En la madrugada de este domingo, 11 de octubre, las Fuerzas Militares ejecutaron un ataque contra un campamento del frente 33 de las disidencias de la Farc en la región del Catatumbo, Norte de Santander.

De acuerdo con la información suministrada a este medio, la acción se desarrolló luego de que inteligencia militar confirmara la ubicación de esta estructura vinculada con el criminal alias Calarcá.
El objetivo era un campamento en el que se detectó, presuntamente, la presencia de cerca de 20 integrantes de las disidencias que operan en esta esa zona del país.
El Ejército le confirmó a SEMANA que la operación adelantada por las fuerzas especiales, en coordinación entre las Fuerzas Militares y la Fuerza Aérea, se encuentra en desarrollo y a la espera de resultados oficiales.

Se espera que en las próximas horas el presidente Abelardo De La Espriella y las Fuerzas Militares entreguen más detalles de lo que sería el cuarto bombardeo en la nueva administración que se posesionó el 7 de agosto.
El frente 33 de las disidencias de las Farc, contra el que fue dirigido el bombardeo de este domingo en la región del Catatumbo, es el responsable de reclutamiento de menores, atentados a la fuerza pública, masacres, extorsiones, secuestros y desplazamiento de la población civil.
Junto con el ELN son señalados de la grave crisis social que enfrenta esta zona del país, debido a los constantes enfrentamientos para apoderarse de las rutas del narcotráfico, el negocio de hidrocarburos y la minería ilegal.

El primer bombardeo en el Gobierno de Abelardo De La Espriella se presentó también en la región del Catatumbo, pero el objetivo en ese momento fue un campamento del ELN entre la noche del10 y la madrugada del 11 de agosto.
Los otros dos operativos fueron contra las disidencias de alias Calarcá y alias Iván Mordisco, ambos en el departamento de Guaviare, donde las Fuerzas militares también asestaron un duro golpe a estas estructuras.
A raíz de la difícil situación de orden público en la región del Catatumbo, el Ejército había activado un plan para poder contener la violencia generada por el ELN, las disidencias de las Farc y del Clan del Golfo.

Uno de los enfoques es recuperar el control de las vías. Por esta razón han desplegado vehículos del Grupo de Caballería Liviano (Gruli) N.° 7 del Ejército.
También se han desempolvado los cañones obús, desde donde se lanzan bombardeos contra los grupos criminales, y se diseñó el Plan Guardián para la protección de las vías del Catatumbo.
