El Hospital San Vicente Fundación, que presta servicios en Medellín y Rionegro, Antioquia, emitió ayer un comunicado con una preocupante alerta.
“Desde hace varios días, nuestro servicio de Urgencias Adultos registra niveles de saturación sostenidos por encima del 300% de su capacidad operativa y de expansión. Esta sobrecarga ha hecho que contemos con pacientes que llevan más de 5 días a la espera de la definición de su atención o asignación de cama”, expresó la institución.
Para tratar de aliviar esa delicada situación que sufren sus pacientes, el Hospital llamó a los entes reguladores, aseguradoras y red de salud a que ejerzan una priorización estricta en la remisión de pacientes según el nivel de complejidad y la pertinencia clínica.

Además, exhortó a las aseguradoras a “fortalecer, activar y promocionar de manera efectiva sus rutas de atención prioritaria, consulta externa y red intermedia para evitar el colapso de los servicios de alta complejidad”.
A los usuarios les invitó a acudir al servicio de urgencias de alta complejidad únicamente en situaciones críticas que pongan en riesgo inminente la vida. “Si su condición de salud no es de extrema gravedad, oriente su solicitud a través de la red de atención primaria o los servicios de cita prioritaria dispuestos por su aseguradora (EPS)”, dijo.

El San Vicente Fundación no es el único centro médico con problemas en Medellín y Antioquia. En las últimas horas, la Clínica CES, ubicada también en Medellín, dio a conocer que su servicio de urgencias presenta una sobreocupación del 176 por ciento, “reflejo del incremento sostenido en la demanda de atención”.

Esta clínica también llamó a los usuarios a hacer un uso responsable de los servicios de urgencias y a “consultar los servicios de atención primaria, consulta prioritaria o medicina general cuando la condición de salud no represente una urgencia vital”.

En El Debate de SEMANA, Ana María Vesga, ministra de Salud designada por Abelardo De La Espriella, también recalcó que recibirá el sistema de salud de Colombia en una “crisis inédita” de atención a pacientes, así como una crisis financiera muy crítica que, según dijo, se ha agudizado en los últimos meses.
