La vía Panamericana, el trayecto que atraviesa al departamento del Cauca, es la más peligrosa de Colombia. Recorrerla es exponerse a la quema de un vehículo, un hurto, un secuestro o un atentado. Lo saben las Fuerzas Militares, la Federación Colombiana de Transportadores de Carga por Carretera (Colfecar) y los conductores que a diario tienen que transitarla.
Esa inseguridad la sufrieron, recientemente, el conductor y las más de 50 personas que iban en un bus rumbo a Perú. A la medianoche del 14 de octubre fueron víctimas de cuatro delincuentes que les dispararon cuando iban de Timbío a Popayán. El vehículo terminó volcado fuera de la carretera. Cinco personas murieron, entre ellas un niño de 11 años.

Pero ese es apenas un hecho de violencia de los que ocurren cotidianamente en esa troncal. Según información de las Fuerzas Militares, cada 42 horas se registra un hecho violento en la Panamericana.
Aunque aún no se sabe quién es el responsable del atentado al bus, sí hay certeza de que las disidencias de Iván Mordisco, la subestructura Jaime Martínez y la Franco Benavides, al igual que redes delincuenciales a su servicio, son quienes siembran el terror.
Este año, las autoridades han documentado diez graves atentados con explosivos, como el ocurrido en abril en la vereda El Túnel, en Cajibío, en el que la detonación de una carga acabó con la vida de 22 personas.

No obstante, no es lo único a lo que se exponen los usuarios de esa vía. SEMANA habló con varios usuarios de esa vía y uno de ellos, un líder de la Asociación Colombiana de Camioneros (ACC), explicó cuáles son las dificultades.
“A pesar de que ahora hay muchísima presencia de la fuerza pública, tanto Policía como Ejército, el hurto de vehículos sigue siendo constante a lo largo de la Panamericana, que por cierto muta en algunos trayectos”, dijo la fuente consultada, que pidió reserva de su nombre por seguridad.
Además, explicó que los conductores hablan frecuentemente de lo que sucede en cuatro tramos: entre Remolino y El Bordo, El Bordo y Rosas, Rosas y Popayán, y Popayán y Cali.

“Entre El Remolino y El Bordo nos robaban los vehículos cargados y los desviaban en una parte que se llama La Fonda. Eso se ha calmado; más que todo le tiraban al café y ahora las tractomulas salen escoltadas y en caravana”, añadió. Esa estrategia, implementada por las Fuerzas Militares, ha permitido movilizar en caravanas seguras 626 tractomulas con 21.890 toneladas de diferentes productos, entre ellos el grano.
Otro dolor de cabeza, según el líder gremial, es atravesar desde El Bordo hasta Popayán: “Ahí es el atraco a mano armada, el fleteo”.
La estrategia de los delincuentes en ese trayecto es arrojar clavos a las vías para pinchar las llantas de los carros, obligar a los conductores a detenerse y hurtarles para pedir un rescate por sus vehículos, algo similar a lo sucedido en la glorieta que se ubica en el trayecto entre Santander de Quilichao y Jamundí.

Este tipo de acciones se ve reflejado en la más reciente encuesta sobre seguridad que a sus asociados hizo Colfecar. El 17 por ciento de los empresarios consideró que la inseguridad es una de las principales problemáticas del sector, seguido de las fallas en infraestructura con 15 por ciento. Y que el Cauca, precisamente, es el departamento donde mayores hechos se presentan.
Desde agosto de 2022 hasta septiembre de este año, ese gremio documentó 88 graves hechos de inseguridad. Según sus cifras, 38 personas fueron asesinadas en ese periodo en la Panamericana, de las cuales nueve eran conductores; 99 personas resultaron heridas, ocho de ellas conductores; los delincuentes instalaron 42 retenes ilegales, 50 personas fueron secuestradas, 21 camiones y 14 buses quemados, tres vehículos de maquinaria incinerados y 28 artefactos explosivos instalados.
