El candidato presidencial Roy Barreras tiene claro que, para ganar las elecciones en 2026, necesita el apoyo de la izquierda, la centroizquierda y el centro, y estima que está en condiciones de unir a todos estos sectores políticos a su alrededor.
Sin embargo, sus recientes movimientos lo han distanciado de Iván Cepeda, el candidato más fuerte actualmente en las encuestas de la izquierda radical, y también han enfriado su relación con el presidente Gustavo Petro, quien anunció públicamente que ni siquiera votará en la consulta del Frente por la Vida, promovida por Roy Barreras, el 8 de marzo.
Barreras ha buscado moverse estratégicamente para acercarse tanto a Petro como a la izquierda progresista.

Por un lado, propuso abiertamente que el actual presidente se convierta en su fórmula vicepresidencial, una estrategia inédita al menos en la historia política reciente del país. Con esta maniobra, Roy Barreras buscaría dar la última estocada a la candidatura de Iván Cepeda, hoy su principal contrincante.
Si el candidato presidencial no logra que Petro acepte ser su fórmula vicepresidencial —debido a que varios abogados, con jurisprudencia en mano, han desestimado la iniciativa—, Barreras tendría que recurrir a su propuesta inicial: un acuerdo con Iván Cepeda el 9 de marzo de 2026, al día siguiente de la consulta del Frente por la Vida.
Barreras ha planteado que, si él obtiene más de 1,5 millones de votos en la consulta de marzo, sería el candidato presidencial y Cepeda su posible fórmula vicepresidencial, dado que el candidato de izquierda logró 1,5 millones de respaldos en octubre de 2025, cuando compitió con Carolina Corcho en la consulta del Pacto Histórico.
Sin embargo, esta fórmula tampoco le sería favorable a Roy Barreras, ya que varias figuras de la izquierda la han rechazado, entre ellas Gustavo Bolívar, exdirector del DPS.
El exfiscal y exministro Eduardo Montealegre, cercano a la izquierda, también lanzó una advertencia a todo el petrismo en el país:
“Roy maneja con maestría el arte de la traición. Si ni siquiera tiene posibilidad de ser presidente —las encuestas son muy claras en que el voto popular no lo favorecerá—, está buscando mediante artimañas una candidatura vicepresidencial, lo que sería nefasto para el país. Si Roy Barreras logra ascender a la Vicepresidencia, al mes estará conspirando para derrocar a Iván Cepeda. Sería muy grave para el país tener a Roy como fórmula vicepresidencial. Reitero: si Cepeda comete el error de nombrarlo así, tendrá un caballo de Troya en el Gobierno, disparando para frenar el proyecto progresista y derribarlo. Si lo intentó sin ser vicepresidente, cómo será si alcanza esa dignidad”.

Y añadió: “Roy es un timador de la política, no es de izquierda, ni siquiera de centroizquierda, y está vendiéndole al país la idea de que es el candidato de Gustavo Petro, lo cual es falso. Él, reitero, no es progresista, tiene tendencias de derecha, pero Álvaro Uribe no lo recibe porque sabe que es muy hábil y traicionero. Está de paracaidista en este movimiento político. Ojalá las bases del progresismo no caigan en la trampa de darle el voto. Roy es un lobo feroz disfrazado de viejita… o de oveja”, explicó Montealegre en diálogo con SEMANA.
Tal como están las cosas, el escenario de Roy Barreras para acercarse nuevamente a la izquierda no será tan sencillo como parece. Solo un golpe certero en las urnas el 8 de marzo podría inclinar la balanza a su favor.

