SEMANA: ¿Insiste en que Roy Barreras le jugó sucio a Iván Cepeda.
EDUARDO MONTEALEGRE: No me queda la menor duda. Roy Barreras, quien ya está en los márgenes de la ilegalidad, fue a Estados Unidos a decirle al senador Bernie Moreno que, si sacaban al presidente Gustavo Petro de la Lista Clinton, el mandatario apoyaría su candidatura presidencial. Esa actitud de Barreras lo coloca en los márgenes de la ilegalidad. Ingresó en el ámbito del derecho penal, porque lo que hizo es nada más y nada menos que un acto de traición a la patria. Ir a Estados Unidos y hablar con un senador norteamericano para deslegitimar la candidatura de Iván Cepeda y tumbarlo, sobre la base supuesta de que deben sacar al presidente de la Lista Clinton, es un acto profundamente antidemocrático y atenta contra la soberanía nacional. Y, no me cabe duda, se constituye en un delito de traición a la patria, que debe ser investigado por la Fiscalía.

SEMANA: ¿Tiene pruebas contra Roy Barreras?
E.M.: Hay varios hechos indicadores, varias evidencias. Sé de muy buena fuente, alta fuente del Gobierno, que Roy Barreras jamás fue autorizado por el alto Gobierno para hacer negociaciones con Bernie Moreno y la administración de Donald Trump. El Gobierno contrató legítimamente a una firma americana para que, en el ámbito de la legalidad, el presidente fuera retirado de la Lista Clinton. Las fuentes que han hecho explícita la reunión entre Moreno y Barreras son muy cercanas al sector político que hoy manda en Estados Unidos. No comparto las orientaciones ideológicas del Centro Democrático, pero el partido, muy cercano a Moreno, fue quien denunció el acto ilegal de Roy Barreras. Él no ha sido capaz de desmentir este acto con la contundencia que se requiere.
SEMANA: ¿Por qué dice que la Fiscalía debería investigar a Roy Barreras?
E.M.: La Fiscalía debería iniciar una investigación de oficio contra Roy Barreras por traición a la patria. He tenido durante mucho tiempo no amistad, porque él no es amigo de nadie, pero creo que él rompió todas las barreras. Roy no tiene barreras y se volvió una persona sin límites éticos; eso no puede quedar en la impunidad.

SEMANA: ¿Iván Cepeda sabe de las intenciones de Roy Barreras?
E.M.: No he hablado de este tema con Iván Cepeda. Roy maneja con maestría el arte de la traición. Si ni siquiera tiene posibilidad de ser presidente, las encuestas son muy claras en que el voto popular no lo favorecerá. Está buscando con artimañas una candidatura vicepresidencial y sería nefasto para el país. Si Roy Barreras logra escalar a la vicepresidencia, al mes estará conspirando para tumbar a Iván Cepeda. Sería muy grave para el país tener a Roy como fórmula vicepresidencial. Reitero, si Cepeda comete el error de nombrarlo fórmula vicepresidencial, tendrá un caballo de Troya en el Gobierno disparando para atajar el proyecto progresista y tumbarlo. Si lo intentó sin ser vicepresidente, cómo será si alcanza esa dignidad. Roy es un timador de la política, no es de izquierda, ni siquiera de centroizquierda, y está vendiéndole al país la idea de que es el candidato de Gustavo Petro, y es falso. Él, reitero, no es progresista, tiene tendencias de derecha, pero Álvaro Uribe no lo recibe porque sabe que es muy hábil y traicionero. Y está de paracaidista en este movimiento político. Ojalá las bases del progresismo no caigan en la trampa de darle el voto. Roy es un lobo feroz disfrazado de viejita. O de oveja.

SEMANA: ¿Cree que Juan Manuel Santos apoye a Roy Barreras y le dé oxígeno a su campaña?
E.M.: No. No he hablado con el expresidente, admiro su trabajo como nobel, tengo críticas contra él y lo he visto impulsando a Sergio Fajardo.
SEMANA: ¿Por qué está molesto con Roy Barreras? Él lo sentó con Armando Benedetti y los puso a fumar la pipa de la paz en medio de su enfrentamiento con el ministro del Interior.
E.M.: No soy amigo de él, él no es amigo de nadie. He tenido, generalmente, relaciones cordiales con él, ha sido la regla general. Estuve en su casa el año pasado cuando firmé la pipa de la paz con Armando Benedetti, pero con lo que pasó en Estados Unidos ya sobrepasó todas las barreras éticas.

SEMANA: ¿Esa paz entre usted y Armando Benedetti fue verdadera?
E.M.: Fue una reunión institucional. Dos ministros (de Justicia e Interior) no podían seguir profundizando públicamente sus diferencias, y acepté el acercamiento y la pipa de la paz por razones institucionales. Fue una paz real; no he vuelto a hablar de Benedetti, salvo ahora. Es que yo creo que ahí hay un binomio, y no es de oro, es de la politiquería colombiana: Armando Benedetti y Roy Barreras, que quieren darle un zarpazo por la vía de atrás al proyecto democrático que representa Iván Cepeda.
SEMANA: ¿Renunció al Ministerio de Justicia o lo renunciaron?
E.M.: Renuncié. Tal como lo dije en mi carta, quería tener un tiempo para impugnar el caso de Álvaro Uribe, en el que soy víctima. Estoy trabajando en ese tema desde el punto de vista profesional. Renuncié. Después, alguien, enemigos que uno va dejando por la vida, hizo correr el rumor de que el presidente me había sacado, cuando yo había presentado mi carta de renuncia. Yo le solicité que por favor me retirara rápidamente porque tenía interés en salir a los escenarios profesionales.

SEMANA: Hubo una versión que apuntó a que Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre, le pidió la carta de renuncia, y usted se molestó.
E.M.: No me podían pedir una carta de renuncia cuando ya había renunciado. Le había enviado mi carta al presidente.
SEMANA: ¿Por qué se refiere a Angie Rodríguez como corrupta?
E.M.: Ella ha cometido muchos actos de abuso de poder en la Presidencia. No tuvo la delicadeza en el manejo del Dapre. Empezó muy bien, con una agenda neutral, pero después esa alianza, ese binomio que construyó con Armando Benedetti, de meterse no en la alta política del Estado, sino en la politiquería barata, le hizo incurrir en muchos desvíos de poder. Y todo desvío de poder es una corrupción.
SEMANA: ¿Cómo ve el escenario presidencial de 2026?
E.M.: A la consulta del Frente Amplio por la Vida le han cambiado el nombre varias veces; se desinfló tras la decisión del CNE contra Cepeda. Eso se volvió, disculpe lo poco hostil, una payasada que la mantiene de vivo o de avivato Roy Barreras, pero se desinfló totalmente. No hubo una voluntad de juego limpio, sino sucio, de hacer trampa. Las expectativas son muy buenas para Iván Cepeda. Llegará una izquierda monolítica. Roy Barreras no representa a la izquierda, no conseguirá votos allí ni en la centroizquierda; él tiende a la derecha. Y, en la derecha, la gran consulta uribista tiene nueve candidatos y personas muy respetables. Reitero, tengo diferencias con Vicky Dávila, pero tiene una gran trayectoria. Juan Manuel Galán, Juan Daniel Oviedo, Enrique Peñalosa, Juan Carlos Pinzón, entre otros. Armarán una lista muy fuerte y las probabilidades están dadas para que en segunda vuelta vayan Iván Cepeda y, muy probablemente, Paloma Valencia.

SEMANA: Dejó por fuera a Abelardo de la Espriella, hoy en los primeros lugares de las encuestas.
E.M.: Esa candidatura está inflada. Es producto de mucho dinero que está entrando. Sería muy bueno que el Consejo Nacional Electoral, con la misma diligencia con que excluyó antidemocráticamente a Iván Cepeda, empezara a investigar la financiación de la campaña de Abelardo. Lo que llueven y llueven en sus manifestaciones son millones de pesos, millones de dólares. Está entrando mucho dinero, que él tendrá que explicar de dónde sale, porque los estudios que han hecho medios de comunicación independientes indican que la fama que ha tejido de ser un empresario decente no es verdad. Él no tiene cómo justificar esos ingresos.
