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Tik Tak | Ahora, sin el Esmad, a depender de la UNDMO

Ayer nos confirmaron que se va el Esmad y llega la UNDMO, Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden, con nuevos protocolos. Aguantar insultos, tener presencia discreta, no vestirse como RoboCop y ser el último, último, último recurso ante el desorden público. Escuche a María Isabel Rueda.

Suena el primer Tik Tak de este jueves 29 de septiembre en SEMANA y suena por los lados del Esmad, porque en un comienzo, en la campaña Petro se anunció que este desaparecería. Ya montados en el poder, se arrepintieron y, según el ministro de Defensa, utilizar el Esmad será el último, último, último recurso cuando un grave desorden público así lo amerite.

Pero ayer además se conocieron las directrices del nuevo protocolo de manejo del orden público que tiene tres grandes curiosidades. Primero, la orden de aguantar todo insulto, agresión o vejamen verbal; no pueden responder a nada de eso ni reaccionar: calladitos y quietos. La segunda, su presencia, pero discreta, en las manifestaciones y en los disturbios. Y la tercera, que ya no se llamará Esmad o Escuadrón Móvil Antidisturbios, sino Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden.

Pues acordarse de este nuevo nombre va a ser muy difícil, nos toca como ir a la universidad a sacar un grado en cómo se llama el nuevo Esmad, y si no, no nos podemos ayudar de sus siglas o acrónimo; el asunto se complica, pero este también resulta enredado, porque lo que nos cuadra uniendo sus letras iniciales sería algo como UNDMO (Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden).

Pero surgen varias preguntas, por ejemplo: ¿el nuevo UNDMO podía haber intervenido bajo los nuevos protocolos ayer mientras quemaban unas manifestantes encapuchadas la puerta de madera centenaria de la Catedral Primada de Bogotá?, lo cual -normalmente- se encuadraría dentro de la obligación de la libertad de cultos, pero no sabemos bajo el nuevo UNDMO qué podrían haber hecho ayer en la Catedral.

¿Y qué debe hacer el UNDMO ante los invasores de tierras? Esperar con una presencia discreta qué pasa en 48 horas en las cuales imperará el diálogo; pero vencido ese plazo tampoco, porque hay que esperar la orden de juez. Ah, y además les cambiarán el uniforme para que se vea menos agresivo, menos RoboCop, a ver si así provocan menos rabia entre los que producen los desmanes de las marchas que, supuestamente, deben ser pacíficas.

En última, última posibilidad podría intervenir el UNDMO cuando una marcha violenta ponga en riesgo la vida de los civiles, de los policías o del patrimonio público privado. Vamos a ver cómo funciona en la práctica.

En el entretanto se conoce que un total de 152 oficiales, una gran pérdida de capital humana, han solicitado ser dados de baja de la institución, incluidos 24 generales, aunque se dice que varias de esas solicitudes llevaban radicadas muchos meses, con lo cual la Policía intenta explicar que no es por falta de motivación, sino porque muchos de ellos ya tenían derecho a la asignación de retiro.

No se les olvide: ahora se llama UNDMO y está por verse si su transformación tanto en físico como en nombre va en pos de un manejo civilizado de la confrontación social o si sencillamente será una institución fantasma.

Escuche el Tik Tak de María Isabel Rueda de hoy jueves, 29 de septiembre:

Tik Tak | A veces llegan cartas con sabor amargo

Eso canta Rafael. Cartas con olor a espinas que no son románticas. Pues los jefes máximos de las ex-Farc le proponen a la JEP que, como parte de la justicia restaurativa, les dejen enviarles cartas a sus víctimas. Pero eso sí, que no les vayan a quitar su participación política. ¿Pero cómo combinar su presencia en el Congreso con la restricción efectiva de la libertad y los derechos que ordena el acuerdo de La Habana? Escuche a María Isabel Rueda.

Suena el segundo Tik Tak de este jueves 29 de septiembre en SEMANA y suena por los lados de los meses y meses que hemos esperado a que la JEP les aplique -aunque sea un poquito de- justicia a las antiguas Farc. Y hay que decir antiguas, porque ahora hay nuevas, o están las mismas, pero comandadas bajo el nombre del resucitado Iván Mordisco.

El primer caso será el 01, que versa sobre el secuestro. En el acuerdo de paz estaba concedido que quienes confesaran sus fechorías cumplirían no veinte, sino entre cinco y ocho años de restricción efectiva de libertades y derechos. Pues, sorprendidamente, las ex-Farc seguramente también aburridísimas de esperar, se le adelantaron a la JEP y le presentaron una propuesta, lo que creen que debe ser su sanción restaurativa.

Ofrecen, por ejemplo, escribir libros para narrar el conflicto armado, pero eso ya no lo hizo la Comisión de la Verdad. Ofrecen ayudas para encontrar a desaparecidos que aún no aparecen... Elemental. Ofrecen cartas pidiéndoles perdón a sus víctimas, si es que estas salieron vivas luego de muchísimos años privadas de la libertad bajo duras condiciones físicas, más el dolor adicional que su ausencia dejó entre sus familias.

Pero, como canta Rafael, a veces llegan cartas con sabor amargo, con olor a espinas que no son románticas. ¿Se habría podido encontrar una descripción más gráfica de las cartas que recibirán los secuestrados de las Farc?

Pero la sorpresa va en que proponen, además, a la JEP que no se les afecte la participación en política a los máximos responsables. Desde el día uno se planteó lo difícil que sería combinar que los jefes máximos de las Farc llegaran al Congreso. ¿Cómo mezclar su presencia física en el recinto o hacerla posible con la restricción efectiva de su libertad y sus derechos? ¿La JEP se saltará estas sanciones o les destinará el salón Elíptico como su lugar de reclusión?

Porque como ya está convertido en un establo, pues se puede equiparar a una finca. Que cuiden los caballos de los parlamentarios, que resuelvan llevarlos a pasear allá, o los mandarán a fincas a cuidar árboles y sembrar lechugas... Pero con posibilidad de conectarse por Zoom a las sesiones parlamentarias. Pues no se sabe en qué dirección irá la JEP, pero llevamos meses y meses esperando, y parece que nuestra mejor esperanza es que a veces lleguen cartas con sabor amargo.