Álvaro Uribe volvió a pronunciarse sobre el aumento del salario mínimo que decretó el Gobierno para 2026 y, aunque aseguró que no está en contra de que los trabajadores ganen más, vinculó el incremento con riesgos que, a su juicio, complican la economía y el empleo.
Sus declaraciones se dieron en medio del debate por un alza histórica que generó reacciones en varios sectores.
El expresidente Álvaro Uribe respaldó el aumento del salario mínimo, pero advirtió que la corrupción, los altos impuestos y el gasto excesivo del Gobierno ponen en riesgo el empleo y el bienestar. https://t.co/if1kX8qDUN pic.twitter.com/gU6jXsekoA
— Revista Semana (@RevistaSemana) December 31, 2025
Uribe explicó que su postura busca combinar el respeto por el derecho de los trabajadores a una mejor remuneración con medidas para “achicar” el Estado, reducir la corrupción y bajar la carga tributaria sobre las empresas.

Según el expresidente, parte de ese aumento terminará destinándose a la compra de medicamentos y al pago de mayores obligaciones impositivas, por lo que pidió políticas que alivien a los empleadores. Él mismo sostuvo que: “Sí a la remuneración; no a la corrupción, violencia, burocratismo, impuestos”.
¿Qué dijo el Gobierno y cuánto quedó el salario mínimo?
El Gobierno decretó para el próximo año un salario mínimo de $1.746.880, que, sumando el auxilio de transporte, alcanza los $2.000.000 mensuales, lo que representa un aumento cercano al 23 % respecto al año anterior.

El expresidente Álvaro Uribe señaló que el Ejecutivo incumplió la promesa de una renta básica para las personas más necesitadas y, en su opinión, priorizó gastar recursos en burocracia y proyectos ineficientes.
También destacó que la informalidad, que mencionó en el 55 %, y la caída de la inversión privada aumentan la vulnerabilidad de este tipo de decisiones.
Además, Uribe advirtió sobre posibles despidos, mayor inflación y presión sobre empresas pequeñas y medianas, como parte del análisis que hizo sobre la sostenibilidad del aumento. Según él, estos riesgos podrían afectar tanto a los trabajadores formales como al conjunto de la economía si no se toman medidas para reducir impuestos y controlar el gasto público.
El expresidente también defendió la idea de una “economía fraterna”, en la que, a su juicio, conviene más un peso destinado a remuneración o inversión empresarial que un peso recaudado en impuestos, especialmente si la gestión del Estado está marcada por corrupción o derroche.

En este sentido, Uribe pidió la reducción de impuestos, control del gasto público y un menor tamaño del Estado para favorecer la inversión privada y el bienestar de los trabajadores.
Hace varias horas, Uribe también respondió al aumento del salario mínimo en Colombia con una crítica al presidente Gustavo Petro: “Petro endulza el oído de los trabajadores y les amarga la vida”, escribió a través de su cuenta en X.
Además, comparó el modelo económico del Gobierno con el de Venezuela durante la administración de Hugo Chávez, afirmando que, “con la tesis de la economía científica, se confirma que Petro fue el profesor de Chávez”.









