El expresidente Álvaro Uribe Vélez proclamó en la mañana de este sábado, 24 de enero, a Paloma Valencia como candidata presidencial del Centro Democrático.
Aunque la hoy senadora había ganado la encuesta desde hace un mes, este fin de semana el exmandatario la presentó oficialmente ante las directivas y militancias de su partido que se congregaron en una convención nacional.
La llamó una mujer “transparente”, exaltó sus calidades personales y profesionales, la consideró la “renovación” de la política y dijo que es la mujer indicada para gobernar a Colombia después del 7 de agosto de 2026, cuando Gustavo Petro, según Uribe, deje al país endeudado, en medio de un gran desorden y serios problemas de orden público.

Uribe dedicó gran parte de su discurso para hablar de las propuestas de Paloma Valencia en materia de salud, educación, economía, orden público, entre otras. “Tengo un honor, el de elegir a la primera mujer presidente de Colombia, no porque sea mujer, sino porque representa la mano firme y el corazón grande”.
También se fue lanza en ristre contra Iván Cepeda, el precandidato presidencial de la izquierda que hoy puntea en las encuestas.
“Cepeda es el candidato de los grupos terroristas, como el país lo sabe. No por rumor”, dijo Uribe, quien lo señaló de ser castrochavista.
Habló nuevamente de la supuesta relación entre el precandidato presidencial de izquierda y los grupos armados. “Cepeda no les ha quedado bien sino a los criminales, a las Farc, que siempre lo han protegido”, expresó.

Uribe les pidió a sus militantes decir en Colombia que hay 48 millones de ciudadanos, los más pobres y de ingresos medios, los más afectados con el daño al sistema de salud por parte del Gobierno Petro, y afirmó que hoy solo tienen seguridad en salud, al menos cuatro millones de ciudadanos.
“Han preferido decisiones ideológicas sin mirar la falta de medicamentos, las muertes evitables, la falta de oportunidad en los procedimientos. Petro y Cepeda dejan una deuda inmensa; sobrepasa los 32 billones de pesos, uno de los pasivos más grandes de Colombia”.
El país con Iván Cepeda de presidente, a juicio de Uribe, “no tiene ninguna esperanza de que pueda salir de la economía venenosa de la droga”. Y lo llamó el “puntillero”, que le dará la última estocada al sistema de salud y a la reforma pensional.
“Él no es un castrochavista disimulado, no es un castrochavista sospechoso, como hay muchos, es castrochavista declarado”, afirmó. Y recordó que su nombre apareció en los computadores del jefe guerrillero Raúl Reyes, abatido entre Colombia y Ecuador.
Consciente de que el uribismo no puede hacer política en todos los rincones de Colombia, ante las amenazas del ELN y las disidencias de las Farc, el expresidente dijo a sus militantes que les tocará trabajar en todos los rincones.
“Hay que penetrar a las comunidades con el Facebook, YouTube, explicarles qué piensa Paloma Valencia, pedir el voto por ella, por nuestras Cámaras y Senado”.

Y contó una anécdota sobre las razones que lo llevaron a ocupar el puesto 25 en el Senado. Se remitió a una conversación que sostuvo con el exprecandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, donde él le pidió que encabezara la lista al Senado.
Uribe Vélez, según contó, respondió que lo haría si la circunstancia judicial se lo permitía, pero que no encabezaría la lista. “Miguel Uribe me dijo que si cerraba la lista y le manifesté que era un símbolo ineficiente. De 30, me expresó. Y yo le dije que no me llevara al infierno. Hablamos del puesto 25. Estamos en esa batalla”, contó.









