Silvana Guerrero, alias la Profe, cabecilla política del Frente de Guerra Oriental del ELN; Javier Alonso Velosa, alias Jhon Mechas, y Carlos Eduardo García Tellez, alias Andrey, cabecillas del frente 33 de las disidencias de Calarcá, están escondidos en madrigueras, en la zona de frontera con Venezuela, según confirmó SEMANA con fuentes militares.
Guerrero, quien ha desafiado al presidente Abelardo De La Espriella, huyó de sus trincheras en el Catatumbo, luego de un operativo de rescate del pasado 15 de septiembre, cuando, en un trabajo coordinado con la DEA de los Estados Unidos y el Gaula Militar, se logró la liberación de ocho secuestrados en poder del ELN, en zona rural de Convención, Norte de Santander.

Según fuentes militares, este fue un golpe decisivo en contra de Guerrero, pues los militares le demostraron que podían llegar nuevamente a las áreas de confort del ELN, donde se creían intocables. La zona donde se encontraban los secuestrados era de control de Guerrero. Con el megaoperativo militar apoyado por Estados Unidos, aseguraron las fuentes, a Silvana no le quedó otro camino que huir hacia la zona de frontera del lado venezolano. Aparte de este golpe de la fuerza pública, las tropas recibieron información: Guerrero deambula de cambuche en cambuche en la región de Río de Oro, al norte del Catatumbo.

De acuerdo con trabajos de inteligencia, las últimas acciones documentadas de los hombres de alias la Profe buscaban conseguirle radios de comunicación y baterías que necesitaba con urgencia. Ese fue uno de los últimos mensajes encontrados en los celulares hallados en campamentos del ELN.
“En Río de Oro y Río Catatumbo es la zona donde se la pasan ellos, los cabecillas del ELN y los integrantes de la Dirección Nacional”, le dijo una fuente militar a SEMANA.

Sobre la rutina y los movimientos que han logrado rastrear de Guerrero, determinaron que se mueve con cerca de 12 hombres fuertemente armados, integrantes de las compañías de fuerzas especiales del ELN, son sujetos entrenados en violencia sin límites, francotiradores especializados, explosivistas y sanguinarios guerrilleros. “Ella no anda con jovencitos, se la pasa con hombres expertos en la guerra de guerrillas”, señalaron las fuentes.
Agregaron que alias la Profe no dura más de un día en un mismo sitio, que salta de cambuche en cambuche, temiendo que alguien la entregue a las autoridades o revele su ubicación. No les permite a sus hombres el uso de celulares y las razones o mensajes son personales, a través de correos humanos.

“Hay una región conocida como El Paso (Venezuela), por donde se la pasan ellos”, reveló la fuente de inteligencia.
Perdiendo autoridad
El ELN en Norte de Santander no estaría pasando por su mejor momento, según inteligencia militar. Los documentos encontrados en los recientes operativos en campamentos de la guerrilla revelan un panorama de inconformismo y rebelión dentro de las filas guerrilleras.
La falta de liderazgo ha generado que cabecillas como alias Jairo El Tuerto, alias Lina y alias Gonzalo Satélite, tengan que apersonarse de las acciones terroristas, ante los reclamos de los guerrilleros rasos que increparon a los jefes porque no iban a las confrontaciones y, por el contrario, los veían protegidos y con privilegios en sus campamentos, mientras los locales caían en operaciones de la fuerza pública. “Estaban perdiendo autoridad”, reveló una fuente de inteligencia.

Para mantener su ofensiva en Norte de Santander, el ELN dividió el Catatumbo en tres áreas: Magdalena, Frontera y Provincia. El Magdalena está conformado por las regiones de El Carmen, Convención y Teorama; Provincia por Ábrego, Hacarí y San Calixto, y Frontera por El Tarra, Tibú y Sardinata.
Pero la guerra en el Catatumbo no solamente la mueve el ELN, con sus cerca de 1.000 hombres del frente de Guerra Oriental. Las disidencias del frente 33 de alias Calarcá, que lideran alias Jhon Mechas y Andrey, son otro grupo terrorista que enfrenta al Gobierno nacional.
SEMANA conoció que las mencionadas disidencias están fortalecidas con más de 600 hombres que llegaron desde Ciénaga, Magdalena, como se observó en el más reciente bombardeo en zona rural de Tibú, donde se encontraron varias cédulas expedidas en esa región.

Fuentes militares confirmaron que la acción estaba dirigida contra alias Andrey, quien se logró salvar de las bombas lanzadas por los aviones de la Fuerza Aérea. La cooperación de los Estados Unidos, indicaron las fuentes, ha sido clave para sacar de sus madrigueras habituales a las cabezas del ELN y las disidencias de las Farc.
La ofensiva desplegada con bombardeos ha generado que los cabecillas se muevan a zona de frontera con Venezuela, desde donde manejan las estrategias de confrontación contra sus enemigos y la fuerza pública.
Calarcá delegó a seis de sus cabecillas en el Catatumbo para evitar perder el control de la región y frenar los avances del ELN, y un ingreso que intenta hacer el Clan del Golfo por el Cesar, con unidades armadas del frente Ferney Antonio López Polo, que vienen desde La Guajira.

Los responsables del pulso terrorista en el Catatumbo por parte de Calarcá son los alias Jhon Mechas, Andrey, Putumayo o Topo, Richard y Darwin Piquiña, quienes tienen bajo su mando a más de 600 hombres en armas.
Inteligencia de la fuerza pública identificó que, a diferencia del ELN, los cabecillas principales del frente 33 sí se encuentran a la cabeza de las confrontaciones, coordinando, orientando y ordenando qué deben hacer.
Para la fuerza pública, un hecho que debe ser investigado minuciosamente es la aparición en grandes cantidades de munición venezolana. En el bombardeo contra alias Andrey, las tropas encontraron cajas con munición 7.62 y 5.56 de industria del país vecino.

“La operación estuvo dirigida contra objetivos militares previamente identificados y delimitados. Su planeamiento contempló medidas para proteger a la población civil”, dijo en su momento el ministro de Defensa, el general en retiro Jorge Mora, sobre el bombardeo contra Andrey.
Añadió el titular de la cartera de Defensa: “Las Fuerzas Militares condenan una vez más el reclutamiento y la instrumentalización de los menores de edad por los grupos armados, práctica que los expone a las hostilidades de acuerdo al Derecho Internacional Humanitario”.

La explicación del ministro obedeció a la muerte de una menor de 16 años de edad que había sido reclutada por los hombres de Calarcá y obligada a enfrentarse a las fuerzas del orden estatal.
Los dos bombardeos realizados por el Gobierno De La Espriella en Catatumbo han tenido blancos de alto valor, alias Gerson o Cachaza del ELN y alias Andrey del frente 33. Aunque en ambos casos los cabecillas se salvaron, las estructuras han sido afectadas seriamente, dijeron las fuentes de inteligencia.
