Este 27 de mayo, el Centro de Pensamiento Así Vamos en Salud presentó un informe que detalló el estado del sistema de salud del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG), a través de un análisis técnico e independiente que evidencia que, a un año de la implementación del nuevo modelo de atención, persisten importantes desafíos en acceso, capacidad instalada, calidad del servicio y sostenibilidad financiera.
El boletín indicó que, aunque el nuevo modelo del FOMAG representa un cambio estructural importante, aún no ha logrado resolver los problemas históricos del sistema de salud del magisterio.

Precisan que la población afiliada a este sistema se ha mantenido estable, con más de 800.000 personas, pero persisten inconsistencias entre las cifras reportadas por el FOMAG y las registradas en SISPRO, lo que limita la trazabilidad y la transparencia de la información oficial.
El análisis confirma que hay fuertes inequidades territoriales. Por un lado, Bogotá y los departamentos con mayor urbanización concentran la mayoría de los afiliados y servicios. Por otro lado, los territorios rurales y dispersos continúan enfrentando mayores barreras para acceder oportunamente a la atención.

El informe detalla además que hay una red prestadora más pequeña y concentrada. Esto porque desde la implementación del nuevo modelo del Gobierno Petro, el número de IPS se redujo cerca de 84% y el de sedes alrededor de 90%.
“Una parte importante de la cobertura nacional se concentra en un número limitado de prestadores, principalmente privados, lo que restringe la diversificación de la oferta y la capacidad resolutiva en algunos territorios”, precisa el informe.

De otro lado, también detalla que el perfil epidemiológico del magisterio evidencia que los trastornos de la voz, las enfermedades osteomusculares y los problemas de salud mental continúan entre las principales causas de morbilidad.
Si se habla de mortalidad, en el sistema predominan los tumores, especialmente los del sistema digestivo y las enfermedades cardiovasculares, lo que resalta la necesidad de fortalecer estrategias de prevención, promoción y detección temprana.

Los afiliados tienen una alta inconformidad, pues los PQRS continúan en niveles elevados. Esto dado que la tasa de reclamos del magisterio sigue por encima del promedio nacional, ubicando al régimen entre los sistemas con mayor nivel de inconformidad por afiliado.
Respecto a las presiones financieras, la entidad que diseñó el informe precisó que el Fondo desembolsó más recursos de los que efectivamente ingresaron, lo que podría implicar el uso de reservas o fuentes adicionales de financiación.

“A pesar de contar con uno de los presupuestos más altos de los últimos años, solo ejecutó el 69,5% de los recursos apropiados, dejando cerca de $1,8 billones sin utilizar al cierre del año”, agrega el informe.
