La sociedad colombiana continúa impactada ante el caso de Emiliano Leal, un menor de dos años que perdió la vida a manos de su progenitor, Jorge Eduardo Leal.

En una reciente entrevista en el programa Séptimo día concedida desde el centro carcelario de Popayán, el responsable de este hecho expuso su versión sobre los acontecimientos que rodearon la muerte del infante y la tensa relación que mantenía con la madre del niño.
El relato del suceso y el factor del “accidente”
Al ser consultado sobre el motivo que desencadenó el crimen, Leal ofreció una declaración que ha causado impacto por su crudeza. Según el testimonio del condenado, el menor habría pronunciado una frase de una película infantil antes del desenlace.

Al respecto, Leal afirmó: “(Mi hijo) me dijo que debíamos irnos al infinito y más allá. Y yo cogí una almohada y se la puse y lo asfixié”.

A pesar de la naturaleza del acto, el entrevistado evitó asumir una carga moral de culpa. Durante el diálogo, insistió en que lo ocurrido no fue una acción premeditada en el sentido tradicional, sino un evento fortuito derivado de una crisis.
“Yo no tengo remordimiento de conciencia. Entonces, ¿de qué se va a arrepentir uno ahí? Si lo que me pasó fue un accidente”, sostuvo ante los micrófonos, reafirmando una postura de frialdad que mantuvo durante toda la intervención.
Conflictos familiares y manipulación
El victimario también dedicó una parte considerable de su declaración a señalar a la madre del menor, Nini Johana Rivera. Según su interpretación de los hechos, la dinámica de la pareja fue el detonante de la tragedia.
Leal sugirió que el desenlace fatal era algo que se venía gestando debido a presiones externas. “Ese accidente ya venía meses atrás. Yo estaba parado en la punta del barranco y ella me empujó”, declaró, utilizando una metáfora para describir su estado psicológico en aquel momento.

Asimismo, el hombre argumentó que el niño era utilizado como una herramienta de control dentro de la relación. En sus palabras, el menor de edad fue convertido en un instrumento para afectarlo emocionalmente: “Utilizó el niño como un objeto para manipularme a mí, porque detrás del niño venía yo”.
Contexto judicial y reacción social
Los hechos que motivaron esta entrevista ocurrieron en Popayán, donde la captura de Jorge Eduardo Leal generó una fuerte reacción civil.
En su momento, las autoridades debieron desplegar un operativo de seguridad considerable para evitar que la comunidad, enardecida por la gravedad del caso, linchara al sospechoso durante su traslado.

Tras el proceso judicial y un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación, Leal fue condenado a una pena de 30 años de prisión por el delito de homicidio agravado en julio de 2020.
Actualmente, cumple su sentencia mientras mantiene la tesis de que su falta de arrepentimiento se debe a una supuesta ausencia de conciencia sobre la voluntariedad del acto cometido contra su propio hijo.
