Las autoridades en Medellín están investigando la muerte de Gustavo Javier Rodríguez Meléndez, un puertorriqueño de 53 años que llegó a la ciudad el viernes 16 de octubre y se hospedó en el mismo hotel que lo había hecho en ocasiones anteriores.
Gustavo Javier había encontrado en el barrio Laureles, en el occidente de la ciudad y calificado como uno de los más cool del mundo, su favorito para pasar sus días en la capital antioqueña.

Sin embargo, fue allí mismo donde encontró la muerte. Según dio a conocer El Colombiano, el puertorriqueño fue encontrado sin vida en la habitación del hotel el lunes en la mañana, en condiciones que llamaron la atención de los investigadores: había desorden y faltaban algunas de las pertenencias del huésped.
El hallazgo del cadáver se dio, según la publicación, luego de que el conductor que solía contratar en Medellín insistiera con comunicarse con él, para cumplir los compromisos para los que había sido acordado, sin encontrar respuesta.

Al inspeccionar el cadáver, los investigadores, según El Colombiano, establecieron que se trataría de un asesinato presuntamente por suministro de escopolamina, dictamen que finalmente tendrá que ser corroborado por el Instituto de Medicinal Legal y Ciencias Forenses, a donde fue trasladado el cuerpo.
Según esa publicación, los allegados del puertorriqueño manifestaron que él había salido en la noche del sábado a encontrarse con un amigo en un establecimiento comercial de la carrera 70, también en Laureles, cerca del hotel donde se hospedaba.
Al lugar habría llegado en horas de la mañana del domingo.

Horas antes, según registros de cámaras de seguridad de un establecimiento cercano al hotel donde se estaba hospedando, captaron algunos de sus últimos momentos con vida.
El puertorriqueño había ido a este lugar a verificar si allí había dejado su billetera, y pudo recuperarla, según se observa en las imágenes; una empleada del lugar se la había guardado.
Hechos como estos generan preocupación en la ciudad y en los nueve municipios aledaños del Valle de Aburrá. Según cifras dadas a conocer por El Colombiano, al menos 25 ciudadanos extranjeros murieron en distintas circunstancias en el Valle de Aburrá, cuatro de ellos este mes.
