La decisión de realizar la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella en una guarnición militar del Cauca continúa generando reacciones. Esta vez fue el senador Iván Cepeda quien expresó su rechazo a la iniciativa y advirtió que el mensaje que podría enviarse a la ciudadanía es motivo de preocupación.

Durante una intervención pública, este viernes 24 de julio en Valledupar, el congresista aseguró que existe inquietud por lo que pueda ocurrir en el departamento, una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado y donde el Pacto Histórico obtuvo un amplio respaldo en las elecciones presidenciales.
“Tememos una acción represiva, una acción violenta contra la población civil de ese departamento”, afirmó Cepeda al referirse a la posibilidad de que la ceremonia se desarrolle dentro de una instalación militar.
El senador sostuvo que un acto de esa naturaleza tendría una fuerte carga simbólica y consideró que el inicio del nuevo Gobierno debería darse en un espacio abierto a la ciudadanía y no al interior de un recinto.
En sus declaraciones también insistió en que continuará ejerciendo oposición al Gobierno de Abelardo de la Espriella y reiteró los cuestionamientos que ha planteado desde el final de la campaña presidencial sobre la situación jurídica del mandatario electo y su nacionalidad.
Además, aseguró que en las elecciones del 2030 llegarán con más poder: “Vamos a avanzar en construir la fuerza que volverá de una manera decisiva a ser gobierno en el año 2030. Con más experiencia, con más fuerza, con más dinamismo”.
Las palabras de Cepeda se conocieron poco después de que el presidente Gustavo Petro fijara una postura sobre el mismo tema. El mandatario aseguró que, mientras continúe ejerciendo como comandante supremo de las Fuerzas Militares, no permitirá que una guarnición militar sea utilizada para la posesión de un funcionario del poder civil.
“No doy permiso a ninguna guarnición o establecimiento militar para que se aliste para ninguna posesión de ningún funcionario del poder civil en Colombia”, manifestó Petro a través de sus canales oficiales.
El jefe de Estado defendió que las ceremonias de posesión presidencial deben realizarse en escenarios civiles y sostuvo que las instalaciones militares cumplen una función distinta dentro de la institucionalidad del país.

El debate surgió después de que el Senado aprobara trasladar la sesión solemne de posesión al departamento del Cauca, una propuesta impulsada por el presidente electo con el argumento de enviar un mensaje de presencia institucional en una de las zonas más afectadas por la violencia.
Sin embargo, el lugar exacto donde se desarrollará el acto sigue siendo motivo de controversia. Aunque el Congreso avaló llevar la ceremonia al Cauca, el uso de una guarnición militar depende de autorizaciones que, hasta el 7 de agosto, permanecen bajo la competencia del presidente en ejercicio.
De esta manera, la discusión dejó de centrarse únicamente en el cambio de ciudad para la posesión y ahora gira alrededor del simbolismo y la legalidad del escenario escogido, un asunto que mantiene enfrentados al Gobierno saliente, al presidente electo y a distintos sectores políticos.
