El lunes, 12 de octubre, delincuentes del ELN abandonaron un cilindro bomba marcado con la sigla de su agrupación armada en la entrada del casco urbano del municipio de El Carmen, la última de las poblaciones del Catatumbo antes de ingresar al sur de Bolívar, en el nororiente de Colombia.
El artefacto había sido acondicionado para explotar, como se ve en las películas: tenía una batería, unos cables expuestos, una radio; era aterrador. Más aún en el lugar en el que fue abandonado, en la vía que conduce de Ocaña a El Carmen, donde hay varias viviendas y está la estación de gasolina que abastece a la población.
Ante el peligro que representaba, el alcalde municipal, José Reinel Contreras, pidió a sus paisanos evitar acercarse a ese lugar y mucho menos manipular el cilindro.

“La Alcaldía Municipal de El Carmen, Norte de Santander, hace un llamado a la comunidad para que evite acercarse, tocar o manipular los paquetes sospechosos y el cilindro reportados en el sector de la entrada del municipio, dejados durante los últimos días”, dijo esa entidad por medio de un comunicado publicado en sus redes sociales.
Además, solicitó ayuda de la Policía para que ese artefacto fuera retirado.

“En el marco de los consejos de seguridad adelantados por la Administración Municipal, se han activado las coordinaciones correspondientes con la Fuerza Pública para que se realicen los procedimientos técnicos y protocolos de seguridad necesarios frente a estos elementos”, explicó la Alcaldía.
Sin embargo, en esa población se dice que las condiciones climáticas en la zona impidieron la llegada de un equipo antiexplosivos vía aérea en varias ocasiones. Hasta el domingo, cuando aterrizó en la población el anhelado equipo y se esperaba que este lunes el cilindro bomba fuera retirado.

Pero ocurrió lo inimaginable. Un habitante del municipio de una edad avanzada, que había estado consumiendo licor, fue hasta el lugar, tomó el cilindro bomba sin ningún tipo de protección y comenzó a arrastrarlo con destino a la estación de Policía.
Cansado de la amenaza de un cilindro bomba abandonado hace una semana, habitante de El Carmen (Norte de Santander) intentó llevarlo hasta la estación de Policía, pero como estaba bajo los efectos del licor, se quedó dormido en el camino. Las autoridades intervinieron.… pic.twitter.com/BDm8jBo3DV
— Revista Semana (@RevistaSemana) October 19, 2026
Pasó por todo el ingreso del pueblo, cruzó un barrio que se llama El Hoyito, otro que se llama San Rafael, en un trayecto de unos 600 metros, y se quedó dormido en la calle, con el cilindro al lado, hasta que llegó la Policía, tomó el control del artefacto y se lo llevó.
“Afortunadamente, no hubo una afectación mayor y la Policía retomó posesión del cilindro en el menor tiempo posible”, le dijo a SEMANA el alcalde.

La población de El Carmen es la misma que ha sufrido intensos ataques del ELN este año, en la que, debido a la destrucción de la Estación de Policía, 21 uniformados tuvieron que ser evacuados temporalmente en septiembre, pero ya fueron reubicados en esa misma municipalidad.
