Las vitaminas son sustancias necesarias para el buen funcionamiento del organismo. En total son 13 de estos nutrientes esenciales para el cuerpo, lo que significa que los requiere para tener un adecuado comportamiento.
Se agrupan en dos categorías: liposolubles que se almacenan en el hígado, el tejido graso y los músculos del cuerpo e hidrosolubles que no se almacenan en el cuerpo. En el primer grupo están la A, D, E y K; mientras del segundo hacen parte las del grupo B y la C.

Uno de estos nutrientes es la B3 o niacina, la cual ayuda al funcionamiento del aparato digestivo, la piel y los nervios. También es importante para transformar los alimentos en energía.
El instituto de investigación Mayo Clinic indica que la mayoría de las personas obtienen la cantidad necesaria de este nutriente a partir de los alimentos que comen, por lo que no se requieren suplementos.

La niacina puede obtenerse con el consumo de los siguientes alimentos.
- La leche
- Los huevos
- Los panes y cereales enriquecidos
- El arroz
- El pescado
- Las carnes magras
- Las legumbres
- Los maníes
- Las aves de corral

Efectos del exceso de niacina
Cuando se toma por vía oral en cantidades adecuadas, la niacina parece ser segura, pero su ingesta en dosis elevadas si puede ocasionar problemas. Uno de los efectos es el incremento en los niveles de glucosa en la sangre, según advierte la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. De igual forma, se puede presentar lo siguiente:

- Enrojecimiento intenso de la piel combinado con mareos
- Latidos cardíacos rápidos
- Picazón
- Náuseas y vómitos
- Dolor abdominal
- Diarrea
- Gota
- Daño hepático

Es probable que se tengan efectos secundarios graves si se toman entre 2.000 y 6.000 miligramos de niacina por día.
La recomendación de los expertos es que si la persona tiene una enfermedad hepática, úlcera péptica o presión arterial baja grave (hipotensión), no tome grandes cantidades de niacina. El suplemento está vinculado al daño hepático, puede provocar hipotensión y podría activar una úlcera péptica.

Tomar niacina también puede empeorar las alergias, la enfermedad de la vesícula y los síntomas de algunos trastornos de la tiroides. Si la persona tiene diabetes, la niacina puede interferir en el control de la glucosa.
También es importante tener cuidado al usar niacina si el paciente tiene la forma compleja de gota de artritis. La niacina puede provocar un exceso de ácido úrico en la sangre (hiperuricemia), lo que la pone en riesgo de sufrir gota. Otra de las recomendaciones es que si la persona está embarazada, no se consuma suplementos de esta vitamina.

Interacciones con medicamentos
Los suplementos dietéticos de niacina pueden interactuar o interferir con ciertos medicamentos y algunos de ellos pueden disminuir las concentraciones de niacina en el organismo, indican los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. Por ejemplo:
- Los medicamentos para la tuberculosis (como la isoniazida y la pirazinamida) interfieren con la capacidad del organismo para convertir el triptófano en niacina. Esta interferencia puede reducir las concentraciones de este nutriente en el organismo.
- Las dosis altas de ácido nicotínico (1.500 miligramos o más por día) pueden elevar las concentraciones de azúcar en la sangre e interferir con la eficacia de los medicamentos para la diabetes. Estas dosis pueden incluso elevar las concentraciones de glucosa en personas que no tienen diabetes.
Referencias:
Institutos Nacionales de Salud
