La Contraloría aseguró que las intervenciones de la Supersalud no han logrado frenar el deterioro financiero de varias EPS y alertó sobre millonarias deudas, fallas en atención médica y posibles riesgos patrimoniales.

Contraloría advierte aumento de deudas hospitalarias y fallas en servicios de salud
La Contraloría General de la República lanzó una dura advertencia sobre el estado financiero de las EPS intervenidas por la Superintendencia Nacional de Salud.
Aseguró que varias de estas entidades atraviesan un deterioro “crítico y sostenido” que pone en riesgo la prestación de servicios médicos para millones de colombianos.
El organismo de control señaló que las intervenciones adelantadas por la Supersalud no han logrado corregir los problemas estructurales de las EPS ni estabilizar sus finanzas.
Por el contrario, advirtió que continúan creciendo las deudas, los pasivos y los problemas de liquidez en varias aseguradoras bajo control estatal.
Según la entidad, ninguna de las EPS intervenidas cumple actualmente con los requisitos de solvencia financiera exigidos por la ley.
Además, alertó sobre un posible riesgo sistémico para el sistema de salud si no se adoptan medidas urgentes.

Crecimiento de la cartera hospitalaria aumenta la presión sobre el sistema de salud
Uno de los puntos más preocupantes del informe tiene que ver con la cartera hospitalaria.
La entidad reveló que la deuda de la red pública hospitalaria pasó de 12,5 billones de pesos en 2024 a 16,28 billones entre enero y septiembre de 2025, lo que representa un aumento cercano al 30 %.
La Contraloría también indicó que las seis EPS con mayores obligaciones financieras incrementaron sus deudas en un 42 %, al pasar de 4,5 billones a 6,4 billones de pesos.
El informe pone especial atención en la situación de Nueva EPS.
Según el organismo de control, existen dificultades para validar la información financiera de 2024 y 2025 debido a la falta de estados financieros actualizados y certificados.
Además, la Contraloría aseguró que harían falta 4,6 billones de pesos en reservas técnicas y otros 13,6 billones relacionados con anticipos pendientes de legalizar dentro de la entidad.
La situación de otras EPS intervenidas también encendió las alarmas.
En Coosalud, por ejemplo, los pasivos pasaron de 1,88 billones de pesos en octubre de 2024 a 6,34 billones en 2025, según la información reportada ante la Superintendencia de Salud.
En Famisanar, el organismo detectó un deterioro acelerado de sus indicadores financieros y un patrimonio cada vez más negativo durante el periodo de intervención.
Savia Salud también aparece entre las entidades señaladas por problemas financieros y de sostenibilidad.
La Contraloría advirtió que esta crisis ya está teniendo efectos directos sobre los usuarios del sistema de salud.
Entre las principales consecuencias mencionó retrasos en la entrega de medicamentos, dificultades para acceder a citas médicas, demoras en autorizaciones y problemas en la continuidad de tratamientos.
El informe también alertó sobre el aumento de las reclamaciones de pacientes. “Solo en 2025 se registraron más de dos millones de PQRS relacionadas con fallas en la atención en salud.
Nueva EPS aparece entre las entidades con más reclamaciones reportadas por los usuarios."
Otro de los puntos planteados por la Contraloría tiene que ver con el manejo de los recursos públicos.

El organismo advirtió sobre un posible daño patrimonial dentro del sistema de salud y cuestionó la falta de información financiera clara y oportuna en varias EPS intervenidas.
La entidad también pidió fortalecer la supervisión sobre los agentes interventores designados por la Superintendencia Nacional de Salud.
Considera que existe responsabilidad institucional sobre las decisiones adoptadas durante las intervenciones.
