Luego de varios meses de investigación, la Fiscalía General de la Nación logró desarticular una red que ofrecía viajes y descuentos, pero terminaban vaciando las cuentas bancarias de sus víctimas en Medellín, Antioquia.

De acuerdo con el ente investigador, serían unas 1.000 personas las que cayeron en esta presunta organización ilegal que se hacía pasar como supuestas agencias de viajes para ofrecer atractivos paquetes turísticos y descuentos, pero detrás de esas promociones se escondería un entramado delincuencial dedicado a obtener información personal y realizar transacciones fraudulentas.
Las autoridades pudieron determinar que las víctimas eran principalmente adultos mayores, personas en condición de vulnerabilidad y ciudadanos con limitaciones visuales o cognitivas.

La Fiscalía explicó que “bonos, descuentos en tiquetes y paquetes turísticos eran algunos de los ofrecimientos con los que supuestas agencias de viajes atraían a ciudadanos en centros comerciales de Medellín (Antioquia)”.
Y agregó: “Una vez en sus oficinas, les solicitaban cédulas, tarjetas bancarias y teléfonos celulares con el pretexto de validar los beneficios, pero estos elementos eran utilizados para abrir productos financieros y realizar transacciones fraudulentas a su nombre”.
La Fiscalía General de la Nación dio a conocer que los presuntos integrantes de esta red delincuencial confundían a sus víctimas hasta poder robarlas.
Según las pesquisas, los señalados integrantes de la organización incluso acompañaban a algunas personas hasta sus viviendas cuando estas no tenían consigo los documentos o elementos bancarios que necesitaban para ejecutar las operaciones fraudulentas.
“Las víctimas, en su mayoría adultos mayores, personas en condición de vulnerabilidad y ciudadanos con limitaciones visuales o cognitivas, eran abordadas por integrantes de una estructura que delinquía mediante empresas con distintas razones sociales. Los recursos obtenidos terminaban en cuentas controladas por la organización”, precisó la Fiscalía.
Pero las irregularidades no terminaban allí. Las autoridades también identificaron que los presuntos estafadores impedían que algunas víctimas conocieran el contenido de los documentos que firmaban.

“Cuando los afectados no llevaban sus documentos o tarjetas, los acompañaban hasta sus viviendas para obtenerlos. Además, les impedían leer los contratos que firmaban, aprovechando sus limitaciones visuales o la confianza generada con las ofertas”, señaló el organismo investigador.
En medio del proceso judicial fueron identificados seis presuntos implicados como Luis Fernando Berrío Duque, Juan Camilo Vásquez Ramírez, Juan Diego Ramírez Caicedo, Johana Gil Hena, Carlos Andrés Pineda Zapata y Miguel Ángel Manrique Villa.

Una fiscal de la Estructura de Apoyo de la Seccional Medellín los presentó ante un juez de control de garantías y les imputó, de acuerdo con su posible responsabilidad individual, los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de estafa, estafa agravada en la modalidad de masa, acceso abusivo a sistema informático y violación de datos personales agravado.
Los seis procesados no aceptaron los cargos formulados por la Fiscalía. Tras las audiencias, un juez determinó que cinco de los investigados deberán permanecer privados de la libertad en establecimientos carcelarios, mientras que Miguel Ángel Manrique Villa cumplirá la medida de aseguramiento en su residencia.
