosotros aquí enfrentando este dolor. De parte de mi abuela y de parte mía, como muestra de nuestro perdón real y sincero, queremos brindarle un abrazo, si lo permite y si lo desea. Perdonado”.
“De parte de mi abuela y de parte mía, como muestra de nuestro perdón sincero, queremos brindarle un abrazo”, dijo Yésica Giraldo. Y, junto con su abuela Rosalba Angélica, abrazaron al compareciente Andrés Rosero, quien fue seleccionado como máximo responsables y ha reconocido… pic.twitter.com/MLRrqM7clM
— Jurisdicción Especial para la Paz (@JEP_Colombia) March 26, 2026
Tras estas palabras, el teniente (r) rompió en llanto y cayó de rodillas frente a ellas. Ambas lo abrazaron, en un gesto que, según expresaron, hace parte de su proceso personal.
“Este es un momento que nosotros necesitamos para poder salir y sanar este dolor”, le dijo Yésica, a lo que él respondió: “Necesitaba este perdón en mi corazón. Perdón por tanto dolor”.
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— Martín Santos (@MartinSantosR) March 27, 2026
Durante la diligencia, la familiar reiteró la decisión de otorgar el perdón y destacó la importancia de conocer la verdad: “Aceptamos este perdón. Gracias por su grandeza, por su bondad. Eso se lo debemos gracias a Dios y a todos los procesos espirituales que hemos podido vivir. Y queremos transmitirle esto a usted. Gracias a usted por habernos contado la verdad y por haber estado de frente a nosotros. Muchas gracias a usted. Esperamos que siga colaborando en muchas cosas para que muchas familias puedan tener esta sanación”.
Por su parte, el exmilitar afirmó su intención de contribuir a la reparación: “Este hombre que hizo eso, el que están abrazando ahora, no es uno, es otro. Gracias (...) Mi disposición y todo mi ser están acá para tratar de reparar todo este sufrimiento y todo este daño que causamos. De parte mía y de que todos los muchachos vamos a estar dando vida y corazón para el resto de nuestras vidas para ustedes”.
