La emergencia provocada por el terremoto que sacudió distintas regiones de Colombia el 10 de agosto mantiene activa una red de solidaridad que comenzó a movilizar alimentos, agua, medicamentos y asistencia hacia las comunidades damnificadas desde las primeras horas. La primera dama de la nación, Ana Lucía Pineda, ha acompañado esta respuesta junto con las Tigresas de la Patria, una cadena nacional de mujeres convertida en uno de los principales brazos de apoyo territorial de su labor social.

Más de 30 puntos de recolección fueron habilitados para recibir ayudas humanitarias y permanecen como parte de una operación que continúa abierta. Las necesidades se han identificado mediante visitas a puntos de mando unificado y conversaciones con alcaldes y gobernadores de las zonas afectadas. Esa información ha permitido orientar las donaciones hacia los lugares donde se requieren mercados, kits de aseo y de cocina, almohadas, colchonetas y medicamentos.
Las Tigresas de la Patria han ejercido un papel central en esta movilización. Mujeres de diferentes regiones acompañan la labor de la primera dama, coordinando puntos de acopio y ayudando a conectar la solidaridad ciudadana con las familias que necesitan asistencia. Bajo la campaña ‘Colombia, un solo corazón’, la red ha extendido su presencia a ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Pereira, Montería, Barranquilla, Cartagena, Cúcuta, Neiva, Ibagué, Santa Marta, Valledupar, Bucaramanga, Tunja, Riohacha y Arauca. También se habilitó un punto de solidaridad en Miami.

La ayuda económica continúa siendo otra vía para quienes quieren contribuir. Las donaciones pueden canalizarse, según la información divulgada por Pineda en sus redes sociales, a través de la Fundación Colombia Luz y Sonrisas, la Corporación Organización El Minuto de Dios y la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (Abaco). Los centros de solidaridad siguen recibiendo aportes materiales para atender las necesidades que surgen en los territorios.
En Bogotá, el centro de acopio La 80 fue habilitado para recibir alimentos no perecederos, alimentos para mascotas, artículos de aseo, pañales, pañitos, leche de fórmula, mantas, sábanas, colchonetas, linternas, baterías y botiquines. La instrucción es mantener la cadena de ayuda mientras las comunidades continúan requiriendo apoyo.

Los resultados ya muestran la dimensión del despliegue. Según Pineda, se han distribuido más de 120.000 litros de agua entre botellas y carrotanques. También se gestionaron carrotanques de combustible, en articulación con Terpel y Petromil, además de plantas de energía, generadores eléctricos, equipos Starlink y contenedores refrigerados de más de 40 pies para respaldar el trabajo de Medicina Legal, especialmente en Risaralda.
La emergencia también ha exigido atender a las familias que enfrentan la pérdida de un ser querido. La primera dama anunció que se dispusieron iniciativas para canalizar ayudas funerarias gratuitas y facilitar servicios exequiales. Capillas de la Fe, en Pereira, Manizales y Cali, y Funerales San Vicente, en Chocó, fueron señaladas como parte de esta respuesta.

Los animales tampoco han quedado fuera de esta cadena de solidaridad. Con el apoyo de Nestlé Colombia, la primera dama ha logrado gestionar 3.800 unidades y 340 bultos de alimento para caninos y felinos afectados en Cali, Pereira y Quibdó.
Junto con las ayudas materiales, Pineda ha promovido una jornada de oración y un santo rosario por las familias afectadas, quienes perdieron la vida, los rescatistas y los voluntarios. La convocatoria ha puesto en el centro la fe y la esperanza, pero también una idea concreta: seguir acompañando mientras la emergencia continúa.
