Las autoridades de Medellín suspendieron cuatro construcciones que incumplían las normas urbanísticas y que, según el reporte oficial, generaban impactos negativos sobre un ecosistema considerado estratégico para la ciudad.
Las intervenciones se realizaron en la vereda Piedras Blancas-Matasano, sector Alto de la Mora, en el corregimiento de Santa Elena.

Las obras estaban en zonas de protección
Los operativos fueron liderados por la Secretaría de Gestión Territorial de Medellín.
Se llevaron a cabo en la Reserva Forestal Protectora del Río Nare y en la zona arqueológica de la cuenca alta de la quebrada Piedras Blancas, territorios reconocidos por su importancia ambiental, hídrica y patrimonial.
Durante las visitas, las autoridades detectaron que algunas de las edificaciones se encontraban dentro de las franjas de protección de las quebradas La Castro, La Caneca y Juan Alberto.
De acuerdo con Gestión y Control Territorial, estas áreas deben permanecer libres de construcciones.
Esto, con el propósito de proteger los cauces y conservar sus condiciones naturales, además de reducir las posibles afectaciones asociadas a la ocupación de sus alrededores.
El operativo no se limitó a las cuatro construcciones que fueron suspendidas.
Las autoridades también adelantan la investigación de 85 edificaciones adicionales ubicadas en la vereda Piedras Blancas-Matasano, en el sector Alto de la Mora, debido a posibles incumplimientos de las normas urbanísticas.
Uno de los objetivos de estas investigaciones es establecer si detrás de las construcciones y ocupaciones identificadas existen posibles procesos de loteo y venta irregular de terrenos.
La Alcaldía de Medellín señaló que cada caso será revisado y documentado para determinar las condiciones en las que se realizaron las construcciones.
Posteriormente, los informes serán remitidos a la Corregiduría de Santa Elena, entidad encargada de adelantar las actuaciones correspondientes.

Autoridades advierten sobre el valor ambiental del sector
Juan Manuel Velásquez Correa, secretario de Gestión y Control Territorial, explicó que el sector intervenido reúne características ambientales y arqueológicas que requieren especial protección.
“Una construcción que avance sin cumplir las normas puede generar afectaciones sobre espacios que tienen un valor ambiental y patrimonial para toda la ciudad y la región”, afirmó el funcionario.
El secretario también advirtió sobre la posibilidad de que las construcciones estén relacionadas con una problemática más amplia de ocupación del territorio.

“Estamos atentos a posibles loteos ilegales, porque detrás de una construcción puede existir una problemática mucho mayor de ocupación del territorio”, agregó.
A las preocupaciones ambientales y patrimoniales se suma la situación de riesgo del sector.
Alto de la Mora tiene antecedentes de movimientos en masa y en 2021 un deslizamiento de tierra afectó varias viviendas del lugar, lo que motivó la atención de diferentes entidades.
Según la información entregada por las autoridades, desde años anteriores también se han desarrollado acciones de control frente a la ocupación y las construcciones en este sector de Santa Elena.
Con las cuatro suspensiones y la investigación de otras 85 edificaciones, las autoridades buscan establecer el alcance de las posibles infracciones urbanísticas.
Así, se podrá determinar si existe una dinámica de ocupación, loteo o comercialización irregular de terrenos en una zona con especial importancia ambiental, hídrica, arqueológica y de gestión del riesgo.
