En medio de los recientes hechos de violencia registrados en el suroccidente del país, el sector transporte ha encendido alertas sobre las condiciones de seguridad en varios corredores estratégicos. La movilidad de carga, que resulta fundamental para el abastecimiento y la economía regional, enfrenta un panorama de incertidumbre tras una serie de ataques ocurridos en los últimos días.

Durante la última semana, diferentes vías del país, especialmente en el suroccidente, han sido escenario de atentados y acciones armadas que han afectado directamente a vehículos particulares y de transporte. Estos hechos han generado preocupación entre los conductores, quienes advierten sobre riesgos crecientes al transitar por rutas clave.
Por esta razón, la Asociación de Transportadores de Carga anunció la posibilidad de frenar sus operaciones en al menos cinco departamentos debido a la crisis de seguridad. Según se ha conocido, las zonas más afectadas incluyen regiones del suroccidente como Valle del Cauca, Cauca, Nariño, Putumayo y Tolima, donde los conductores han optado por evitar ciertos trayectos ante el aumento de los riesgos.

De acuerdo con Anderson Quiceno Sierra, CEO del gremio, esta decisión surge tras una serie de ataques armados y hechos violentos en corredores como la vía Panamericana, una de las principales arterias de conexión del país.
Quiceno también explicó que, aunque no se contempla un paro formal, las condiciones de seguridad orillan, poco a poco, a los conductores a parquear sus vehículos y evitar trabajar en determinados corredores. El incremento de estos eventos ha motivado jornadas de protesta y cese de actividades por parte del gremio, con el objetivo de exigir mayores garantías de seguridad.
Desde el gremio estiman pérdidas de aproximadamente 7,2 billones de pesos por año en el último lustro, las cuales se explican principalmente por bloqueos, inseguridad y sobrecostos operativos.

Los hechos de orden público en la región han sido especialmente graves. El 25 de abril de 2026, por ejemplo, se registró un atentado con explosivos en la vía Panamericana, en el departamento del Cauca, que dejó al menos 20 personas muertas y 36 heridas, tras la detonación de cilindros bomba en medio del tránsito vehicular.
Este episodio se suma a otros ataques reportados en el Valle del Cauca, incluyendo acciones contra instalaciones militares en días previos.
Este panorama ha impactado directamente la percepción de seguridad en la movilidad. Como lo dio a conocer SEMANA, conductores y actores del sector han manifestado que no existen condiciones adecuadas para operar con normalidad en algunos corredores, lo que ha llevado a replantear rutas y horarios de circulación.

En medio de esta situación, los transportadores han reiterado la necesidad de una mayor presencia institucional en las vías, así como de medidas concretas que permitan garantizar la seguridad en el transporte de carga.
Mientras tanto, las autoridades continúan evaluando la situación y desplegando operativos en zonas críticas. Sin embargo, la continuidad de los hechos violentos mantiene en alerta al sector transporte, que advierte sobre posibles afectaciones en el abastecimiento si no se restablecen condiciones de seguridad en las principales rutas del suroccidente colombiano.
