Las intensas lluvias que cayeron sobre el Atlántico el lunes 12 de octubre provocaron el desbordamiento de arroyos, inundaciones en viviendas y situaciones de riesgo para los habitantes.
En Juan de Acosta, varias familias reportaron pérdidas materiales tras la entrada del agua a sus casas, mientras que en Soledad dos adolescentes fueron arrastrados por la corriente de un arroyo y tuvieron que ser rescatados.
El aguacero, acompañado de tormentas eléctricas, elevó el caudal de varios arroyos y dejó afectaciones en zonas residenciales, además de complicaciones para quienes transitaban por algunas vías.

Una de las situaciones más delicadas se registró en Juan de Acosta, municipio de la zona costera del departamento, donde el arroyo El Tigre se desbordó y el agua ingresó a viviendas cercanas.
El episodio dejó familias damnificadas y reabrió las preguntas de los habitantes sobre las condiciones de la infraestructura construida para mitigar este tipo de emergencias.
- Juan de Acosta: el agua entró a las viviendas
En el sector afectado por el desbordamiento del arroyo El Tigre, 22 familias resultaron damnificadas, según el balance publicado por El Heraldo el 13 de octubre.
Los residentes solicitaron que se evalúe el funcionamiento del puente y la canalización del arroyo, obras que, según sus testimonios, debían contribuir a reducir el riesgo de inundaciones.
Algunos habitantes sostienen que el agua se acumuló y terminó devolviéndose hacia las viviendas.
Sin embargo, las causas de lo ocurrido deben establecerse mediante una evaluación técnica.
Los testimonios de la comunidad reflejan sus preocupaciones, pero no constituyen por sí solos una conclusión sobre posibles fallas en las obras.
La Gobernación del Atlántico adelanta acciones de atención y acompañamiento a las familias afectadas, de acuerdo con el reporte periodístico.

- Soledad: dos adolescentes fueron arrastrados por la corriente
Las lluvias también generaron una situación de riesgo en Soledad.
En el arroyo El Salao, dos adolescentes que jugaban fútbol fueron sorprendidos por una corriente repentina y terminaron siendo arrastrados por el agua.
Uno de ellos fue rescatado casi de inmediato por integrantes de la comunidad.
El otro, un niño de 13 años identificado como Yacip, fue llevado por la corriente durante varias cuadras entre los barrios Los Robles y Los Cedros.
🚨 ¡30 minutos aferrado a una rama para sobrevivir! La angustiante historia de Yacir, un niño de 13 años. Yacir Silvera, de 13 años, vivió momentos de terror después de ser arrastrado por la fuerte corriente de un arroyo. Durante aproximadamente 30 minutos se aferró a una rama, luchando por mantenerse a salvo mientras esperaba ayuda. En medio de la emergencia, un agente de la Policía llegó al rescate y logró ponerlo a salvo, en una acción que hoy le da una nueva oportunidad de vida. 🎥 En exclusiva para CTV Barranquilla, Yacir cuenta cómo fueron esos momentos de angustia y cómo vivió el rescate que le permitió regresar con vida. 🙏 Una historia que conmueve y recuerda los peligros de las fuertes corrientes durante las lluvias. 📲 Comparte esta historia. CTV Barranquilla, la noticia en todos lados. #Exclusivo #YacirSilvera #HistoriaDeVida #Rescate #Policía #Barranquilla #Comparte
— CTV Barranquilla (@ctvbarranquilla) October 13, 2026
El subintendente de la Policía Nacional Carlos Alberto Munive Mazeneth siguió el recorrido del menor desde la orilla y logró sacarlo del arroyo.
El niño fue trasladado a un centro asistencial y, según la información divulgada por las autoridades municipales, se encontraba fuera de peligro.
La Alcaldía de Soledad destacó la actuación del uniformado, quien presta sus servicios en la Estación de Policía 20 de Julio.
- En Barranquilla, las corrientes dificultaron la movilidad
Barranquilla también registró afectaciones durante el aguacero.
Las corrientes de agua complicaron el tránsito en la vía 40 con calle 79 y una motociclista estuvo cerca de ser arrastrada.

Las emergencias se produjeron en medio de precipitaciones que alcanzaron una intensidad considerable.
El episodio ocurrió durante la segunda temporada de lluvias del año, en un contexto en el que las autoridades meteorológicas mantenían la atención sobre posibles crecientes súbitas en cuencas del Atlántico, Magdalena y La Guajira.
Las autoridades y los organismos competentes deberán establecer las medidas necesarias para atender a los afectados y reducir los riesgos. En los sectores expuestos a crecidas e inundaciones.
