Después de más de 27 años en el mundo corporativo, Carolina Angarita Barrientos decidió replantearse su definición de éxito. Aunque había alcanzado cargos destacados y reconocimiento profesional, sentía el deseo de poner su experiencia al servicio de los demás. Dar ese paso, sin embargo, implicaba enfrentar tres temores: la incertidumbre económica, el riesgo reputacional y el síndrome de la impostora.
“Yo decía que quiero poner esto al servicio de los demás, pero eso implicaba dar un salto del mundo corporativo a estar fuera”, recuerda Angarita, speaker, cofundadora de Club LIT y creadora de The Jump Experience.
La búsqueda de respuestas la llevó a explorar nuevas herramientas para comprender su propia transición y convertir ese aprendizaje en una metodología que pudiera compartir con otros líderes. Más adelante, al unir su experiencia con la de su socia, la terapeuta española Belengo Milacerra, encontró la oportunidad de desarrollar una propuesta de acompañamiento para quienes sienten que su trayectoria profesional ya no refleja lo que quieren aportar al mundo.
Así nació Club LIT, una comunidad que ayuda a líderes y emprendedores a identificar su propósito, dar el paso hacia una nueva etapa profesional y aprender a convertir sus conocimientos, talentos e historias de vida en iniciativas con impacto y sostenibilidad económica.

Su modelo integra cinco componentes: el método del Plan A, orientado a facilitar las transiciones profesionales; el acompañamiento mediante coaching, mentorías y espacios de seguimiento; la formación en mentalidad, bienestar y monetización del propósito; la visibilidad a través de encuentros como el LIT Summit, y experiencias de conexión y aprendizaje, entre ellas sus viajes y masterminds.
La propuesta combina herramientas inspiradas en la neurociencia y enfoques terapéuticos con formación práctica para quienes quieren desarrollar una marca personal y compartir su conocimiento como speakers, escritores, mentores o coaches. La comunidad también promueve el aprendizaje colectivo, bajo la premisa de que las experiencias de unas personas pueden ayudar a otras a encontrar respuestas y avanzar en sus propios procesos.
Según Angarita, más de 150 líderes han pasado por el programa y han encontrado herramientas para explorar nuevas posibilidades profesionales. La iniciativa ha llegado a más de 20 países y a más de 15.000 hogares, ampliando su alcance mediante la visibilidad de sus integrantes y las recomendaciones de quienes han vivido la experiencia.
“Es absolutamente gratificante ver cómo del programa LIT emergen negocios de propósito de vida para servir al mundo, pero también para vivir en abundancia”, afirma la empresaria.
El crecimiento de la comunidad está acompañado de nuevos planes de expansión en Hispanoamérica y de una oferta formativa que busca integrar certificaciones y alianzas en áreas como el coaching, la reprogramación mental, las constelaciones familiares y la formación de speakers. El objetivo es que sus integrantes no solo encuentren una dirección para su vida profesional, sino que también desarrollen las capacidades necesarias para llevarla a la práctica.
Para Angarita, el desafío consiste en ayudar a más personas a reconocer que su experiencia acumulada puede convertirse en el punto de partida de una nueva etapa. No se trata de desconocer lo construido, sino de encontrar una manera distinta de ponerlo al servicio de otros.
Por eso, su invitación está dirigida a quienes sienten que ha llegado el momento de dar un giro y compartir lo aprendido: “Que entiendan cómo con su conocimiento, su experiencia, sus dones, sus talentos, sus historias de vida pueden devolverle bendiciones al mundo”.
Desde Club LIT, Angarita apuesta por acompañar esa transformación: conectar el propósito personal con acciones concretas, construir proyectos sostenibles y demostrar que reinventarse también puede ser una oportunidad para generar valor en la vida de los demás.
