La aparición de una bandera del ELN en los límites entre Barranquilla y Soledad, el 8 de octubre, no es casualidad. SEMANA tiene en su poder documentos de una investigación judicial sobre este hecho que dejó en evidencia el plan de la guerrilla para hacer presencia en la ciudad, a través de una posible alianza con Los Costeños, interesados en dar golpes terroristas y mediáticos en una de las sedes presidenciales de Abelardo De La Espriella.

El informe de 19 páginas, fechado el 12 de octubre de 2026, tiene fotografías, identificaciones y una reconstrucción de los movimientos de varias personas, presuntamente relacionadas con la primera aparición de los elenos en la capital del Atlántico.

Una fuente judicial, que pidió omitir su nombre, explicó que los investigadores han hallado conversaciones telefónicas que estarían relacionadas con la preparación de las acciones ilegales para generar temor en la ciudad: “Nosotros hemos documentado en el celular unas conversaciones que apuntan a concretar eventos de zozobra en la población, hasta ahora enfocados en generar el ambiente necesario para el cobro de extorsiones.

En el tema fotográfico se evidencia cómo, al menos, tres líderes de Los Costeños estarían participando en estos encuentros y habrían colocado los cilindros alusivos a la guerrilla del ELN”.
Para los analistas judiciales, no es casualidad la fecha de esta aparición porque, justamente, era el día del “guerrillero heroico”. No solo eso. En esa conmemoración se habría puesto en marcha el nexo de esa organización narcotraficante con la temida banda de Los Costeños.

“Inicialmente se pensó que Los Costeños estarían utilizando el nombre de la guerrilla para generar miedo. Si se analiza de fondo, este tipo de prácticas son castigadas severamente por la guerrilla, y en el mundo del hampa es muy delicado el mal uso de los nombres, más cuando no son grupos del mismo nivel o capacidad militar”, detalló la misma fuente bajo reserva.

La segunda hipótesis de las autoridades es la expansión de la guerrilla a la capital de Atlántico con el fin de demostrar su poderío en las regiones donde, históricamente, no ha tenido una presencia permanente.

“Ya el ELN, en años anteriores, explotó dos artefactos contra la Policía, lo que no se puede ignorar en este contexto de violencia porque dichas apariciones las pudieron haber realizado intentando enviar un mensaje que sigue presente en esta zona del país. Hay informaciones sueltas de las intenciones de la guerrilla de estar presentes en Barranquilla y Atlántico, pero se sigue indagando y trabajando para obtener en detalle lo que pretenden hacer”, explicó la fuente judicial.

La reconstrucción
El evento del 8 de octubre mantiene las alertas encendidas. Tanto así, que las autoridades se dieron a la tarea de reconstruir el paso a paso de la acción. El documento en poder de SEMANA muestra cómo fueron los movimientos de varias personas dentro de un establecimiento comercial ubicado en el municipio de Soledad. Ahí empezó todo.

En una serie de fotografías se ve cómo Cleiver de Jesús Pérez Sánchez, alias Kleiver, junto a tres hombres más y una mujer, se reunieron horas antes de dejar abandonado el cilindro con la bandera del ELN en el puente vehicular que comunica a esa población con Barranquilla.
Varios de los presuntos integrantes de Los Costeños llegaron inicialmente en un carro con placas BSW-150. Después, las cámaras registraron conversaciones, reuniones y desplazamientos que fueron analizados por los investigadores del caso.

Una de las secuencias fotográficas que llamó poderosamente la atención se encuentra en las páginas 11 y 12 del expediente, donde se logra ver cómo dos personas que fueron identificadas como alias Kleiver y un segundo sujeto llegaron hasta un automóvil de color blanco: “En esta imagen se observa a alias Kleiver y al segundo sujeto, quienes sacan dos objetos cilíndricos forrados en bolsas negras. Se observa que los cilindros son de color blanco, los cuales son llevados a la zona de lavado de vehículos”.

Los investigadores también documentaron el momento en que fueron abandonados los elementos, gracias a las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona. Alias Kleiver y otro hombre serían los responsables de estas acciones. El primero fue capturado, pero el segundo sigue en libertad.

Asimismo, los investigadores judiciales pudieron determinar que varios de los mencionados en estos hechos se reunieron en una zona VIP del establecimiento antes de retirarse. También se identificó un automóvil BMW, de color blanco, que habría sido utilizado para transportar los cilindros. En las fotografías posteriores se percibió la salida de algunas de las personas mencionadas y la llegada de una patrulla de vigilancia al establecimiento, pero ya no había nada anormal.

SEMANA se abstiene de publicar los nombres y rostros de los demás implicados para no entorpecer sus capturas, que se darían en los próximos días.

Varias personas que estaban en el establecimiento nocturno les dijeron a los investigadores que estas personas dialogaban sobre la forma en la que pondrían los cilindros, lo que coincide con los elementos materiales probatorios recogidos por las autoridades.

¿Por qué los costeños?
De manera preliminar, las autoridades judiciales del Atlántico consideran que la guerrilla del ELN podría estar subcontratando a la banda Los Costeños, ante el debilitamiento que ha sufrido por los golpes de la Policía, incluidos decomisos de drogas y armas de fuego, así como por las divisiones internas derivadas del fallido proceso de paz total durante el Gobierno de Gustavo Petro.

“Es que Los Costeños, después del proceso de paz, quedaron debilitados con sus cabecillas en cárceles del país. No tienen ya liderazgos tan visibles porque nadie les hace caso y es un completo desorden. Es decir, no hay un poder jerárquico. Y también el hecho de que el acceso a armas se ha visto mermado por las grandes incautaciones que ha hecho la Policía en los últimos meses”, manifestó una fuente judicial bajo reserva.

Agregó que “aunque haya ocurrido la instalación del cilindro y la bandera del ELN con la subcontratación, presuntamente, por Los Costeños, la presencia de la guerrilla sigue siendo mínima en la ciudad porque la buena inteligencia de la Policía ha hecho que no se materialicen este tipo de actos”.
Una persona que participó en el fallido proceso de paz con las bandas criminales dialogó con esta revista y sostuvo que el grupo de Los Costeños no pasa su mejor momento. “Ya no hay liderazgo porque todos los mandos zonales de la banda hacen lo que ellos quieren con el cobro de las extorsiones y también con la venta de la droga. Ya nadie controla a nadie y es por eso que no es descabellado que hayan hecho negocios con la guerrilla del ELN”.

El mismo informante comentó que la organización denominada la “Nueva Generación del Freseo”, donde tiene fuerte injerencia un sujeto conocido como el Negrito del Rubí, es una de las bandas criminales que mayor fuerza tiene en la ciudad, pero, a su juicio, las autoridades no han dimensionado lo que esta representa para la seguridad de los barranquilleros.
Actualmente, en esta capital y sus municipios del área metropolitana, la Policía Nacional, en cabeza de la brigadier general Sandra Liliana Rodríguez, lidera el Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana con el que buscan focalizar los delitos e impactar las bandas criminales que pretenden llevar a cabo acciones violentas.

