A medida que pasan los días y se acerca el 7 de agosto, el presidente Gustavo Petro eleva el tono del discurso contra el presidente electo, Abelardo De La Espriella, quien prometió un empalme con grandes reflectores y una auditoría forense que le permitirá contarles a los colombianos en qué condición real recibirá el país.
Se desconoce si los primeros resultados del empalme, que no dejan de preocupar a distintos sectores del país, revelados por De La Espriella tienen con los pelos de punta al presidente y lo han llevado a desconocer una vez más el triunfo del Tigre en las urnas.
Lo cierto es que Petro habló de un fraude en algunas mesas de votación en el exterior y su exsuperintendente de Subsidio Familiar, Luis Guillermo Pérez, demandó la elección del nuevo presidente y pidió al Consejo de Estado unas medidas cautelares que le impidan posesionarse el próximo 7 de agosto.

Estos hechos han llevado a distintos sectores de oposición y críticos de Petro a considerar que el primer mandatario actual quiere quedarse en el poder.
“La Registraduría torpemente o corruptamente ha entregado la seguridad del voto del pueblo de Colombia a las empresas cuyos gobiernos las controlan, de acuerdo a su legislación nacional, ya tenían candidato en Colombia, por eso no hubo alarma. El presidente de Colombia no reconoce la legitimidad del Gobierno entrante. Abelardo no ganó las elecciones. Las mayorías nacionales quedan convocadas este 20 de julio a dar el grito de la independencia nacional en todas las plazas públicas” (sic), anunció Petro en sus redes sociales.
“Hoy acaba de iniciar un golpe a la democracia”, advirtió el representante electo por el Centro Democrático Daniel Briceño, quien habló de cómo Petro y la izquierda han agudizado su discurso contra De La Espriella en las últimas horas. “Petro, golpista”, resumió.
El senador electo del Centro Democrático Andrés Forero también se refirió al tema: “Petro quiere dar un golpe de Estado. Su desesperación por perder el poder y por el inminente descubrimiento de todas las cochinadas de su Gobierno lo tiene al borde de la locura. Las fuerzas democráticas y las instituciones de Colombia no permitiremos que se salga con la suya”.

El Partido Conservador no fue ajeno a los señalamientos del presidente. “Grave e irresponsable que el presidente Petro insista en deslegitimar las instituciones solo porque el resultado democrático no favoreció a su candidato. En lugar de presentar pruebas concluyentes ante las autoridades competentes, recurre a señalamientos en redes sociales que buscan desconocer una derrota política legítima, sembrando relatos mentirosos sobre el proceso electoral”, manifestó.
Históricamente, ninguna demanda ha prosperado contra la elección de un presidente en Colombia. Y difícilmente ocurrirá en esta oportunidad porque la Registraduría Nacional y el Consejo Nacional Electoral certificaron y avalaron la elección de Abelardo De La Espriella.
Pero los mensajes de Petro y los anuncios reiterados de Cepeda sobre la “desobediencia civil pacífica” agitan los ánimos y hacen pensar a los opositores y al propio ministro designado del Interior, Rodrigo Lara, que la izquierda está cocinando un nuevo estallido social.
