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Gustavo Petro estuvo en la subregión de La Mojana.
Gustavo Petro estuvo en la subregión de La Mojana. - Foto: Presidencia

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“Vamos a afrontar una situación peor a la de 2010”: dura advertencia del presidente Petro desde La Mojana

El primer mandatario no se mostró optimista frente a lo que se viene. Sin embargo, planteó algunas posibles soluciones que desde ya se están adelantando para mitigar la emergencia en esa zona del país.

El presidente de la República, Gustavo Petro, visitó la subregión de La Mojana para evaluar las obras que se desarrollaron en el gobierno anterior y que tenían como propósito mitigar la emergencia presentada por cuenta de la ruptura de un jarillón en el sector de Cara de Gato, en el sur de Bolívar.

Cabe recordar que tras ese incidente, más de 100 mil personas resultaron afectadas por las inundaciones, que aún persisten en diferentes zonas.

El jefe de Estado criticó el proyecto que se venía adelantando para contener el agua del río Cauca, alegando que la construcción de un dique puede acrecentar la problemática. Explicó que si el afluente se “encierra”, la sedimentación aumenta y consigo el nivel del agua.

El mandatario de los colombianos no se mostró optimista frente a lo que se viene. De acuerdo con la directora del Ideam, Yolanda González, las fuertes precipitaciones continúan y el panorama es aún más preocupante que en 2010.

“Desde mediados de septiembre, octubre, noviembre y mediados de diciembre llueve en el centro y sur del país. La segunda temporada de lluvias está por venir. Si se nos adelanta la temporada, porque normalmente entra a mitad de septiembre, pues tenemos muy poco tiempo. Los grandes ríos como el Magdalena y el Nechí le traen agua a La Mojana, y La Mojana está saturada. Está con niveles altos. La aguas, para que bajen, se demoran”.

En ese sentido, el presidente Petro dijo que, según las predicciones, hay más agua cayendo sobre los ríos que en 2010.

“Vamos a afrontar una situación que es peor a la del año 2010. La idea fácil, la que quisiéramos que fuera una realidad, es que tapen Cara de Gato, pero si viene más agua, ¿se puede tapar Cara de Gato? Es muy poco probable. Entonces las acciones son diferentes”, anotó el mandatario.

En diálogo con los líderes sociales, Petro planteó algunas posibles soluciones:

Acabar con el hambre

El presidente reiteró que existe un problema de hambre en crecimiento y los damnificados necesitan ayudas alimentarias.

“Desde ayer se puso el dinero en el Banco Agrario para empezar los giros, familia a familia, con los problemas que hay en ese tipo de censos, con los problemas que hay, incluso, en ese tipo de giros, pero desde ayer comenzó”.

Reubicación

Según el mandatario, los damnificados serán reubicados en zonas secas.

“Hay que reubicar poblaciones de manera permanente hacia tierras no inundables. El costo de esa operación podría ser asumido entre grandes propietarios de tierras y el Estado. También reubicaciones, ojalá, permanentes, en todo predio de la SAE (Sociedad de Activos Especiales) que tiene el Estado para resolver problemas de reubicación de la gente más vulnerable”.

Tenencia de tierra

“Examinamos la tenencia de la tierra en La Mojana y descubrimos que, más o menos, el 10 % de los propietarios de tierras en La Mojana poseen el 80 % de esa tierra, y que el 90 % de los propietarios se quedan, entonces, con el 20 % más una enorme cantidad de pequeños arrendatarios. Y, entonces, el agua llega, los dueños de la tierra están en Sincelejo, los pequeños campesinos están con el agua al cuello. La pregunta es, bueno y si el Estado mete un billón de pesos, ya una vez pase esta emergencia, ¿quién se beneficia? Se beneficia el dueño de la tierra, o sea el 10 %, el que no sufrió el problema, ¿es justo?”, señaló el presidente Petro.

El jefe de Estado explicó que la construcción del jarillón costaría un billón de pesos.

“En el mediano plazo, para hacer esas obras, lo que hemos propuesto es, bueno, el Estado pone el billón, pero los propietarios del 80 % de La Mojana, que son el 10 %, pongan, paguen la valorización en tierra, porque eso implicaría que, al menos, 30 % de esa tierra hoy en su poder pase al Estado. ¿Para qué? Para entregárselo a los campesinos”.