Se siguen conociendo detalles de la más reciente sesión del consejo de ministros, que se llevó a cabo en horas de la noche del lunes 16 de febrero en la Casa de Nariño.
En ese encuentro que contó con la participación de los integrantes de su gabinete, el mandatario colombiano enfocó la discusión sobre la crisis de salud por la que está atravesando el país.

Sin embargo, en uno de los apartes de la declaración que dio el jefe de Estado, puso de presente una preocupación que lo embarga. Tiene que ver con que, al parecer, “algunas” personas lo quieren llevar preso a los “calabozos”.
Además, el presidente Gustavo Petro nuevamente hizo referencia a las próximas elecciones, en donde se definirá en las urnas su reemplazo en la Casa de Nariño.
Petro termina su mandato, según la Constitución Política, el 7 de agosto de 2026.
“Mi orden acerca del cuidado de las elecciones comienza porque se pongan presos los compradores de votos”, dijo el mandatario colombiano.
Y avanzó en su discurso: “Más que el peligro del dron, el peligro del comprador de votos, que además hace parte de esas organizaciones narco armadas”.
“Y de la politiquería, porque es una alianza que les mantiene en el poder político. Al crimen lo mantienen en el poder político. Y eso sí es peligroso, el crimen con poder es Hitler”, recalcó.
Y redondeó su idea: “Ya hemos tenido algo de Hitler en los gobiernos que nos han precedido y que pude ver en la isla Gorgona, visitando los calabozos a donde algunos me quieren llevar. Vamos a ver si me dejo”.
Cabe reseñar que hace pocos días el presidente Petro denunció un supuesto plan para afectar la reunión que tuvo con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 3 de febrero en la Casa Blanca.
Allí habló sobre un general de la Policía, que al parecer tenía la intención de sabotear ese encuentro poniendo sustancias psicoactivas en uno de los vehículos de la comitiva presidencial.

Frente a esa situación de la cual fue alertado al parecer por un anónimo, el mandatario colombiano ordenó retirar al oficial de la Policía. Se trata del general Edwin Urrego, comandante de Cali.
