Se conoció una nueva resolución emitida por la Presidencia de la República en la que prorrogó el período de gestores de paz a cabecillas relacionados con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), aunque estén enfilados en los Comuneros del Sur, una disidencia de los elenos con la que avanza un proceso de paz en el departamento de Nariño.
La medida se aplicó sobre nueve personas acusadas y condenadas, indistintamente, por diferentes crímenes cometidos bajo las banderas del ELN. Entre tantas cosas, hay procesados por secuestros, atentados y homicidios contra miembros de la Fuerza Pública. Las autoridades tienen sospechas de que algunos, presuntamente, seguirían actuando para la guerrilla.

En la lista figura Ana Milena García Leiton, distinguida con el alias de Sonia y condenada a 40 años de prisión por la retención ilegal de una familia en Jamundí, Valle del Cauca; Jaime Edilson Rodríguez Moreano, alias Yovany, relacionado con clanes del narcotráfico de Ecuador; Ómar Robinson Vallejo España fue señalado en su momento de participar en el asesinato de dos policías en Nariño, y Édgar Humberto Restrepo Benjumea, alias Mono Clinton, el llamado “cerebro” del frente de guerra urbano del ELN.
La lista la completan Diego Fernando García, Jesús Andrés Cabezas, Yumer Arley Guerrero Castilla, Luis Alberto Villota Rodríguez y Carlos Jhon Cabrera Ruales, con la siguiente misión: “Para que contribuyan con su conocimiento y experiencia a la estructuración del proceso de paz con los Comuneros del Sur y promover acuerdos y acciones humanitarias”.

Esta no fue la única decisión. La Casa de Nariño, por recomendación del grupo armado ilegal, retiró la designación como gestor de paz a Alexis Fabián Hoyos Ospina, que le fue reconocida el 8 de noviembre de 2024. En efecto, deberá reactivarse la persecución penal en su contra.
La resolución tiene condiciones: “El Gobierno nacional podrá, en cualquier momento, retirar la designación como gestores de paz de que trata el artículo anterior y, en consecuencia, solicitar la reactivación de las medidas penales ordinarias”, como ocurrió con Hoyos Ospina.
