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Dormir con el celular
Tener dificultades para despertarse de forma recurrente podría ser indicio de un trastorno del sueño. - Foto: Getty Images

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Estos son los trastornos de sueño más comunes, ¿tiene alguno?

Aunque el insomnio es el más frecuente, lo cierto es que hay más de 100 padecimientos que afectan el buen descanso.

Aunque con frecuencia se identifica al insomnio como el principal trastorno del sueño, lo cierto es que los pacientes pueden padecer múltiples afecciones que dañan sus hábitos a la hora de dormir.

Como el sueño es uno de los principales mecanismos que tiene el cuerpo para descansar, recuperar energías y fortalecer el sistema inmune, las enfermedades que afectan el buen dormir tienen profundas repercusiones sobre el estado de salud de las personas.

Si bien la pérdida de la capacidad de conciliar el sueño es uno de los síntomas más frecuentes de estos trastornos, lo cierto es que pueden reflejarse en múltiples dificultades como los problemas para dormir durante períodos adecuados, lapsus en los que los pacientes se quedan dormidos durante el día (lo cual puede ser peligroso si, por ejemplo, alguien debe manejar un vehículo con frecuencia) y presentar horarios de sueño demasiado prolongados.

Según MedlinePlus, la enciclopedia virtual de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, hay más de 100 trastornos distintos que pueden afectar el descanso adecuado de las personas. Algunos se presentan más comúnmente que otros.

Insomnio

Aunque se piensa que el único síntoma de insomnio es la incapacidad para conciliar el sueño, lo cierto es que puede manifestarse por medio de otros síntomas múltiples.

De acuerdo con MedlinePlus, además de tener dificultades para dormirse, las personas que padecen insomnio pueden sentirse cansadas e incluso quedarse dormidas durante el día. Generalmente, el poco sueño que tienen no les sirve para descansar, por lo cual amanecen con agotamiento.

Niño durmiendo / Insomnio en niños
El insomnio puede generar preocupación y ansiedad en los pacientes, por lo cual requiere tratamiento médico. - Foto: Getty Images

Así mismo, también es un síntoma del insomnio el hecho de tener un sueño muy frágil, lo cual hace que los pacientes se despierten con frecuencia durante la noche.

Hay personas que pueden presentar insomnio en determinadas etapas de su vida y que esta condición se supere con el tiempo. En otros casos, podría tratarse de un padecimiento crónico que requiere tratamientos extensos.

“Algunas personas pueden necesitar medicamentos para ayudarlos con el sueño por un período corto de tiempo. Pero en el largo plazo, hacer cambios en los hábitos de vida y del sueño es el mejor tratamiento para conciliar el sueño y permanecer dormido”, señala MedlinePlus.

Narcolepsia

Esta es una de las enfermedades del sueño más graves, pues es crónica y puede tener afectaciones en la vida diaria de los pacientes. Esto se debe a que causa episodios de sueño repentino en los cuales los pacientes caen profundamente dormidos de manera involuntaria.

Dormir es de tal importancia, que en esta actividad el cuerpo se restaura y el cerebro se renueva.
Dormirse de forma insospechada mientras ejecuta cualquier actividad puede ser un síntoma de narcolepsia. - Foto: Getty Images

“La narcolepsia puede afectar en gran medida la vida diurna y es posible que sea peligrosa, ya que puede hacer que la persona se quede dormida sin ninguna advertencia durante las actividades de rutina, como comer, trabajar o mientras conduce un vehículo. No hay cura para la narcolepsia, pero algunos medicamentos y cambios saludables en el estilo de vida pueden ayudarle a manejar la afección”, explica el National Heart Lung and Blood Institute de Estados Unidos.

Así mismo, esa agencia sanitaria indica que algunos pacientes con narcolepsia frecuentemente sienten que descansaron bien después de levantarse en la mañana o dormir una siesta, pero más tarde vuelven a padecer somnolencia.

Entre los síntomas más frecuentes de esta condición médica el más evidente es la somnolencia intensa durante el día, el hecho de tener “ataques de sueño”, que se dan cuando una persona se duerme de manera repentina. Además, algunas personas se despiertan varias veces durante la noche y tienen dificultades para concentrarse mientras desempeñan sus actividades habituales.

Hipersomnia idiopática

Las personas con hipersomnia generalmente tienen una sensación constante de somnolencia durante el día. Pese a que toman siestas con frecuencia, pueden sentir que las ganas de dormir no disminuyen.

También es frecuente que presenten otros síntomas como problemas para despertarse en la mañana o después de haber tenido períodos prolongados de sueño. Se calcula que las personas con hipersomnia suelen dormir entre 14 y 18 horas durante el día.

“La HI es similar a la narcolepsia en el hecho de que usted siente un sueño extremo. Sin embargo, se diferencia de la narcolepsia porque la HI no suele implicar quedarse dormido repentinamente (ataques de sueño) o pérdida del control de los músculos debido a emociones fuertes (cataplejía). Además, a diferencia de la narcolepsia, las siestas generalmente no son reparadoras en casos de HI”, señala MedlinePlus.

Entre otras causas que también pueden llevar a presentar hipersomnia están el consumo de sustancias psicoactivas, la depresión, un traumatismo craneal y dificultades con el buen funcionamiento de la tiroides.

Desfase horario

Las personas que hacen viajes por distintas partes del mundo pueden presentar lo que popularmente se conoce como jet lag, que los médicos frecuentemente conocen con el nombre de trastorno de desfase horario o disritmia circadiana.

Se produce cuando las personas hacen recorridos entre países o regiones con distinto huso horario. “Este desfase se produce cuando el reloj biológico de su cuerpo no está configurado con la zona horaria en la que usted está”, explica MedlinePlus.

Retrato de un hombre que viaja en avión y duerme durante el vuelo - conceptos de viaje
Los expertos recomiendan no dormirse durante el vuelo para mitigar los efectos del desfase horario. - Foto: Getty Images

Las personas que presentan esta condición generalmente tienen síntomas como confusión, dificultades para conciliar el sueño, malestar estomacal, cansancio en las jornadas diurnas e irritabilidad.

Generalmente, no reviste mayores complicaciones para la salud. “Adaptarse a una o dos zonas horarias demora un día. Así que si viaja sobre tres zonas horarias, su cuerpo demorará unos dos días en adaptarse”, concluye MedlinePlus.