BOGOTÁ

Se prende el debate por la Semana de la Bicicleta en Bogotá. En redes sociales, los usuarios respondieron “¿qué hay para celebrar?"

Bogotá presume sus 600 kilómetros de ciclorrutas, mientras los usuarios manifiestan su descontento por el estado y la seguridad en las mismas.

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1 de septiembre de 2026 a las 6:04 p. m.
La jornada buscará reconocer a quienes utilizan este medio de transporte para trabajar, estudiar o hacer deporte.
La jornada buscará reconocer a quienes utilizan este medio de transporte para trabajar, estudiar o hacer deporte. Foto: Getty Images

Bogotá volverá a poner a la bicicleta en el centro de la conversación. La Secretaría de Movilidad anunció la edición número 19 de la Semana de la Bicicleta.

La jornada buscará reconocer a quienes utilizan este medio de transporte para trabajar, estudiar, hacer deporte o simplemente desplazarse por la capital.

Ciclovía nocturna
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La celebración se extenderá durante cuatro días y tendrá actividades de aprendizaje, experiencias al aire libre y diferentes espacios relacionados con la movilidad sostenible.

Desde la administración distrital aseguran que la programación busca seguir posicionando a Bogotá como una de las grandes capitales mundiales de la bicicleta.

Y las cifras sirven para alimentar ese discurso: la ciudad cuenta con más de 600 kilómetros de ciclorrutas y registra cerca de un millón de viajes en bicicleta. Una infraestructura que, al menos sobre el papel, convierte a la bici en uno de los protagonistas indiscutibles de la movilidad bogotana.

Del 27 al 30 de septiembre, la capital tendrá actividades para celebrar a quienes se mueven en bicicleta. Sin embargo, detrás de la fiesta también aparece una discusión que los usuarios conocen bien: cómo están realmente las condiciones para pedalear por la ciudad.

Hay una cara menos festiva de la discusión

Para quienes utilizan la bicicleta todos los días, moverse por Bogotá también significa enfrentarse a las dificultades propias de una ciudad con una movilidad compleja.

Las condiciones de algunos corredores, la seguridad, la convivencia con otros actores viales y las molestias que manifiestan usuarios en torno a las ciclorrutas hacen que la celebración también abra la puerta a una pregunta incómoda: ¿qué tan preparada está la ciudad para todos esos viajes sobre dos ruedas?

La Secretaría de Movilidad, por ahora, centra el anuncio en la celebración y en el reconocimiento a los ciudadanos que decidieron convertir la bicicleta en su medio de transporte habitual.

Programas como ´La Escuela de la Bici´ y ´Bogotá en Bici´ han buscado precisamente que el uso de este vehículo no quede limitado a los domingos, al deporte o al entretenimiento, sino que se convierta en una alternativa cotidiana para llegar al trabajo o a los lugares de estudio.

A esto se suma la tradicional Ciclovía, que cada domingo y festivo habilita 141 kilómetros para que familias y ciudadanos disfruten de la ciudad en bicicleta, patines o a pie. La Ciclovía Nocturna también se ha convertido en otro de los espacios esperados por los bogotanos: el pasado 27 de agosto llegó a su edición número 49.

Así, mientras la administración prepara una nueva celebración para quienes pedalean, la realidad diaria mantiene abierta la conversación sobre las condiciones en las que se utiliza esa infraestructura.

La Semana de la Bicicleta llega, entonces, con una doble lectura: por un lado, una ciudad que tiene una de las redes de ciclorrutas más extensas de América Latina y que mueve cerca de un millón de viajes en bicicleta; por otro, los usuarios que conocen de primera mano las dificultades de pedalear por sus calles.

La programación completa todavía no ha sido revelada. La Secretaría de Movilidad anunció que durante los próximos días dará a conocer los puntos, actividades y experiencias que harán parte de esta edición.

Por ahora, la invitación oficial es clara: preparar la bicicleta y salir a disfrutar Bogotá sobre dos ruedas. La otra discusión, la de cómo se vive realmente la ciudad desde una ciclorruta, seguirá rodando con los usuarios.